Con Pacto criminal intenta recuperar un prestigio que tiende a disiparse

Johnny Depp: el hombre de las mil caras

Es un actor que pudo despertar la adhesión de toda una generación, pero que ocasionalmente genera también su tedio y su enojo. Casi toda referencia confiable sugiere que Pacto criminal, película protagonizada por Johnny Depp que se estrena hoy en Montevideo, devuelve al actor a su mejor forma.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Tras un puñado de extravagancias, Depp está vuelta con un film de formato clásico.

Corresponde en ese caso agradecerlo: últimamente éramos varios los aficionados que proponíamos que Depp se tomara uno o varios años sabáticos.

Nadie (o casi nadie) discute su talento. Ha podido sostenerse sin error que Depp era uno de los actores más versátiles de su generación, capaz de componer desde un encantador ser artificial hasta al peor director de la historia, y desde intensos personajes dramáticos hasta un capitán pirata en una trilogía comercialmente muy exitosa. E incluso, intermitentemente, Depp pudo probar que era también algo más: un individuo inteligente que no le temía a los proyectos arriesgados, y que sin perder un perfil de estrella podía apostar a menudo a un cine más autoral y creativo. No se lo puede reducir al capitán Jack Sparrow.

Trayectoria.

Al principio fue un rebelde. Abandonó el liceo o lo expulsaron cuando tenía quince años, se dedicó a la vagancia, la música rock y la droga, se casó demasiado joven en un matrimonio que duró poco, y se largó a buscar fortuna en Hollywood, donde conoció a Nicolas Cage, quien le consiguió un papel en el film de horror Pesadilla en lo profundo de la noche (1984) de Wes Craven, primera entrega de la saga del asesino de los sueños Freddy Krueger.

Tres años después ya se había vuelto popular gracias a la serie televisiva 21 Jump Street (1987-1990), donde encarnaba a un joven policía. Pronto se produjo, empero, un encuentro decisivo en su vida. El extravagante Tim Burton necesitaba a un actor para protagonizar su cuento de hadas gótico El joven manos de tijera (1990), eligió a Depp y pronto ambos descubrieron que eran almas gemelas. El actor ha descrito en algún reportaje su primer encuentro: primero no creyó que pudiera existir en el mundo alguien como Burton, y luego se dio cuenta de que era igual a él.

Ese fue el comienzo de una colaboración frecuente entre Depp y Burton, que en años posteriores dio lugar a películas y personajes tan diversos como Ed Wood (1984), La leyenda del jinete sin cabeza (1999), Charlie y la fábrica de chocolate (2005) y Sweeney Todd (2007). Depp aportó también su voz al largo de animación de Burton El cadáver de la novia, y volvió a colaborar con el director en Alicia en el París de las Maravillas (2010), donde fue el Sombrerero Loco, y en la fallida Sombras tenebrosas (2012), donde resucitó al clásico vampiro televisivo Barnabas Collins.

Sin Burton demostró también que sabe (o al menos en un tiempo sabía) elegir sus papeles, o que otros directores inquietos pensaban que podían confiar en él: una lista incompleta incluye desde el provocativo John Waters, esa suerte de "Almodóvar norteamericano" que lo mostró en la parodia rockera Cry Baby, hasta el Emir Kusturica que lo unió a Jerry Lewis en su Sueños de Arizona (1993), o Jim Jarmusch, que lo convirtió en el protagonista del western postmoderno Dead Man, que tenía cerca a nadie menos que el gran Robert Mitchum.

Variantes.

También pudo ser el escritor James Barrie en Descubriendo el País de Nunca Jamás (2004) y asumió el riesgo de reemplazar en algunas escenas al fallecido Heath Ledger (junto a Jude Law y Colin Farrell) en la película de Terry Gilliam, El imaginario mundo del Dr. Parnassus (2009), y fue desde el personaje titular de El libertino (2004) hasta el traficante de drogas de Blow, profesión de riesgo (2001) hasta una variante muy ficticia del inspector Aberline, que investigó los crímenes de Jack el Destripador, en Desde el infierno (2001) y el pistolero John Dillinger en Enemigos públicos (2009).

En los últimos años, sin embargo, algo de la vieja magia parecía haberse perdido. Es posible que el personaje de Jack Sparrow, de la saga Piratas del Caribe, haya sido a la vez una bendición y una maldición para Depp. Por un lado, le significó popularidad y dinero, dos factores que no hay que despreciar. Por otro, parece haberlo estimulado a multiplicar los tipos extravagantes, llenos de maquillaje, y que llaman más la atención sobre sí mismos que sobre la película en la que están insertos. Eso vale para los Piratas y también para su indeciso indio de El Llanero Solitario, que fue un empeño personal y que nunca se sabrá si era en serio o una parodia. Todo indica, de todos modos, que lo que hace en Pacto criminal es una vuelta al cine clásico y a la actuación "en serio". Enhorabuena.

"Whitey"

Las leyendas urbanas del sur de Boston describen a James "Whitey" Bulger, el personaje que encarna Johnny Depp en "Pacto criminal", como una suerte de Robin Hood de los suburbios. Sin embargo, el FBI parece haberse hartado de él. En 2013, y con 84 años, fue declarado culpable de 31 cargos, incluyendo homicidio.

SABER MÁS

LAS MÁSCARAS DEL ACTOR


¿A quien ama Gilbert Grape? -1993-

Un cuadro pueblerino y familiar dirigido por Lasse Hallstrom. Depp es un joven abrumado por varios problemas, incluyendo un hermano discapacitado interpretado notablemente por Leo DiCaprio.

Brasco -1997-

Otra historia de policías, mafiosos e infiltraciones. Un agente del FBI infiltrado en la Mafia y un delincuente se hacen amigos, en una relación que anticipa un desenlace trágico. Depp compite con otro grande, Al Pacino.

El turista -2010-

Uno de los errores recientes de Depp. El actor sabe demasiado de cine como para no darse cuenta de que estaban metiéndolo en una mala copia de la notable Intriga internacional de Hitchcock.

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