TELEVISIÓN

Hermanos que crecieron entre ángeles y demonios

El País estuvo en el rodaje de Supernatural, temporada 11.

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Jared Padalecki y Jensen Ackles vuelven para nuevos combates.

Supernatural es uno de esos extraños fenómenos que a veces se dan en la televisión: una serie que es inmensamente popular para un grupo de gente, y a la vez algo completamente desconocido para quien no forma parte del círculo de iniciados. El jueves 14 empezó la temporada número 11 de la serie por Warner Channel, una racha inusualmente larga para un relato televisivo.

Los hermanos Sam y Dean Winchester (Jared Padalecki y Jensen Ackles respectivamente) vuelven para otra serie de enfrentamientos contra todo tipo de monstruos, demonios, vampiros y otras criaturas sobrenaturales. Todo, como siempre, desde el Chevrolet Impala de 1967, el modelo de auto que se ha convertido en un ícono de Supernatural. Y, como dice Padalecki, en esta temporada puede que aparezca la criatura sobrenatural más importante de todas: Dios.

Gran parte de la longevidad de la serie, claro, se debe al apoyo de un público que se ha mantenido fiel a la historia de dos hermanos que batallan contras las sobrenaturales fuerzas del Mal, aún cuando tanto la serie como su lugar en la grilla horaria ha cambiado varias veces a medida que fueron pasando los años.

Supernatural se filma en los estudios Canadian Motion Picture Park, afuera de la ciudad de Vancouver. El País estuvo en una rueda de prensa en ese gigantesco terreno lleno de estudios de filmación, cuando elenco y equipo estaban filmado la temporada que arrancó el jueves pasado.

Con más de 10 años de trabajo juntos, los actores que interpretan a los hermanos Winchester —Ackles y Padalecki— ya tienen una amistad consolidada. Como dice Ackles, cuando la serie arrancó en 2005, ni él ni Jared tenían familia, por ejemplo. Padalecki, por su parte, recordó que conoció a su esposa en la serie. "Tengo 33 años. Esta serie ocupa algo así como la tercera parte de mi vida, es algo muy importante".

Importante es el apoyo de los fanáticos. Durante el recorrido por el estudio, las pruebas de esa adhesión estaban en todas partes: un telar hecho a la manera de vitral de iglesia que retrata a los Winchester, un juego de ajedrez con piezas de madera talladas a mano con distintos personajes, y muchas cosas más.

"Me he encontrado con gente que se ha tatuado frases que dice mi personaje en la serie", contó el británico Mark Sheppard, quien entró en la sexta temporada e interpreta a Crowley, demonio y enemigo de los hermanos.

El jefe de utilería de la serie, Chris Cooper, contó a El País que fue posible filmar un episodio entero en Estados Unidos gracias a que un fanático había fabricado por su cuenta tantos objetos de que no hubo necesidad de llevar utilería de Canadá.

Mientras que ese apoyo se mantenga, los Winchester seguirán surcando el norte de América en su auto, buscando a esos monstruos y demonios.

¿No se cansan de vivir tanto tiempo con el mismo personaje? Para Padalecki, Sam ya es un amigo. Para Ackles, el hecho de que se trate de una serie fantástica hace que interpretar a Dean no sea rutinario: "No estamos atados a la realidad. Podemos hacer prácticamente cualquier cosa".

La extraordinaria duración de la serie (11 temporadas es muchísimo en tiempos tan fugaces) le da la razón a Ackles.

Un éxito que se mantiene.

En Uruguay recién empezó pero en Estados Unidos la temporada 11 ya concluyó. Y es probable que haya temporada 12. En el sitio Rotten Tomatoes, el porcentaje de aprobación para la temporada es de 86%. Esto es una estimación basada en las opiniones de los críticos de televisión de distintos medios. Entre el público, en tanto, la serie ha tenido resultados más desparejos, pero aún así sigue teniendo una audiencia de entre 1,5 y 2 millones de personas por capítulo. Nada mal para un relato con tanto kilometraje encima.

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