cine - los actores más conflictivos de hollywood

Hazte fama y échate a dormir

Jennifer Lopez, Dustin Hoffman, Gwyneth Paltrow y Mel Gibson están entre los actores de Hollywood más conflictivos a la hora de trabajar.

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Estrellas complicadas

Hay actores que conquistan al público por su carisma, hay otros que tienen un corazón grande y van por la vida haciendo obras de caridad y dejando una buena imagen. Pues bien, hay otros que son lo contrario.

Repasamos aquí algunas de las estrellas de Hollywood que son demasiado conflictivas, al punto que trabajar con ellos se vuelve, para sus colegas y miembros del equipo técnico, una tortura. Ah, el orden es antojadizo y no tiene que ver con "peores" o "mejores".

Lindsay Lohan: la pelirroja que alguna vez supo ser una niña dulce no sólo tiene problemas de conducta en su vida cotidiana. O, mejor dicho, son los problemas de su vida cotidiana los que afectan su trabajo. Llega tarde, se olvida de los textos y no es buena compañera.

Jennifer Lopez: la actriz y cantante que alguna vez filmó publicidades en Uruguay tiene exagerados aires de diva, que la vuelve insoportable.

Katherine Heigl: la buena de 27 vestidos (2008) no es tan agradable en la vida real. Parece que se queja mucho durante el rodaje y también después, y le gusta hablar mal de los demás.

Gwyneth Paltrow: lindísima, pero demasiado irritante. La actriz es maniática por la limpieza y exige que todo sea higienizado antes de que ella lo utilice. Dicen, además, que es un poquito chismosa.

Bruce Willis: es duro de matar y también duro de domar. Es un señor caprichoso, que sólo hace lo que quiere, cuando y como quiere, y por supuesto, con quien él quiere. Así cualquiera.

Edward Norton y Mike Myers: ambos comparten el mismo mal. Dicen quienes los conocen que les gusta tanto su trabajo que se les suele ir la mano, y terminan siendo demasiado exigente.

Russell Crowe: es sabido en Hollywood que el gladiador tiene problemas para beber, y eso repercute en su oficio. Acostumbra llegar a los rodajes borracho y, cuando no, lo hace demasiado malhumorado.

Dustin Hoffman: así como es talentoso, es autocrítico. El prestigioso actor ha reconocido públicamente que es muy difícil trabajar con él, ya que es agresivo y trata mal a los que lo rodean.

Christian Bale: el último Batman es tan temperamental que alguna vez insultó de pies a cabeza a alguien que, desafortunadamente, lo distrajo en mitad de una grabación. Por las dudas, si lo ven, esquívenlo.

Val Kilmer: ¿será problema de los hombres murciélagos? Kilmer tiene un pésimo carácter y es uno de los más rechazados en la industria. Quizás sea por eso que lo vemos poco en pantalla.

Charlie Sheen: no hay mucho que decir de quien estuvo al frente de la serie Two and a half men hasta que se peleó con el realizador. Es básicamente un atorrante, dentro y fuera del set.

William Shatner: el problema de Shatner es curioso: se queja mucho de su trabajo. Es como si le molestara actuar, y sin embargo lo sigue haciendo. Qué difícil es entenderlo.

Mel Gibson: no vamos a hablar de su corazón valiente, sino del maleducado. Gibson ofende tan profundamente a quienes trabajan con él que ya hay pocos que acepten hacer una película que lo incluya.

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