obituario

Fermín: el adiós a un querido actor

Falleció un conocido personaje de la televisión nacional y Cacho De la Cruz lo recuerda.

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Enrique Dalies

Un personaje que seguramente muchos uruguayos recuerdan con cariño falleció en la víspera: Fermín. El artista se había hecho conocido de la mano de Cacho de la Cruz, con quien compartió años de televisión a través de Canal 12 y el programa infantil Cacho Bochinche.

“Yo lo conocí en la casa de un amigo, en un asado, y me dijo que tenía ganas de trabajar en televisión. Y yo le expliqué que para mí era un compromiso, porque yo no quería que la gente pensara que yo lo estaba usando, como en los circos. Y él me dijo que no tenía ningún tipo de complejo. Yo le dije que no quería en absoluto hacerle pasar vergüenza, sino que fuera como un tipo común, y que los niños lo vería como una persona chiquita, nada más”, recordó para El País De la Cruz.

Se selló así un pacto artístico y laboral que continuó temporada a temporada. “Le puse Fermín porque es un nombre muy cómico y a la vez delicado: y yo me llamo Fermín también. Me llamo Arturo Fermín de la Cruz. Era un nombre que le quedaba perfecto”, agregó el conocido conductor de la historia de la televisión nacional.

“Él era muy divertido, y muy cumplidor. Había que empezar a la ocho: ocho menos diez estaba ahí. Y muy profesional. Yo nunca tuve que tener una palabra con él”, afirma De la Cruz, quien por otro lado reconoce: “Sus habilidades artísticas eran precarias, pero yo le explicaba bien lo que había que hacer, y él lo captaba rápido. Yo lo ponía, por ejemplo, para que ayudara a jugar al golero, y los pibes estaban encantados con él. El cumplía una función como todos y cada uno de nosotros, nada más que eran chiquitito”.

Enrique Dalies, como era su verdadero nombre, intervenía en números cómicos en lo que, por ejemplo, se apelaba al absurdo: le mandaban traer un cuadro, es decir, una pintura, y se aparecía con un cuadro de bicicleta. Con el paso de los años, además de la relación laboral, fueron creciendo los lazos de fraternidad. “Con los años él encontró su novia, se casó, le hicimos una fiesta muy bonita. Más tarde su señora falleció”, evocó De la Cruz.

“En mi vida le dije enano. Lo mismo que a Pelusita le prohibí el cachetazo. Siempre lo vi como una agresión que no aportaba nada. Y como los payasos siempre dicen la palabra al revés, yo siempre luego le pedía la explicación, para aclarar el concepto que estaba en juego".

“Un día él entró a trabajar como ascensorista en el viejo Edificio Libertad, en Casa de Gobierno. Había conseguido un trabajo ahí, y me planteó que con eso tenía un sueldito, y a su vez, con una maestra, iba a hacer espectáculos para niños. Me dijo que le convenía eso, pero que tenía que dejar los programas de televisión. Y yo le dije que antepusiera, lógicamente, lo que más quisiera y más cómodo le resultara. Y al decidir irse, solo le pedí que lo comunicara él directamente a todo el elenco, para que nadie piense otra cosa. Le hicimos una despedida como actor, y después lo vi poco, una o dos veces, una cerca de Soriano y Cuareim, porque vivía cerca de ahí. Y ahora me entero de su fallecimiento, me enteré el domingo, once y media de la noche. Para mí fue lamentable, me agarró muy de sorpresa”, remata Cacho de la Cruz.

Dos épocas de la tele uruguaya

El fallecimiento de Fermín permite recordar una televisión distinta de la de hoy. “Cambiaron los tiempos, cambiaron las expresiones, la forma de vestirse. La palabra ‘joder’ es hoy lo más común que se dice en televisión, y yo en mi vida lo dije delante de una cámara. Y eso que soy un tipo muy mal expresado fuera de cámara. Pero es el respeto que se merece el que está en su casa, mirando lo que se hace en televisión. Y lo mismo con respecto a la vestimenta. Yo pienso que si alguien compró un televisor, fue para ver lo más lindo. Y no tenemos que darle lo más feo”, dice De la Cruz.

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