IRIS 2016

Una espectacular noche de emoción

Alberto Sonsol fue el ganador del Oro en una gala que repartió más de 20 estatuillas.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Alberto Sonsol se llevó el Iris de oro. Foto: Gerardo Pérez.

"En los Oscar está Brad Pitt, acá estoy yo. Allá está Danny De Vito, acá está Figueredo. Allá tenés a Shrek, acá tenés a Marcel Keoroglian. Es una noche que no tiene qué envidiarle a nadie". Con humor arrancó la vigesimoprimera entrega de los Premios Iris, que se celebró anoche en el Radisson y que tuvo como primer anfitrión a Maxi De la Cruz.

Y con humor y dinámica pasó toda la gala, en la que las figuras del espectáculo disfrutaron de una fiesta de primer nivel que repartió 24 estatuillas más tres especiales: la de Oro, la de la Trayectoria y la del Público.

Alberto Sonsol fue el gran ganador de la noche, pues consiguió el Iris de Oro por su revelador trabajo como conductor de Escape perfecto. El programa ganó primero en la categoría Entretenimientos, luego ganó él como conductor de televisión, y al final se alzó con la estatuilla más codiciada y esperada.

"Nosotros nos metemos con la gente, no despachamos a nadie", dijo Sonsol y se mostró emocionado por haberse arriesgado a salirse de su rubro, el deporte, para animarse con un programa bien diferente.

Ese y el de la Trayectoria, que se lo llevó Sergio Puglia, fueron los dos galardones más aplaudidos de una gala que tuvo discursos reivindicativos y bastante simpatía.

A un ritmo vertiginoso manejado por De la Cruz, Jorge Piñeyrúa, Ignacio Álvarez, al propio Sonsol y Orlando Pettinati (se rotaron en el rol de conductor y presentador), una veintena de estatuillas reconocieron lo mejor de los últimos dos años tanto en radio como en televisión.

Marcel Keoroglian se llevó el primer premio de la noche, a Labor Humorística en televisión (ver recuadro). "Muchísimas gracias a los que hacen los chistes, yo les devuelvo la pared", comentó el humorista, que bajó del escenario arengando por Rampla Juniors, club de sus amores.

Cámara Testigo triunfó como Documental de TV y Patricia Madrid, quien reveló que Raúl Sendic no era licenciado, aprovechó para enviar un mensaje claro y contundente: "los periodistas, con el trabajo que hacemos, no socavamos la institucionalidad democrática de este país. La fortalecemos con cada pregunta que hacemos", y fue ovacionada.

Las mujeres, de hecho, dieron los mensajes más claros de la noche. Reclamaron por espacio y se alentaron entre sí durante todo el encuentro, comentando que tienen un grupo de Whatsapp que reúne a varias de las comunicadoras uruguayas. Karina Vignola y Catalina Ferrand fueron dos de las que se embanderaron en la causa, pidiendo reconocimiento.

Y así como hubo discursos feministas, los hubo solidarios. La mayoría de los premiados destacó la importancia de trabajar en equipo; Kairo Herrera repartió sus Iris (por Cámara Testigo y Viva la tarde) con sus compañeras, y Orlando Pettinati resaltó la importancia de tener "al mejor operador de todos los tiempos de la radio uruguaya", en referencia a Luigi Tempone.

Alberto Kesman protagonizó uno de los momentos más emotivos de la noche, cuando recibió el premio a Mejor Relator y se lo dedicó a su compañero de muchas horas, Enrique Yanuzzi, quien este año se retiró. Entre lágrimas y con la voz quebrada, el Mariscal ofrendó el premio al comentarista que supo estar a su lado en tantas emisiones.

Santo y seña consiguió por tercera vez el galardón a Mejor Periodístico, que sirvió para que Álvarez resaltara la importancia de hacer periodismo de investigación, y de los distintos abordajes que eso tiene aquí.

"Es medio arbitrario lo de mejor programa, y lo digo de corazón. Más allá de cuál es el mejor, que depende de lo que el jurado decida, lo que importa es que cada uno en lo suyo sienta e intente hacer el mejor programa. Desde ese lado les puedo asegurar que todos nosotros estamos convencidos del programa que hacemos, para que todo se sepa", manifestó.

Bendita TV, uno de los programas actuales con más tiempo en la pantalla, consiguió dos premios a través de Verónica Piñeyrúa como Revelación y de Claudia Fernández, como Conductora de Televisión. "Mi compañero es mi segundo marido", dijo la rubia por El Piñe.

Y el público volvió a elegir a Ariel Pérez, el conductor del programa radial Café Express que va por Latina FM. "Ha sido el más duro de los tres que he recibido", dijo muy emocionado.

Hubo simpatía de sobra y ganas de divertirse en el Radisson, en una cena glamorosa que tuvo varios momentos de emoción pero sobre todo, de reconocimiento al duro trabajo hecho en 2014 y 2015 en los medios.

La televisión y la radio tuvieron su fiesta, en la que brillaron los Iris y sus protagonistas.

TRES GANADORES EN TELEVISIÒN Y TRES EN RADIO.

Verónica Piñeyrúa - Revelación.

La hermana de Jorge Piñeyrúa incursionó el año pasado como movilera en Bendita TV, el clásico de Canal 10, y sorprendió. Se posicionó a fuerza de carisma y desfachatez.

Orlando Petinatti - Conducción en radio.

El año pasado Malos pensamientos cumplió 25 años al aire, y ha logrado mantenerse siempre entre lo más escuchado en Uruguay. Eso se debe a su simpático y desvergonzado conductor.

Claudia Fernández - Conductora de Televisión.

También por su labor en Bendita TV, la rubia consiguió uno de los galardones más preciados de la noche. Llegó al programa en 2008 y hace una dupla inmejorable con Jorge Piñeyrúa.

Alberto Kesman - Relator en Radio.

Con más de 40 años de trayectoria en los medios, la voz del Mariscal es una de las preferidas (y más particulares) entre el relato deportivo radial, ahora en Universal.

Santo y Seña - Periodístico en TV.

Como en 2014, el periodístico de Monte Carlo que conduce Ignacio Álvarez triunfó en este rubro. Se ha caracterizado por meterse en asuntos bastante controversiales.

Marcel Keoroglian - Labor humorística.

En una reñida categoría, Keoroglian se impuso por su personaje del kiosquero Montelongo, que ya pasó por Día Perfecto y ahora está en Desayunos Informales, los dos en La Tele.

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