CRÍTICA

¿Cómo es "La vieja guardia", la película de Charlize Theron que estrenó Netflix?

El 10 de julio se estrenó en la plataforma la película "La vieja guardia", con la actriz como una mercenaria inmortal

La vieja guardia
Charlize Theron, en el centro, y su pandilla de inmortales

Una combinación de Highlander con los X-Men, La vieja guardia tiene a Charlize Theron como una mercenaria inmortal, al frente de una banda de mercenarios inmortales. Y con eso está resumido -en términos de lo que se suele llamar “pitching”- todo lo que tiene para ofrecer esta nueva producción de Netflix que desde ayer se integró a su grilla.

Ayuda a definirla, también, ubicarla como parte de esa tendencia estética reciente para mostrar la violencia en la que el estandar de calidad lo imponen las coreografías de John Wick. La oscarizada Theron —quien viene cumpliendo su berretín de heroína de acción desde los tiempos de Aeon Lux en 2005— participó en otro de los buenos ejemplos del subgénero, Atómica, que tenía grandes escenas de acción filmadas con originalidad y violencia extrema.

Eso no pasa necesariamente con La vieja guardia, que sin esquivar una buena pelea, parece más reposada y tradicional en su presentación.

La anécdota sigue a Andrómaca de Escitia (Theron), quien tiene 6.000 años y no se le nota, tuvo un amorío con Rodin y un pelo a la garcon, que la hace ver moderna y algo masculina. Junto a ella transitan por su vida infinita una pareja formada por el tiempo de las Cruzadas (Marwan Kenzari y Luca Marinelli) y un soldado napoleónico (Matthias Schoenaerts). A ellos se suma, Nile (KiKi Layne), la primera adquisición al equipo de los inmortales en 200 años, una marine caída en un operativo en Afganistán.

Tras ellos anda una corporación farmacéutica liderada por un villano que es como el hijo malcriado de un villano de James Bond (interpretado por Harry Melling, el Dudley Dursley de Harry Potter) que quiere comercializar el don de estos muchachos. Para eso recurre un ex agente de la CIA (Chiwetel Ejiofor) que tiene su propia agenda en todo este asunto.

Todo está basado en una novela gráfica de Greg Rucka (quien acá escribió el guion) ilustrada por el argentino Leandro Fernández. Dirige Gina Prince-Bythewood (de quien en Uruguay solo se conoció Sabor a miel) y viene de otra clase de sensibilidad. Eso se nota en el personaje de Nile, en una intención por mostrar la construcción de su vínculo con Andrómaca y en cierta tendencia a la contemplación y la oratoria dramática que parecen innecesarias.

Pero cualquier intención de salirse del rumbo predeterminado es arrasada por las demandas del género y lo que hay es una abrumadora sucesión de armas (modernas y medievales), una tasa de mortalidad de las preocupantes y unos golpes mortales que se ven reales aunque coreografiados sin la emoción de sus compañeros de rubro.

Eso es lo que tiene para ofrecer La vieja guardia además de un potencial de, con suerte, poderse convertir en una franquicia. Una escena poscréditos da algunas pistas de por dónde se iría de aquí en más. La idea da para más y se valora la intención de intentar contar lo de siempre de una manera diferente. Ese es un mérito al que otros no se atreven.

ficha
La vieja guardia * *
Título originalThe Old Guard
OrigenEstados Unidos, 2020
¿Cónde verla?Netflix

Una producción de Netflix. Directora: Gina Prince-Bythewood. Guion: Greg Rucka. Fotografía: Barry Ackroyd, Tami Reiker. Editora: Terilyn A. Shropshire. Música: Volker Bertelmann, Dustin O’Halloran. Con: Charlize Theron, Chiwetel Ejiofor, KiKi Layne, Matthias Schoenaerts, Marwan Kenzari, Luca Marinelli, Harry Melling. Duración: 125 minutos. Estreno: 10 de julio, 2020

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