Crítica

¿Cómo es "La vida ante de sí", la primera película de Sophia Loren para Netflix?

Es un drama sobre el vínculo de una sobreviviente del Holocausto y un niño refugiado de Senegal; ya hablan de una nominación al Oscar para la actriz italiana de 86 años

Sophia Loren
Sophia Loren en "Una vida ante sí"

En lo que debe ser visto como un homenaje, La vida ante sí tiene otra de las tantas mujeres fuertes y de batón, divas a la vieja usanza, que pueblan la carrera de Sophia Loren, su protagonista. Es la primera película de la estrella italiana en 10 años, la dirige su hijo Edoardo Ponti, y desde ayer está en Netflix.

Su estreno ha sido acompañado, además, con rumores de una nominación al Oscar para Loren quien ya tiene dos (uno en 1960 por Dos mujeres de Vittorio de Sica; otro, honorífico, en 1991) y acá hace todos los méritos para merecerlo una vez más.

A los 86 años, Loren mantiene, además, el magnetismo que genera una figura de su estatura: es una de las grandes estrellas del cine mundial y vestigio de un pasado glorioso que consiguió perpetuar su gloria.

Parece clarísimo que esta Madame Rosa, que interpreta con fragilidad y fortaleza, es de la misma estatura que algunos de sus personajes clásicos. Hay citas más o menos explícitas a su Filomena Marturana, su Césira de Dos mujeres y hasta una escena referencia a la escena de la azotea y las sábanas al sol de Un día muy especial. Hay una foto de Loren jovencísima, como un recordatorio de su esplendor.

La vida ante mi puede ser vista, así, como el cierre de un ciclo. Y por eso tiene a Loren en el centro mismo de una historia que, a pesar de su tono azucarado en el sentido triste del término, está hecha a su medida. La Loren es, por lejos, lo mejor de la película.

Madame Rosa es una sobreviviente de Auschwitz que, después de trabajar en las calles napolitanas, pasa su vejez como encargada espontánea y ad honorem de una guardería de refugiados, huérfanos o hijos de prostitutas.

Es así que un día llega a su casa, Momo (el debutante Ibrahima Gueye), un niño senegalés que es como la piel de Judas y al que conoce cuando la intentó robar. A pesar de cierta tensión inicial y de que el niño trabaja como minorista de un narcotraficante local, ambos empiezan a descubrir sus lugares en común: Momo no sabrá qué es Auschwitz pero parece entender que aquel dolor de ella es el mismo que siente él ahora. Y que el amor es, siempre, más fuerte.

Todo transcurre, además, en un ambiente de ancianos buenos y, por lo visto, con conocimientos de pedagogía. Eso incluye a un médico bondadoso y a un tendero musulmán con una paciencia a prueba de toda clase de desplantes y pasión por Los miserables de Victor Hugo.

La misma historia, tomada de una novela de Romain Gary, ya había sido llevada al cine como Madame Rosa, que le dio un Oscar en 1977 a la actriz francesa Simone Signoret. La acción ahora es trasladada de París a una Bari fotografiada con gran estima y colores casi mágicos.

La vida ante sí es la tercera de colaboración de madre e hijo después del corto La voz humana y el largometraje angloparlante, Between Strangers. La última película importante de Loren es Nine: Una vida de pasión, el musical con Daniel Day-Lewis.

Sophia Loren
Sophia Loren y su hijo, Edoardo Ponti

Edoardo Ponti claramente no heredó el riesgo de su padre —el productor Carlo Ponti, una de las figuras claves de dos o tres momentos legendarios del cine italiano— pero sin duda sabe cómo aprovechar la figura de su madre. Un baile con una vecina (la actriz transexual, Abril Zamora) tiene todo el porte de una escena clásica y Ponti sabe cómo mostrarla. Es lindo ver a la Loren bailando.

El despliegue de la actriz está limitado por la edad de su personaje y la suya propia, en una fragilidad que, real o impostada, es la que necesita esta Madame Rosa. Su presencia en general se limita a estar sentada y a mostrarse tomas cortas de algunas caminatas. Pero su presencia, hay que decirlo, es la de una gigante.

Y es la principal razón para seguir hasta las lágrimas esta historia que habla de la amistad, enfrentar la adversidad y la tolerancia. Son valores universales que acá están por encima de una historia que resuelve demasiado fácilmente algunos de sus conflictos y que no sabe evitar los lugares comunes.

Pero, La vida ante sí no tiene mayores pretensiones que ser una película inspiradora para disfrutar una vez más de Sophia Loren, una diva inextinguible, que acá vuelve a cruzarse con un papel hecho a su medida.

Ficha
La vida ante sí (***)
OrigenItalia, 2020
Donde verlaNetflix
Duración95 minutos

 Título original: La vita davanti a sé. Director: Edoardo Ponti. Guion: Ponti, Ugo Chiti, sobre la novela de “La vie devant soi” de Romain Gary. Fotografía: Angus Hudson. Editor: Jacopo Quadri. Música: Gabriel Yared. Con: Sophia Loren, Ibrahima Gueye, Renato Carpentieri, Iosif Diego Pirvu, Massimiliano Rossi, Abril Zamora, Babak Karimi.  

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