ESTRENO

La vida después de Iron Man: Robert Downey Jr. vuelve al cine con "Dolittle"

Después de haber interpretado a Tony Stark por 10 años, el actor estadounidense empieza de nuevo con una nueva versión de un personaje de la literatura

Robert Downey Jr. es "Dolittle". Foto: Difusión
Robert Downey Jr. es "Dolittle". Foto: Difusión

Se calzó el traje de Tony Stark y la armadura de Iron Man en 2008, posiblemente sin saber que con eso estaba cambiando al cine moderno, y desde entonces se lo quitó pocas veces. Luego de inaugurar el Universo Cinematográfico de Marvel con Iron Man, la película de 2008, Robert Downey Jr. no tuvo mucho margen. Hizo llorar de risa con su disparatado personaje en Una guerra de película, que le dio una de las dos nominaciones al Oscar que ha tenido (la otra fue por Chaplin); después se convirtió en una simpática versión de Sherlock Holmes, se alió con Zach Galifianakis para un road trip que acá se conoció como Todo un parto, e hizo un solo drama, El juez, que fue bien valorado por la crítica.

Pero el resto de su trabajo quedó sujeto al mundo de los superhéroes: hizo Iron Man 2 y 3, y estuvo en Los vengadores, Avengers: la era de Ultrón, Capitán América: Civil War, Spider-Man: De regreso a casa, Avengers: Infinity War y Avengers: Endgame (y no está descartado que aparezca en Black Widow). Comprometido con la causa, fue uno de los que salió el cruce de las declaraciones de Martin Scorsese respecto a que este tipo de películas no son cine, sino una suerte de parque de diversiones. “Queda mucho que decir sobre cómo estas películas de género —y estoy contento de ser parte del ‘problema’, si es que lo hay—”, dijo en entrevista con Howard Stern, “denigraban el aspecto artístico del cine. Cuando vienes cual bestia pisando fuerte y eliminando a la competencia de una forma tan evidente, es fenomenal”. Y añadió: “No esperaba que el MCU se convirtiera en lo que es ahora, una hidra gigante con muchas cabezas. Siempre he tenido otros intereses y, de acuerdo a Scorsese, esto no es cine, así que tendré que mirar más allá. ¿No crees?”.

No es seguro que Scorsese considere “cine” a la aventura con la que este neoyorquino de 54 años eligió volver a la pantalla grande, después de una década de sensacional éxito de popularidad, taquilla y recepción de la mano de Iron Man. Su primer estreno desde Endgame llegará mañana a cines locales y es Dolittle, nueva adaptación cinematográfica del personaje literario que Eddie Murphy se encargó de interpretar hace ya unos 20 años.

La versión es distinta a aquella. Con una ambientación de época más cercana a la típica aventura fantástico-familiar de Disney, este doctor vive en retiro voluntario tras la muerte de su pareja, en el impresionante lugar que alguna vez le cedió la reina de Inglaterra. Ya no se vincula con humanos, no ejerce, y lo que tiene por familia son los animales que rescató y con los que, a través de su extraordinario talento, puede comunicarse: un orangután con problemas de inseguridad y la voz de Rami Malek, un oso polar que siempre tiene frío, un ganso que se confunde los objetos, y una lora (Emma Thompson) que es la única que le pone los puntos.

Un buen día llegan a su aislada mansión un adolescente que sin querer lastimó a una ardilla, y quiere salvarle la vida; y una jovencita que viene en nombre de la reina, que está misteriosamente enferma y reclama su presencia. Al doctor no le queda otra que aceptar, porque si muere Su Majestad, él y los animales se quedarán sin techo, justo en temporada de cazadores; y entonces se embarca en una travesía imposible, para buscar un fruto que nadie vio en una isla que nadie sabe dónde queda, y que implica villanos (Antonio Banderas incluido).

La película es superficial, y brinda entretenimiento familiar pero no deja ni grandes moralejas, ni grandes emociones ni grandes chistes (aunque el friolento oso polar funciona bastante bien). De hecho, el film sorteó una cantidad de obstáculos y llega a cines con un presupuesto millonario, un estreno demorado casi un año, y pocas expectativas. Pero Robert Downey Jr. es puro carisma —y acento galés—, y aunque su Iron Man siempre se extrañará, da cierta ternura tenerlo de vuelta en el ruedo, y saber que aceptó ser Dolittle, por amor. Cobró 20 millones de dólares, sí, pero tomó el papel porque ama a los animales (en su casa hay chanchos, cabras enanas, una alpaca, vacas, pollos, gatos), porque era un proyecto que podía compartir con su esposa como productora, y porque era algo que sus hijos podían ver.

Robert Downey Jr. en la premiere de "Dolittle". Foto: Reuters
Robert Downey Jr. en la premiere de "Dolittle". Foto: Reuters

No es tan mala, entonces, esta forma de reiniciar una carrera que por delante tiene otra de Sherlock Holmes y una comedia dirigida por Jamie Foxx. Y un montón de intereses como para poder, siempre, mirar más allá.

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