ENTREVISTA A UN ACTOR RECONOCIDO

El uruguayo que no para de crecer y trabajar en Brasil

El actor César Troncoso estuvo en los premios Platino.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
César Troncoso estará ocupado en Supermax, una superproducción regional. Foto: R. Figueredo

El más internacional de los actores uruguayos pasó los últimos meses rodando la serie Supermax, una coprodución que reunió a un elenco de lujo (están Santiago Segura y Cecilia Roth) dirigido por Daniel Burman, con 10 episodios grabados en los estudios Globo César Troncoso interpretó a uno de los ocho participantes de un particular reality show.

—¿De qué trata Supermax?

—Es una miniserie que transcurre en una cárcel de máxima seguridad. Comienza siendo un reality con ochos participantes que están allí para purgar sus penas. Hay un conductor, que lo interpreta Santiago Segura, y en determinado momento se desvirtúa la estructura y se empieza a transformar en otra cosa. Es de acción, tiene mucha aventura.

—Filmaron en un lugar bastante aislado.

—Primero filmamos en los estudio de Globo en Río. Ahí rodamos los interiores de la cárcel, que ya estaba construida. Después filmamos en un salar de Jujuy y estuvo heavy, porque había temperaturas bajísimas y la ropa del personaje no era abrigada. De hecho, estoy con antibióticos desde que volví a Montevideo. Tengo toda la piel del cuerpo quemada por el frío, por el reflejo del sol en la sal blanca. Pero valió la pena.

—¿Por qué?

—Lo veo como un proyecto muy potente, una superproducción bancada por México, España, Brasil, Argentina y Uruguay que va a marcar un estilo.

—Y reunió a un elenco internacional. ¿Qué te brindó esa convivencia?

—Placer. Trabajar con Cecilia Roth, con Santiago Segura, con Antonio Birabent, con Guillermo Pfening, con Alicia Moyano, con Alejandro Camacho, para mí fue increíble.

—¿Te pusiste nervioso al estar codo a codo con actores tan destacados?

—Al principio te da un poco de aprensión, pero cuando ves que más o menos controlás y que tampoco es tan dramática la diferencia entre nosotros y ellos, te lo tomás con calma.

—¿Cómo es el clima post set? ¿Se genera cierta amistad?

—Con algunos más que otros porque cada uno tiene sus características, pero compartimos el mismo hotel entonces eso facilita mucho.

—En las fotos que difundió la producción se te ve barbudo y sangrando, y anteriormente interpretaste también roles de mafiosos. ¿Cómo te calzan estos personajes más agresivos?

—Pero en febrero voy a interpretar a un tipo buenísimo en El vendedor de sueños, una película que rodé en Brasil, y ahí tuve a un personaje muy lindo que es tremendamente bueno. Por un lado tengo eso, y por otro los seres violentos, que me van muy bien porque yo soy un tipo violento.

—¿En qué sentido?

—Uno tiene una violencia contenida dentro de sí que aprovecha para usarla para estos personajes.

—¿Creés que este es el mejor momento de tu carrera?

—En un punto, porque me están pasando cosas que no esperaba que sucedieran. De todas maneras fue muy gozoso el tiempo de SuárezTroncoso por ejemplo, porque no tenía expectativas de mucho pero la pasaba bomba y éramos muy reconocidos. No sé qué viene, está todo en movimiento.

—¿Montevideo sigue siendo el lugar donde más estás?

—Vivo más acá que allá, aunque no parezca. Y cuando llego, llego para ir a la feria, para sacar a pasear a la perra, para darle bolilla a mi mujer y a mi hija que padecen bastante mis ausencias.

—¿Sos famoso en Brasil?

—No. Me reconoce gente pero muy puntual y sobre todo dentro del ambiente del cine y la televisión. Sobre todo me reconocen por El baño del Papa y por Faroeste Caboclo.

—¿Qué pasa por tu cabeza al dejar un set con estrellas e ir a pasear a la feria de Palermo?

—Ya me fue peor, en la época en que hice El baño del Papa y dejé el set para volver a la oficina contable la depresión era inmensa. Ahora lo piloteo muy bien, porque en definitiva uno es varias cosas, y yo soy el tipo que va a la feria los sábados y el tipo que filma en Río.

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