GUARDIANES DE LA GALAXIA

Al universo y más allá con una pandilla de rebeldes

Hoy se estrena un nuevo episodio de una exitosísima saga de Marvel.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Guardianes de la Galaxia. Foto: Difusión

Uno podría pensar que lo más importante que tiene para ofrecer Guardianes de la Galaxia vol. 2 es la reunión de Tango y Cash, pero por lo visto no es eso. En realidad, Sylvester Stallone (Tango) y Kurt Russell (Cash) ni siquiera comparten una, escena por lo que los ochenteros que busquen referencias a aquel blockbuster de Andrei Konchalovski, erraron el lugar.

Los méritos de Guardianes de la Galaxia vol. 2 están en que es un nuevo modelo de la fábrica Marvel, la editorial de cómics que desde que la compró Disney consigue que cada uno de sus nuevos productos sean seguidos con atención en todo el mundo. De hecho, para este año está previsto un regreso de El Hombre Araña (Homecoming) y en los próximos años habrá Vengadores, Capitán América y toda la troupe.

El otro mérito es que la primera parte, también dirigida por James Gunn, no sólo recaudó casi 800 millones de dólares, sino que, además, consiguió una favorable unanimidad crítica que alabó su humor, cierta originalidad que excede el protocolo del género y una banda de sonido contagiosa e integrada a la anécdota.

"Cuando salió la primera superamos las expectativas porque era una gran película —y fue bien recibida por la taquilla y la crítica— pero también porque las expectativas eran muy bajas", dijo Chris Pratt, quien interpreta al único humano de la barra, Pete Quill. "Ahora las expectativas están muy altas, así que hay más presión que antes. Pero aún pienso que vamos a superar las expectativas por lo que, en ese sentido va a ser similar a la primera película, pero también monumentalmente diferente".

Hay de las dos. Por un lado está la troupe de siempre que incluye a una mujer verde, Gamora (Zoe Saldanha), un gigantón que no conoce el sarcasmo (Dave Bautista), un mapache parlanchín (con la voz de Bradley Cooper) y una ramita de árbol llamada Groot a la que le da voz Vin Diesel (aunque lo único que dice es "I am Groot", un dinero fácil para Diesel). A ellos se suma la media hermana de Gamora y una buenota con antenitas.

Otra vez están en viajes estelares cumpliendo misiones, una de las cuales les pone a todo un imperio tras sus pasos. En el medio, Quill es llevado a un Ego, el planeta-hombre que interpreta Russell y que tiene información valiosa sobre el pasado del muchacho. La otra presencia que se repite es la del walkman que Quill lleva a todas partes con un nuevo mixtape de música tirando a cutre (pero muy funcional a la historia) que le dejó su madre. Combina el espíritu de Hombres de negro con Star Wars.

Es así que, a pesar de algunos cambios, Guardianes de la galaxia vol. 2 mantiene algo de aquel espíritu de la primera, lo que, probablemente la haga repetir el éxito. Hay menos humor y la historia es un poco confusa, pero acá se va por el espectáculo total, no por la suma de sus partes. Gunn sabe cómo dirigir esto y está a la altura de lo que se precisa.

Nadie puede sentirse defraudado. Aunque Tango & Cash no vuelvan a estar juntos.

Una historia que sigue más adelante.

Más allá del éxito de esta segunda parte, que se estrena entre hoy y mañana en todo el mundo, ya hay anunciado un tercer envío. Lo va a escribir y dirigir el propio James Gunn quien se ha adueñado de la franquicia. Para el año que viene también se anuncia el estreno de Deadpool, el otro superhéroe de Marvel con historias que combinan el humor y la acción.

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