ENTREVISTA A VALERIA BERTUCCELLI

"Escribir este guion era lo que más quería"

La actriz asumió varios riegos en La reina del miedo, película que dirigió, escribió y protagonizó

Valeria Bertuccelli acaba de estrenar La reina del miedo
Valeria Bertuccelli acaba de estrenar "La reina del miedo"

A Valeria Bertuccelli se le está quedando sin batería el teléfono. Salió temprano y no calculó bien la energía del aparato. Pide correr la entrevista pautada con El País unas horas más adelante en la tarde. Quiere llegar a su casa, explica, y poder hablar más tranquila.

Su hogar en Buenos Aires, donde vive junto a su esposo —el músico Gabriel Fernández Capello (Vicentico)— y dos hijos, es donde la actriz argentina escribió el guion de La reina del miedo, una película que también protagonizó y codirigió junto a la cineasta Fabiana Tiscornia.

En la película Bertuccelli interpreta Robertina, una actriz famosa que se encuentra a días de estrenar un unipersonal que aún no tiene escrito. Además de ese predicamento, Robertina lidia con un amigo muy cercano que vive en el extranjero y lucha contra un cáncer y su esposo (Darío Grandinetti), quien la abandonó sin dar explicaciones.

La reina del miedo es un riesgo para Bertuccelli. La intérprete no solo se alejó de su zona de confort al intentar levantar desde cero una comedia dramática poco tradicional -que además incluye toques de suspenso-, sino que el papel que eligió para hacerlo es uno que la vuelve a alejar de una sombra de diez años que todavía está presente en su carrera: Andrea “La Tana” Ferro.

El personaje que Bertuccelli interpretó en la comedia Un novio para mi mujer tiene diez años pero su presencia sigue vigente. La actriz dice que no le provoca un malestar ese alejado y es probable que el incipiente éxito de La reina del miedo tenga algo que ver. Con un premio como Mejor actriz ganado en el Festival de Sundance, la película de Bertuccelli -que ya está en cartel en Argentina y Buenos Aires- logró un buen puntapié. Ahora, a la actriz argentina le toca seguir cosechando nuevos frutos como ese.

Valeria Bertuccelli en "La reina del miedo"
Vea el tráiler de "La reina del miedo"

—¿Cómo estás viviendo la experiencia de promocionar “La reina del miedo”, tu primera película como directora?

—Uno hace películas para no hablar (risas). Es donde sentís que metés la pata, pero es verdad que a medida que uno va haciendo notas empezás a reflexionar mucho sobre lo que hiciste y cómo lo hiciste.

—¿De dónde salieron tus ganas de escribir un guion como el de “La reina del miedo”?

—Fue hace como cuatro años. Un tiempo antes venía escribiendo escenas sueltas. De golpe me venía a la cabeza una idea, un diálogo, y lo iba tirando en una carpetita que tenía. Pero siempre estaba actuando entonces iba escribiendo y lo dejaba. En un momento se me estaba armando demasiado la idea de la película y tenía una necesidad grande de escribir este guion. Era lo que más quería. Dejé de actuar por un tiempo, me metí de lleno y salió bastante de un tirón una vez que empecé.

—¿Alguien te ayudó en el proceso de escritura?

—No sabía si era capaz de escribir un guion entonces llamé a un amigo mío que es guionista, Pablo Solarz (director de El último traje y guionista de Un novio para mi mujer. Le dije: “Che, tengo una idea en la cabeza pero no sé si puedo escribirla sola. Si querés la escribimos juntos”. Me dijo para encontramos en un bar una mañana. Él iba a ir con un grabador y yo tenía que contarle la película de punta a punta. Cuando terminé me dijo: “¿Yo qué voy a escribir? La tenés escrita sobre el agua. Tenés que bajarla al papel y lo único que necesitás es presión”. Me pidió que una vez por semana le entregara de 15 a 20 páginas. Cuando terminamos Pablo vino a casa y festejamos los tres con mi marido (el músico Gabriel Fernández Capello, conocido como Vicentico) y a la semana siguiente me fui a buscar un productor.

"La Tana Ferro no me genera un conflicto", dice Bertuccelli.

—¿Cuál fue tu inspiración para crear un personaje como Robertina, la protagonista de tu historia?

—Tenía que ver con una observación del miedo en mí y en los demás. El miedo y la culpa siempre fueron sentimientos que me merecieron mucha observación. Hay una frase que me decía mi papá de chica: “Valiente no es el que no tiene miedo, sino el que tiene miedo y lo vence”. Esa frase me inspiró. Robertina vive aterrada, pero está dispuesta a vencerlo. Me gustaba el miedo como un elemento transformador. Puede paralizar o incentivar a sobreponerse y traer una fuerza que ni sabías que tenías. Por ahí vino la inspiración.

—Al interpretar a una actriz consagrada te enfrentás a los límites entre ella y vos ¿Qué tanto se puede confundir lo que es Robertina y lo que es Valeria?

—Me peleé bastante con la idea de que fuera actriz. Corría el riesgo de que todo se torne autobiográfico. Pero a la vez me gustaba que fuera actriz porque justo hay mundo que es mentira y verdad y me parecía que tener que ver bastante con ella. Era mejor que no me peleé y lo use. Me siento identificada con ella. En sus miedos sí pero también con su valentía, que la tiene.

—La película explora el miedo al proceso creativo y vos pasaste por eso al hacerlo. ¿Te interesaba explorar la ansiedad detrás de esa parte de tu trabajo?

—Sí, mucho. Era de lo que más me interesaba también. Me gustaba también que en el intento de Robertina por crear un unipersonal tan honesto no pudiera encontrarlo ni siquiera dos días antes de su estreno. Me importaba lo que es el caos de la creación. Todas las historias y las ideas están más desordenadas en la cabeza y de golpe se encauzan todas y parecen fluir y entender qué es lo que querés decir.

—¿Sos una persona que vive con miedo?

—Ahora no, cuando era chica era muy miedosa y después en la adolescencia nos reíamos con mis amigas de que el miedo podía ser una instancia muy graciosa también. Si lo ves de afuera es muy gracioso, como se muestra en la película en las escenas de Robertina con Eli (Sary López), su empleada. Se potencian en su locura.

—¿Qué tan desgastante fue el rodaje? Tu personaje aparece en casi todos los planos salvo contadas excepciones.

—Fue agotador. Llegaba a mi casa y me desmayaba. Fue muy intenso pero fue muy feliz. La pasé bien y estuve plena como nunca. La primera semana estaba más perdida, la segunda le encontré la vuelta. Me sirvió estar actuando para dirigir también.

Valeria Bertuccelli en "La reina del miedo"
Valeria Bertuccelli escribíó, dirigió y protagonizó "La reina del miedo". Foto: Difusion

—¿Cómo llegó Marcelo Tinelli al rol de coproductor en la película?

—Cuando tuvimos que pensar en qué personas podrían asociarse a la película se nos ocurrió Marcelo. Yo había estado en una cena con él donde habíamos estado hablando de cine bastante. Él mencionó una película que le gustaba mucho que es El gusto de los otros, que a mí también me gusta mucho y se me ocurrió que a él podría interesarle La reina del miedo. Él hizo cosas de ficción como productor muy interesantes en la tele. Le mandé el guion, lo leyó, le gustó y entró ahí. Fue alguien que apoyó mucho a la película y con mucho respeto.

—Otro de los colaboradores es tu marido, que hizo la música.

—Desde que yo empecé a escribir me imaginé que Gabi hiciera la música y él fue el primero que leyó las primeras escenas. Estaba buenísimo porque hablábamos de música, referencias, climas. Es la primera vez que musicaliza una película y le encantó. “Quiero hacer esto siempre”, decía. Se puso muy obsesivo con el trabajo también. Nosotros ya estábamos editando el final y él seguía cambiando cosas hasta último momento.

—¿Sentís que con la Tana Ferro te tocó de esos papel que marcan a un actor para siempre? ¿Te genera algún conflicto o vivís con cariño que se recuerde tanto el personaje?

—No me genera un conflicto. Me da risa y todo. Nunca me podría enojar. Voy por la calle y me paran o agarran del brazo y me preguntan: “¿De qué signo sos?”. Me lo dicen todo el tiempo y yo ya no se qué decir, más allá de que es muy único que un personaje quede así en la memoria. Quiere decir que mucha gente se ve representado en él. Sí me pasa que me lo dicen tanto que ya no se cómo reaccionar. Miro con cara de “¡No sé qué decirte!”. Pero no me enoja. Al contrario, me parece muy indo.

—¿Qué tenés planeado en tu carrera profesional para el resto del año?

—Acompañar a la película. Está quedando en algunos festivales y me gustaría poder hacer el recorrido de ir con ella y disfrutar e ir a festivales. Trabajé mucho de un tirón y me muero por descansar y disfrutar de la película. A la par estoy leyendo algún guion, pero eso es para más adelante.

—¿Te gustaría volver a dirigir?

—Me encantó dirigir, escribir y todos los procesos los disfruté mucho. Seguro me van a dar ganas de volver a hacerlo.

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