Obituario

Stanley Donen, el artista que le enseñó a bailar al cine

Murió a los 94 años el director de Cantando bajo la lluvia

Stanley Donen
Stanley Donen recibiendo de Sophia Loren el León de Oro en Venecia en 2004. Foto: AFP

El obituario de Stanley Donen, el director de cine y coreógrafo que falleció ayer a los 94 años, podría limitarse a avisar que codirigió (junto a su compinche, Gene Kelly) uno de los grandes momentos del cine clásico estadounidense: Cantando en la lluvia. Pero sería insuficiente porque en más de 70 años de carrera, Donen dirigió otros clásicos en los que desplegó imaginación, color y números musicales inolvidables.

Era, además, el último sobreviviente de los grandes directores de la edad de oro del cine de Hollywood, testigo de una época de gloria que él ayudó a construir. De aquellos días ahora solo quedan dos estrellas: Olivia de Havilland y Kirk Douglas, que tienen 102 años.

Donen había nacido en Carolina del Sur en 1924 y debutó como bailarín en Broadway en la primera versión de Pal Joey en 1940. En 1943, apenas salido de la adolescencia fue coreógrafo de musicales de la Metro Goldwyn Mayer y en 1949 codirigió con Kelly su primera película, Un día en Nueva York sobre marineros de día franco en el que bailaban y cantaban Kelly y Frank Sinatra.

Sus películas de la década de 1950 incluyen maravillas como Siete novias para siete hermanos, La cenicienta en París, Boda real y Siempre hay un día feliz, entre otras. Cada una fueron acontecimientos, incluso en Uruguay, donde se estrenaban en el cine Metro y se volvían eventos. A pesar de la contundencia de su obra nunca estuvo nominado a un Oscar, aunque la Academia le entregó uno honorífico en 1998 por una obra “marcada por la gracia, la elegancia y la innovación visual”. Demoraron mucho en darse cuenta.

Todo eso estaba presente en Cantando en la lluvia que de acuerdo al American Film Institute es la quinta película más importante del cine americano y ocupa el puesto 20 en la lista oficial, realizada cada 10 años por la revista Sight & Sound y el British Film Institute, de las mejores películas de la historia.

Singin' in the Rain
La escena más clásica de "Cantando en la lluvia"

Estrenada en Uruguay el 15 de enero de 1953, Cantando en la lluvia es un resumen de los alcances históricos y del futuro de la comedia musical. Reúne así, todas las variaciones del género (los backstages musicals o los complejos entramados de Busby Berkeley, por ejemplo) y aporta pistas de hacia dónde podría ir un género que por entonces, iba apagando sus fulgores. La combinación de Kelly, Debbie Reynolds, Donald O’Connor, la nostalgia por un período del cine (la transición del mudo al sonoro) y una sucesión imparable de imaginativos números musicales, la convirtieron y la mantienen como un clásico eterno.

Esa misma innovación está presente en otro de sus grandes títulos, La Cenicienta en París (o sea Funny Face), una deliciosa comedia romántica y musical con Fred Astaire y Audrey Hepburn como una improbable pareja de fotógrafo y modelo. El número del comienzo, “Think Pink” tiene una modernidad que combina collage, publicidad y otras ideas que fueron muy novedosas en su tiempo y lo siguen siendo.

Think Pink
Vea "Think Pink", el gran momento de "Funny Face"

La carrera de Donen —quien se casó cinco veces y tuvo un romance con Elizabeth Taylor— seguiría hasta mediados de la década de 1980. Hizo cuatro películas con Cary Grant (El beso del adiós, La indiscreta, La mujer que quiso pecar, Charada) y una de ciencia ficción con Kirk Douglas, Saturno 3. Su última obra fue una comedia con Michael Caine, Échale la culpa a Rio en 1984.

La noticia de su muerte generó reacciones de tristeza de colegas. Steven Spielberg dijo que Donen fue su amigo y su primer mentor y otros recordaron que fue un gran talento no siempre reconocido. Eso quizás haya sido así, pero desde hace tiempo, Donen está en los mejores recuerdos de varias generaciones y ese es el archivo y el reconocimiento más importante para las películas.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)