Lista

Siete comedias alocadas en streaming para no pensar por un rato en el coronavirus

Una guía para ver en las plataformas online, un grupo de películas que tienen su gracia y que funcionan como un remedio infalible

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ddEl Tenso y La Tana, Suar y Bertuccelli en "Un novio para mi mujer"

La sección más leída de aquellas Selecciones del Reader’s Digest que abundaban en las casas uruguayas de la década de 1970, era, quién puede dudarlo, “La risa, remedio infalible”. Compilaba una serie de chistes bastante malos pero que uno siempre leía con la esperanza que le robaran una risa. Apenas conseguían, con suerte, una sonrisa pero cumplían su objetivo de distraernos si bien fugazmente, del problema que nos estuviera aquejando.

El cine ha cumplido sistemáticamente esa misión y ya en la primera exhibición del invento, en 1895, los hermanos Lumiere fundaron la comedia cinematográfica y, de paso, el blooper. En “El regador regado”, alguien le pisaba la manguera a un jardinero que cuando intentaba investigar por qué no salía más agua, se chocaba contra un chorro en su cara. Así de sencillo y así de eficaz, el segmento fue de los más requeridos y los más copiados de aquel cine primitivo.

Así que hoy, que andamos medio escasos de motivos para reirnos vayan acá siete ejemplos de comedias livianísimas y hasta tontas, que, seguro funcionan como un remedio infalible. La comedia es muy subjetiva pero acá va.

Tonto y retonto (1994)

Jim Carrey está a sus anchas como Lloyd Christmas, un imbecil de primera línea que junto a su amigo Harry (Jeff Daniels con el peor peinado del mundo) pasan por la vida sin percatarse del desastre que son. Acá se ven envueltos en el pago del rescate de un secuestro que los lleva en una minimoto hasta el frío de Aspen. En el camino, nos mostrarán el peor sonido del universo (es verdaderamente molesto), la diarrea más letal y enseñarán cómo engañar a un niño ciego, entre otras delicadezas. Como es habitual en los hermanos Farrelly, la locura es absoluta pero también la mirada cariñosa. (En Netflix)

Un novio para mi mujer (2008)

 Es de las mejores comedias argentinas recientes (bah, en realidad ya pasaron 12 años de su estreno) principalmente por el personaje de La Tana (Valeria Bertucelli), una mala onda entrañable que está casada con “el Tenso” (que no es otro que Adrián Suar haciendo de Adrián Suar), quien se quiere librar de ella. Para eso elabora un plan que incluye que sea seducida por El Cuervo, el imposible galán que compone el “Puma” Goity. La escena de la fiesta en la que buscan quiénes son de Sagitario es imbatible. Un buen doble programa con Me casé con un boludo, con la misma pareja protagónica. (En el básico de Flow de Cablevisión).

Ferris Bueller’s Day Off (1997)

En Uruguay se estrenó como Experto en diversión pero el título más apropiado sería “La rabona de Ferris Bueller”, porque la película es básicamente eso: un adolescente que se toma un día libre del liceo. Se va de paseo con su novieta y un amigo y entre algunos desastres divertidos termina marchando al ritmo de “Twist and Shout” por el centro de Chicago. Es de las mejores comedias de adolescentes de los 80 porque Matthew Broderick está muy bien en el papel principal y es, simplemente, una inteligente sucesión de escenas graciosas. (En Netflix)

Locademia de policía (1984).

Si estaremos necesitados de risa que incluso esta saga se cuela en la cineteca de la cuarentena. O sea, seamos claros, en su momento pareció de lo más ramplón de la comedia americana, con sus chistes de medio pelo y sus personajes infradotados, pero en días como estos, ese grupete bien tonto de aspirantes a guardiaciviles nos resulta hasta simpático. La primera es la mejor porque tenía algo de sorpresa, por lo menos, y unos chistes buenos. Incluso funcionan los sonidos que hace Michael Winslow. Todo es medio Los bañeros más locos del mundo, cierto. (En Netflix)

Life of brian (1974)

Es, junto con Los caballeros de la mesa cuadrada (que también está en Netflix), la mejor traslación al cine del espíritu de los Monty Python, el legendario grupo cómico inglés. Acá es una parodia a la historia bíblica con chistes refinados y cultos que consiguen su cometido. Todo es un gran disparate porque así de anárquico era el mundo de los Python que acá están con el equipo completo: John Cleese, Marty Palin, Terry Jones, Terry GIlliam, Graham Chapman y Eric Idle. Y ese final que enseña que, incluso estando crucificado, o en medio de una pandemia, “siempre hay que encontrarle el lado luminoso de la vida”. Buena idea. (En Netflix)

¿Qué pasó Ayer? (2009).

 Es, que quede claro, un clásico moderno de la comedia americana aunque alguien puede encontar algunos de sus aspectos tirando a ofensivos. Es verdad que es un poco grosera...pero eso es parte de la gracia. Acá está el Wolf Pack de Bradley Cooper, Jason Sudeikis, Zach Galifiniakis, intentando descubrir que hicieron la noche anterior en Las Vegas y dónde está su amigo. Lo hacen reuniendo pistas entre las que hay un bebé (Carlos), un tigre, una prostituta y, en lo más atemorizante de todo, Mike Tyson haciendo la batería de “In the Air Tonight” de Phil Collins. La dirige Todd Phillips, que este año cambió de registro con Guasón, y no se pierda los créditos finales. (Está en QubitTv, en el básico de Flow de Cablevisión y para alquilar en NsNow de Nuevo Siglo).

Adorable revoltosa (1938)

Cary Grant y Katherine Hepburn fueron la gran pareja de la comedia americana de la década de 1930. Practicaban un género que se dio en llamar screwball comedy, que consistía básicamente en una mujer poniendo patas para arriba el mundo de un hombre. Acá, Grant es un paleontólogo que se cruza con la alocada Hepburn que más que enamorada parece empeñada en arruinarle la vida. Dirige Howard Hawks, quien da pista a los chistes y a las situaciones disparatadas incluyendo un tigre suelto y a Grant vestido de mujer. Nunca la lucha entre géneros llegó tan lejos. En QubitTv

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