TCM iniciará el lunes un ciclo sobre el crimen organizado

Semana en la que la TV se llenará de mafiosos

Desde el próximo lunes 9 y hasta el viernes 13 inclusive, el canal para abonados TCM dedicará su horario "prime time" de las 22 a una serie de películas sobre la Mafia.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Alguien tiene una difícil de rechazar. Brando como el "capo" Vito Corleone.

El ciclo comienza inevitablemente con El padrino, el clásico de Francis Ford Coppola basado en la novela homónima de Mario Puzo, una crónica de ritmo pausado y majestuoso, excelencia de recreación de época y un pulso narrativo elogiable que no es, sin embargo, la obra maestra que muchos piensan. Es una buena película con buena música, impecable valores de producción y un elenco muy solvente que tiene su punto más alto en Al Pacino, un nivel parejo en casi todos los secundarios (James Caan, Robert Duvall, Diane Keaton, John Cazale, Sterling Hayden ) y su punto más bajo en la recargada "machietta" de Marlon Brando, que engañó sin embargo al suficiente número de gente como para que le regalaran un Oscar.

El martes va la superior El padrino II (1974), que tiene la ventaja de no contar con Brando pero también una mayor complejidad dramática que es también, desencantadamente, una reflexión sobre la disipación del sueño americano. En una estructura acronológica que remite e Intolerancia de Griffith, Coppola contrapone el tránsito de la inocencia a la corrupción del joven Vito Corleone (un estupendo Robert De Niro) y su hijo Michael (otra vez Pacino), mientras el libreto se permite algunas alusiones muy precisas sobre corrupción política que la primera entrega había eludido.

Si los dos Padrinos provienen de la ficción (la imaginación del novelista Mario Puzo), Bugsy (1991) de Barry Levinson, que sala al aire el miércoles se inspira en hechos reales: la trayectoria del auténtico mafioso Bugsy Siegel (Warren Beatty), quien junto con varios colegas como Meyer Lansky (Ben Kingsley) y Charlie "Lucky" Luciano (Bill Graham) controlaron el crimen organizado en Nueva York y se las arreglaron después para inventar Las Vegas. Hay otras caras interesantes en el elenco: Annette Bening, Harvey Keitel, Joe Mantegna, Elliott Gould.

El jueves va Buenos muchachos de Martin Scorsese, que puede servir como un interesante antídoto al estilo ceremonial y respetuoso con que Coppola trata a sus mafiosos, otorgándoles la dignidad de la tragedia griega. Marty es más sensato, o conoce mejor su materia: sus personajes son ratas despreciables, y la película no pide disculpas por describirlos como tales.

El ciclo se cierra el viernes con Atrapado por su pasado o Carlitos Way de Brian De Palma, que retoma a Al Pacino y vuelve al tema del delincuente que quiere dejar atrás su carrera de crímenes pero las circunstancias lo empujan a recaer. La película maneja elementos clásicos del cine gangsteril con algunos recursos de administración del suspenso aprendido de Alfred Hitchcock (famoso modelo del cine de De Palma). No es por cierto la única incursión del director en el género, quien en 1987 dirigió también una muy imaginaria versión de la historia de Eliott Ness en su épica Los intocables (1987), que incluía otros rasgos de cinefilia, incluyendo una escena (el tiroteo en la escalera) que homenajeaba directamente a El acorazado Potemkin de Sergei M. Eisenstein. Por si a alguien le importa, en un papel secundario de dueño de un local nocturno asoma el argentino Jorge Porcel, lo cual no deja de resultar por lo menos una rareza.

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