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Seis películas en streaming para celebrar los 80 años de Al Pacino

Es uno de los grandes actores de la historia del cine y la desmesura es una de las marcas de su método que desplegó en clásicos como "El padrino", "Perfume de mujer" y "El irlandé"

Al Pacino
Al Pacino cumple 80 años

Podrá haber un director, un gran guion o incluso estrellas más cotizadas, pero si Al Pacino está en una película, esa película es de Al Pacino. Su presencia siempre exorbitante tiende a engullirse todo lo que le rodea y ha hecho de sus personajes -desde un jefe mafioso a un ciego bailando tango- obras en sí mismos. Podría firmar sus actuaciones como un artista firma sus cuadros.

Pacino hoy cumple 80 años de los cuales los últimos 50 los ha vivido con el estatus de una estrella y el prestigio perenne que ha sido reservado a pocos actores. A eso ayudó que, a pesar de que ha sido irregular en la elección de proyectos, ha dado la cara, y en muchos engrandecido, en películas importantes.

Al Pacino nació Alfredo James Pacino en la ciudad de New York, el 25 de abril de 1940. En 1966 ingresó en el Actor’s Studio, la legendaria y revolucionaria academia de donde salieron artistas como Marlon Brando o James Dean. Allí se aplicaba “el método”, una manera de actuar que surgía de instropección. Pacino haría de esa escuela su principal herramienta laboral y hasta dirigiría el Actor’s Studio.

Con ese bagaje debutó en Broadway en 1967 y en Hollywood, el paso natural en un actor de su carisma, en 1970 en Yo, Natalie. Los siguientes años lo consagraron: entre 1971 y 1975 trabajó en Pánico en el parque y Espantapájaros Jerry Schatzberg, las dos El Padrino de Francis Coppola y Sérpico y Tarde de perros de Sidney Lumet. En ese período, además de consagrarse como la nueva sensación del cine, consiguió tres de sus nueve nominaciones al Oscar; lo ganaría en 1993 por Perfume de mujer, otro de esos papeles cargados de su impronta expansiva.

En el centro de su método actoral, está la vulnerabilidad que imprime a sus personajes. Eso aplica incluso en los más excesivos como Michael Corleone y Tony Montana, el desmedido narcotraficante de Scarface, uno de sus papeles más recordados y que ha definido en el imaginario el método actoral de Pacino: un desenfrenado mafioso tomando cocaína y encarando con la metralleta más letal del mundo.

Pacino, quien también tiene una destacadísima carrera teatral y ha dirigido películas- mostrar una permanencia de esas difíciles de mantener. Lo ha hecho gracias a películas importantes y a que él mismo se ha convertido en su personaje.

Por eso vaya acá una guía de sus películas disponibles en streaming para celebrarle el cumpleaños y su ingreso al equipo de los octogenarios más famosos y activos del mundo.

El Padrino (1972).

Es una actuación descollante que los productores quisieron boicotear porque la veían como aburrida, monocorde y nada apropiado para el jefe de un clan mafioso. Como siempre los productores se equivocaron y lo que consiguió Pacino es un personaje existencial que pasa de ser el tímido hijo de un patriarca a convertirse en un impiadoso patriarca. Hay escenas clásicas como cuando debe encargarse de Sollozzo en una cantina o el cortejo de su esposa en Sicilia. Desarrollaría el personaje en dos secuelas donde fue aumentando la negritud de su personaje y sus manierismos. (La primera y la tercera parte están en Netflix y Claro Video; la parte 2 para alquilar en Claro Video)

Scarface (1983).

Brian de Palma le dio rienda suelta al histrionismo de Pacino que acá es Tony Montana, el otro de sus grandes personajes. Montana llega a Estados Unidos con los marielitos cubanos y de la nada empieza a construir un imperio de droga que incluye excesos, lujos, caprichos, violencia y Michelle Pfeiffer. En el final operístico, Pacino hace su mejor Pacino. (En Netflix)

Perfume de mujer (1992).

Acá es el teniente Frank Slade, un ciego al que va ayudar un muchacho (Chris O’Donnell) que se entera que él también precisa ayuda en algunos asuntos. Slade es todo un personaje lo que queda demostrado en un par de actitudes y principalmente en un baile de “Por una cabeza” que es una gran escena. Dirige Martin Brest pero, como se decía, por ahí no queda duda que es una película de Pacino. Y se llevó el Oscar. (En el streaming de HBO en NsNOw de Nuevo Siglo, Flow de Cablevisión y Claro Video)

Fuego contra fuego (1995).

“Pacino y Robert De Niro, juntos” fue un slogan tan poderoso como el “Garbo se ríe” de la década de 1930: era un acontecimiento. Aunque habían estado juntos en El padrino 2 no habían compartido escena (De Niro interpretaba a Vito Corleone joven), así que mucha de la gracia de esta película de Michael Mann es ese demorado encuentro en una escena que se alarga (un poco mucho) como para certificar el momento. (En el servicio de Fox de NsNow, Flow y Claro Video).

El abogado del diablo (1997).

Y si algo le faltaba era ser el mismísimo Lucifer en esta suerte de Fausto en el mundo de los grandes bufetes de abogados. El cándido que cae en sus redes es el pobre Keanu Reeves, cuyo método actoral es de una austeridad que Pacino nunca va a conocer. La dirección de Taylor Hackford es como siempre funcional y vistosa y aunque la película se hace larga (son casi tres horas), es un buen policial. (En el streaming de HBO en NsNOw de Nuevo Siglo, Flow de Cablevisión y Claro Video)

El irlandés (2019).

El año pasado fue un gran año para Pacino: tiene una participación preciosa en Había una vez en Hollywood y se ganó una nominación al Oscar por su Jimmy Hoffa de El irlandés. Era una rareza que nunca hubieran trabajado juntos con Martin Scorsese y capaz que se estaban guardando por una oportunidad como esta. También está De Niro pero Pacino está mejor que nunca como ese sindicalista carismático, irascible y poderoso. Tres adjetivos que también le van de medida a Pacino. En Netflix

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