Entrevista

Rowan Atkinson: “Hacer una película es realmente difícil. Nunca lo he disfrutado”

Según datos de la distribuidora, la tercera entrega del torpe espía británico que protagoniza Rowan Atkinson fue vista por más de 24.500 espectadores, convirtiéndola en un éxito de taquilla. Para comparar, en toda Argentina, la película fue vista por 15.000 personas.

Johnny English volverá para una tercera aventura, nuevamente interpretado por Rowan Atkinson. Foto: Difusión
El torpe espía Johnny English, un personaje que se ganó un lugar en el corazón de los uruguayos. Foto: Difusión

A los uruguayos nos gusta Rowan Atkinson, el actor inglés que por muchos años se lo asoció a Mr. Bean, ese torpe, simpático y mudo personaje que interpretó en la televisión (durante varios años se emitió en Canal 10) y que también tuvo una serie animada y dos películas, la primera en 1997 y la segunda en 2007, aquella en la que hacía lo mismo que en la tele pero por Europa.

El personaje, además, llegó a ser parte de la apertura de los Juegos Olímpicos de Londres, de 2012, demostrando no solo la trascendencia de la creación de Atkinson para resumir el concepto que el mundo tiene de la cultura británica.

Mr. Bean en los Juegos Olímpicos Londres 2012
Mr. Bean en los Juegos Olímpicos de Londres 2012

El actor también es conocido por ser Johnny English, que es como Mr. Bean pero en mejores escenarios y con una línea argumental que parodia las películas de espías. Valeroso, flexible, caótico, experto en muecas y completamente ridículo, English es una franquicia exitosa, que tiene en la cartelera local a su última entrega, Johnny English 3.0. Fue vista, según cifras aportadas por su distribuidora, por 24.500 espectadores, lo que no está nada mal y habla del cariño que los uruguayos tenemos por este atolondrado personaje; en otros mercados no le ha ido tan bien.

A Atkinson también se lo puedo ver como el personaje central de la serie Inspector Maigret, (va en el canal Europa Europa) donde el actor de 63 años nacido en el Condado de Durham crea un personaje diferente, sin torpeza, humor ni caras divertidas. Igual vale la pena mirarla.

Johnny English es como una parodia de las películas de James Bond, una franquicia del que, Atkinson participó lateralmente: coprotagonizó Nunca digas nunca jamás (1983), una película que no se incluye en el cánon de James Bond, pero que marcó la última aparición de Sean Conery como el agente con licencia para matar. Allí, Atkinson interpretó al representante del Ministerio de Asuntos Exteriores en las Bahamas, ingeniosamente apodado Nigel Small-Fawcett, a quien Bond termina arrojando a una piscina.

Imagen de la película Johnny English 3.0
Tráiler de la película "Johnny English 3.0"

“Esa fue mi primera película de verdad, creo, y ahí estaba yo, volando en primera clase a las Bahamas para interpretar al ministro británico en un filme de James Bond a la tierna edad de… no sé cuántos tenía, 28 años”, dijo Atkinson, mientras promocionaba la nueva de Johnny English. “Pensé que así sería este negocio y, en efecto, lo es… a veces”.

“Hubo muchos ajustes después de eso, pero fue una increíble introducción al mundo del cine”, afirmó. “Sean Connery fue muy amable. Fue una producción con muchos británicos al mando, como era de esperarse. No me gusta mi actuación, para ser honesto. Parece más una caricatura que un personaje, pero era joven y me impresionaba fácilmente”.

Presentó a un personaje similar a Johnny English en una serie de comerciales de la década de 1990 para la empresa británica Barclaycard. Eso allanó el camino para Johnny English (2003) y Johnny English Recargado (2011). Cada película recaudó más de 160 millones de dólares a nivel mundial, y Atkinson añadió a English a su cartera de personajes icónicos.

Además de English y Bean, entre los personajes más emblemáticos de Atkinson están el padre Gerald en Cuatro bodas y un funeral (1994), el meticuloso empleado de una tienda por departamentos que hacía sufrir la espera a Alan Rickman en Realmente amor (2004) y por supuesto Blackadder en la serie de televisión The Blackadder, así como en especiales que Atkinson protagonizó en las décadas de 1980 y 1990 y que están en Youtube.

Imagen de la serie The Blackadder, Rowan Atkinson
Fragmento de la serie cómica inglesa "The Blackadder"

—¿Por qué hay que esperar tanto entre una aparición de Johnny English y otra?

—Uno de los mayores retos para mí, y también la razón por la que no creo hacer muchas más películas de Johnny English ni de Mr. Bean, es que estoy presente desde la primera reunión para leer el guion hasta el último día de grabación de remplazo de diálogos y todo lo que sucede en medio. Me involucro mucho en el proceso. Siempre he sido así.

“También me he distraído con otras cosas”, comentó Atkinson, quien, en el tiempo transcurrido entre los rodajes de Johnny English, se ha divorciado, vuelto a casar y convertido en padre de un bebé con su nueva esposa. “Estos son proyectos que requieren dos años y medio para realizarse y, claro, ya que has invertido tu sangre, sudor y lágrimas, cuando llega el estreno… Bueno, el estreno es muy importante en realidad. Me emociona mucho compartirlo con el público, siempre y cuando tenga la confianza de que la película es buena”.

Johnny English 3.0 es la primera película de Atkinson desde Johnny English Recargado: hacia siete años que no estrenaba nada. Sus seguidores le reclaman más trabajo.

—¿Y por qué se demora tanto entre un proyecto y otro?

—He querido tomarme un tiempo de descanso. Soy una persona que considera que el trabajo es algo muy estresante. Hacer una película es realmente difícil. Nunca lo he disfrutado, sinceramente.

“Me gustan los frutos del éxito”, agregó. “Pero no me gusta el proceso para alcanzarlo, esa creencia constante de que lo que estás haciendo podría ser mejor”.

El actor admitió que otro desafío para él es que las personas lo relacionan mucho con sus personajes. A lo largo de los años, Atkinson se ha sentido tentado a interpretar papeles totalmente distintos, para probar algo nuevo y demostrar que es multifacético. Pareció sorprenderse a sí mismo cuando dio un ejemplo.

“Fue una posibilidad muy remota”, dijo, “pero conozco a alguien llamado Mike Newell, que dirigió Harry Potter y el cáliz de fuego (2005). Creo que esa fue la entrega en la que Voldemort apareció por primera vez, interpretado por Ralph Fiennes. Sí le pregunté si podía darme ese papel, el de Voldemort”.

—¿Y qué paso?

—No debería revelar esta información pero, bueno, supongo que el encargado de elegir al reparto eligió a alguien más, y sospecho que fue lo correcto. Sin embargo, me gustaría hacer algo así. No lo logré en esa ocasión, pero ese es el tipo de proyectos en los que me encantaría participar.

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