Entrevista

Reina del rock que está mucho mejor

Hoy a la noche Fabiana Cantilo actúa en La Trastienda, antes habló con El País

Fabiana Cantilo
Fabiana Cantilo, 33 años de carrera resumidos en un show

Ya estamos en la entrevista?”, pregunta Fabiana Cantilo como si importara. Desde que atendió el teléfono, desperezándose de una siesta reparadora tras llegar de tocar en Tucumán, Cantilo no para de charlar, contar anécdotas, reirse con una energía a la que nada parece contradecir. De lo que “tenemos que hablar”, como ella misma bromea, es de una nueva visita a Uruguay, un lugar que dice amar y que, cualquiera que haya ido a uno de sus shows, sabe que es recíproco. Va a estar hoy en La Trastienda presentando Proyecto 33, el show en el que repasa sus primeros 33 años de carrera a partir de temas propios y ajenos. El show, que está registrado en un disco doble que se puede escuchar en Spotify, es un recordatorio, además y como ella misma dice, que Cantilo es mucho más que “Mi enfermedad”, la canción de Andrés Calamaro que es uno de sus grandes éxitos. Tiene canciones (y discos) que están muy buenos y en vivo despliega energía y buena vibra.

Actualmente, además, siente que está recibiendo un reconocimiento que antes no tenía y que incluya un premio Gardel y una tapa de la Rolling Stone. Le llevó tiempo superar la misoginia del rock argentino y combatir algunos demonios personales. Hoy está mejor que nunca.

De alguna de esas cosas, Cantilo habló con El País.

—Venís seguido a Uruguay, como que te gusta mucho.

—Me encanta. Amo a Uruguay. Voy siempre. A Punta del Este voy desde que era chica, de concheta que soy. Y después empecé a veranear en varios lugares entre ellos Cabo Polonio que me lo hizo conocer un compatriota tuyo, Germán Vecino, con quien estuvimos juntos un añito y después nos hicimos grandes amigos, tocamos juntos, hicimos un disco. Bueno, eso. Ahora se casó con Lulú Bazterrica, tienen un bebé y andan haciendo un dúo por ahí. Germán me llevó al Cabo y no me fui más. El otro día fue a Punta Rubia, divino.

—¿Qué venís a presentar hoy en La Trastienda?


—Proyecto 33...

Fabian Cantilo
Fabiana Cantilo canta en "Proyecto 33", Nada es para siempre con Fito Páez

—Pregunto porque estás con varios proyectos, tenés varios quioscos.

(se ríe). Son bandas pero sí tenés razón, atiendo varios quioscos. Tenemos un unplugged, Fabiana de Buenos Aires, Proyecto 33 y otro que hicimos especialmente para La Usina del Arte que es con bailarinas y yo me pongo la ropa que María Pryor diseñó para Superamor y me encanta: soy como un hada japonesa. Hay un boludo acá en Buenos Aires que me hizo la crítica de la presentación en el Teatro Opera en la que yo hice toda la puesta, una escenografía con delfines y mariposas que colgaban del techo y nubes pegadas en una tela rosa y el boludo puso “Fabiana parecía vestida de Disney”. Como si fuera una crítica. No, idiota, fue a propósito. Hay cada boludo suelto. Aunque se acabaron un poco los boludos porque ahora que me gané el Gardel y fui tapa de Rolling Stone, como que se acabó la desgracia. Fueron 33 años y parece que a los 33 se acaba el karma negativo que yo generé en otra vida, ¿por qué le vamos a echar la culpa a los demás? Fui yo misma.

—También puede haber ayudado que tus discos recientes han estado muy buenos.

—Tengo 13 discos, hay para todos los gustos.

—Cierto, pero un disco que descubrí hace poco es Ahora que es de 2011.

—Viste. Eso es lo que yo pretendía con Proyecto 33 que se dieran cuenta que son 13 discos y no sólo “Mi enfermedad”. Ahora es rarísimo, es reloco, es el principio del cambio porque es del 11 del 11 del 11. A mi me gusta mucho la numerología y en la tapa estoy saliendo del agua. ¿Por qué? Después me di cuenta que cuando yo nací, el avión con la mitad de mi familia se hundió en el agua y se murieron todos. Esooo.

—No sabía eso. ¡Qué fuerte!

—Es fuerte, sí, pero vos pensá que soy una chica grande que ya lo asumió.

—Espero...

—Sí, yo también espero (se ríe). El año pasado le dije a mi terapeuta: “tengo insomnio”...Yo estoy limpia de drogas hace seis años, ¿sabés?, así que ahora hablamos de otras cosas. Pela el libro y me dice “insomnio: muertos no velados”. Ok, ya sé quiénes son. Llamé a mi mamá, le dije que me cuente todo y ahí me entero que el accidente fue a la noche.

—De esos 13 discos, ¿hay alguno que pensás que merecía mejor suerte?

—Sí, merece mayor reconocimiento, De qué se ríen (de 1998) que es un disco bisagra y le dieron con un caño porque alguien, seguramente el productor que eché, no le gustó. Lo convoqué a Ulises Butrón, estuve como dos años grabando, por primera vez todos mis temas y me hicieron mierda todos menos Página 12. Googleá y vas a ver. La Rolling Stone, me acuerdo perfecto, tenía a Elvis Presley vestido de blanco en la tapa. Nunca me voy a olvidar porque Nahuel Lerena, otrora mi novio y por entonces mi manager, me escondía la tapa porque me mataron. Fue la primera vez que recibí esa onda negativa de la prensa porque antes no pasaba nada y yo ni miraba las críticas, ni me importaba.

—¿Y algún disco con el que no quedaste conforme?

—Si hay un disco para criticar es el que hice con Carlos Alomar en Nueva York, Golpes al vacío (1993), que era como un híbrido raro. Igual está bueno pero no me gustaba la producción, pobre gordi (porque era gordo). Era piola pero la forma de producir tenía demasiadas cámaras y negras con gospel. Estaba bueno pero exagerado. Pero nada, yo le diría a la gente que escuchen De qué se ríen que es medio inglés como si lo hubiera producido Bowie, e Información celeste (2002). Y ahora también Ulises Butrón, por suerte está rehabilitado. Tenemos otro genio vivo.

—Fue dura esa generación...

—Se murieron un par, sí. Dura, es la palabra. Esperá, se me acaba de ocurrir algo: “duro con duro, hombre que toma cocaína, duro, hombre, duro y se termina haciendo mierda”. En cambio las mujeres como terminamos siendo más dúctiles, podemos salir. Se me acaba de ocurrir esa extraña teoría. Pero sí, murió Cerati, Abuelo, Luca, Spinetta (pero él tenía cáncer)...

—Y el cambio de Charly...

—Charly está en recuperación. Está mejor. Pero es un muchacho muy rebelde. Un genio. Yo trabajé con él cuando estaba en lo máximo de lo máximo. Tuve esa suerte. Estábamos los dos re-locos. Pero yo soy yo y él es él y cada uno elige su camino, ¿vio?

—Recién hablabas de estos 33 años de mal karma. Y ahora ganaste un Gardel, llegas a ser portada de Rolling Stone. ¿Por qué ahora?

—No sé. A algunos me debo haber llevado puesto, a alguien que putee en alguna de aquellas noches. La verdad no sé. Algo hice porque, por ejemplo, con la Rolling Stone al principio estaba todo bien y después se pudrió todo, justo antes de De qué se ríen. Y ahora vino gente joven y alguien dijo vamos a darle la tapa a Fabi que se la merece. Pero, en todo caso, esa demora prefiero atribuírmela a mí misma porque si andás haciendo quilombo los fines de semana y después no te acordás a alguno te debés haber llevado puesto una noche.

Fabiana Cantilo
Vea el video-clip de "Girasoles", una de las canciones de "Superamor"

—De Superamor ya pasaron tres años...

—¡Qué lindo disco! Fue de mi última etapa de limpieza. Cuando lo empecé mi vida se dio vuelta y lo llamé a Lisandro (Aristimuño) y a mi siempre me gustó el folklore y de hecho estoy pensando con Marian (Pellegrino), mi guitarrista hacer un dúo de folklore.

—Otro quiosco...

—(se ríe). Y escribí una película, otro quioscazo e hice otro disco, otro quioscón. Tengo como una kermesse montada.

—Tenés una gran capacidad de laburo. ¿Eso se debe a que estás limpia?

—No, pará. Siempre tuve capacidad de laburo. Antes estudiaba zapateo americano, soy escultora y pintora, daba clases de cerámica. Después se fue como cerrando un poco más y solo tocaba, hacía clases y cantaba y era un montón. Pero se amplió. Estoy hace seis años sin novio, estoy limpia, no salgo de noche. Los novios llevan tiempo y joden. Ahora el que venga se va a tener que bancar solito y con casa afuera. Verse todos los días y dormir en la misma cama, es un plomazo. Por eso la gente se separa. Eso de vivir pegado es porque tenés problemas. Pero eso lo veo ahora, mirá que yo era una de esas que querían vivir pegada. Y encima los perseguía a ellos, los boludos.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)