Hubo actitudes de buen perdedor y de las otras

Reacciones argentinas luego de la derrota

Antes de que se dieran a conocer los ganadores del Oscar 2015, el director argentino Damián Szifron había dicho que si Relatos salvajes no ganaba no se sentiría perdedor, entre otras razones porque había disfrutado realmente de la temporada de premios que ya termina, y en la que tuvo algunos logros más que estimables (entre ellos el Goya disfrutado al máximo esta temporada intensa y exitosa de premios que está a punto de acabar.

"Estamos muy tranquilos. Siempre puede haber una sorpresa. Hay que desear lo mejor y esperar lo peor. Estamos preparados para lo que venga", había adelantado Szifrón desde Los Angeles, al parecer consciente de que su película no estaba entre las favoritas.

Luego de la derrota, Szifrón parece haber mantenido ese espíritu deportivo, pero otros compatriotas suyos no lo han compartido. Uno de los peores extremos ha sido la proclama en twitter de Alejandro Fantino, que no en vano conduce un programa televisivo llamado Animales sueltos y que escribió: "Queda claro que la película que ganó es un asco. Nos tiraron al bombo estas ratas de la Academia". Puede ser el trabajo más inútil del mundo ponerse a investigar si Fantino se molestó siquiera en ver la película ganadora (la excelente Ida, del polaco Pawel Pawlikowski). Es obvio que tampoco la habría entendido.

Otras reacciones argentinas han sido más civilizadas. Marcelo Tinelli se conformó con teclear un sobrio "¡Qué pena!". Jorge Rial emitió un "derrota digna, dirán los diarios". Alguien cuyo nombre ni siquiera vale la pena retener prefirió tartamudear en el teclado: "Che polaco botón che polaco botón sos un h.....lpmqtp". Los usuarios de los grandes diarios han estado divididos: hay quienes lamentan la derrota, y quienes sin entender tampoco gran cosa se felicitan porque piensan que fue una pérdida para Cristina Kirchner. En serio.

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