Lista

Un ranking de las ocho nominadas a mejor película en los premios Oscar 2021

En la ceremonia de mañana, compite un variado grupo de producciones que reflejan el año que vivió la industria 

"Minari". Foto: Difusión
"Minari". Foto: Difusión

La industria del cine tiene pocas cosas para festejar: fue un año de salas cerradas, estrenos y rodajes postergados y de ceder todo su poder a los servicios de streaming. Sin embargo, mañana son los Oscar y no hay fiesta más importante de la industria congregada en Hollywood y sus alrededores.

Por eso y otras cosas, ha sido un año raro para las películas. Y, además de motivo de festejo, los Oscar son un reflejo de este tiempo que aún estamos transitando. No hay films enormes (por sus ambiciones o sus presupuestos), ni grandes estrellas pero, por eso mismo, estos premios de la Academia tienen un interés (y por qué no un encanto) especial.

Son mañana a partir de las 21.00 (en Uruguay se verán a través de La Tele y TNT) y prometen un despliegue —siguiendo todos los protocolos— que hará pensar en los viejos tiempos. Y que intentará mostrar que una vez que esto pase, el cine seguirá siendo la fábrica de ilusiones.

Nada suele dejar más en evidencia cómo ha sido una temporada que la categoría de mejor película. Este año, para empezar, no compiten 10 títulos (el máximo permitido y al que siempre se llega sobrado) sino que ocho. Entre ellos casi no hay directores consagrados o nombres de esos que aportan puro glamour y taquilla. No hay grandes despliegues de producción ni éxitos de boletería.

Lo que sí hay es un grupete de películas, en general de porte tirando a modesto y con historias pequeñas y que, por primera vez, no tuvieron su principal boca de salida a través de las salas de cine. De esas, dos se estrenaron en Netflix, una en Amazon y otra en HBO Max. Las que se lanzaron en cines han tenido una taquilla muy magra. De las nominadas en la categoría principal, Promising Young Woman recaudó en salas 6,2 millones de dólares y eso, que antes era cambio chico, le alcanzó para ser la más taquillera del lote.

Como para saber de qué estamos hablando, estas son las ocho que aspiran al Oscar principal de la noche. Están ordenadas de la “mejor” a la “peor” y el orden es subjetivo y, dirán algunos, caprichoso. 

uno

Nomadland.

Encabeza la lista y es, previsiblemente, la que se perfila como favorita. Es una carrera impredecible pero desde su estreno en el Festival de Venecia no ha parado de recibir elogios y premios como hace poco en el Globo de Oro y el Bafta que suelen ser los spoilers de los Oscar.

Dirigida con una bienvenida sensibilidad por la china Chloe Zhao, es la historia de Fern (Frances McDormand), una viuda que, cuando burocráticamente su pueblo desaparece del mapa, decide salir a la carretera. Lo hace uniéndose a las colonias nómades (en general gente grande que ha quedado por fuera del sistema) que van de trabajo zafral en trabajo zafral viviendo en camionetas. Puede ser visto como un documental intervenido por la presencia de McDormand, quien tiene nuestros ojos curiosos y nuestras preguntas sobre una realidad desconocida. No hay un juicio crítico hacia el sistema que genera esa vida, sino que la coloca en la tradición de los pioneros americanos.

dos

El sonido del metal

Una historia mínima pero contada con corazón y mucho cine. Es la peripecia vital de Ruben (Riz Ahmed), baterista de un dúo de rock alternativo y pesado que se queda sordo y debe aprender a convivir con algo que parecería inevitable aunque él no se convence. Está contada en una primera persona representada en el trabajo del sonido que coloca al espectador en la incomodidad de la experiencia del protagonista. El sonido del metal es una película para escuchar porque ahí (desde la estridencia inicial a la calma silenciosa del final) hay toda una vida.

tres

Minari

Dirigida por Lee Isaac Chung es la historia de coreanos intentando hacer la América a comienzos de la década de 1980. Se integran a una comunidad rural y quieren salir adelante y a través de la agricultura, un par de sacrificios que no van a tener una recompensa inmediata. En el centro hay un niño y su vínculo con su abuela (la nominada Yuh-Jung Youn), pero todo pasa por la familia y la necesidad de sortear las adversidades. Es una obra neorrealista en muchos sentidos, aunque una referencia cinematográfica más directa parecería ser Amor al terruño, una de las producciones norteamericanas de Jean Renoir. Tiene ese mismo humanismo y esa solidaridad con los más esforzados.

cuatro

El padre

Es una obra de teatro, acá adaptada y dirigida por el propio autor, Florian Zeller (aunque bien podría ser de Polanski). No esconde su origen teatral, lo mismo que pasa con la actuación virtuosamente desbordada de un Anthony Hopkins que sabe cómo jugar en esta cancha. Interpreta a un viejo ingeniero (¿o bailarín de tap?) que está pasando por el trance de una demencia senil que trastoca directamente la vida de su entorno, principalmente de su hija interpretada por Olivia Colman. Lo más interesante es cómo está contada desde la perspectiva del hombre, en una primera persona (como en El sonido del metal) incómoda pero relevante.

cinco

Promising Young Woman.

Sorpresivamente le dio una nominación a su directora Emerald Fennell (quedándose con el lugar que parecía iba para Aaron Sorkin por El juicio de los 7 de Chicago) y sorpresivamente se coló también entre las ocho mejores: es una película de género (a medio camino entre la comedia negra y el drama de venganza) violenta y coloridamente pop. Carey Mulligan sale a vengar la violación de una compañera de facultad en una cruzada que tiene una lectura muy cercana al #MeToo. Su mezcla de, justamente, géneros, sus ganas de impactar, una presentación visual llamativa y el despliegue de Mulligan, la hacen un producto muy atendible.

seis

Mank

Es la película con más nominaciones del año (10) y una celebración del cine producida por Netflix, que acá se juega todo para conseguir, por primera vez, el Oscar a mejor película. Quizás lo logre. Y quizás sea un poco exagerado que lo logre. David Fincher dirige un proyecto querido (el guion es de su finado padre) que cuenta tangencialmente la disputa por la autoría de El ciudadano de Orson Welles, pero principalmente la vida en Hollywood de Herman L. Mankiewicz, quien recibió un Oscar (junto con Welles) por ese libreto. Pero eso es, en realidad, una excusa para crear una postal (en blanco y negro) del Hollywood de los 20 y los 30 cuando Mankiewicz era todo un personaje: un talento que servía además como el alma de la fiesta. Gary Oldman lo compone con dedicación pero recursos ya conocidos.

siete

Judas and the Black Messiah.

Otra película de época, una de las dos que transcurren en los conflictivos años 60 y una de las dos que tiene al líder de los Pantera Negra, Fred Hampton, como uno de sus protagonistas. Contada de una manera bastante tradicional, se concentra en el vínculo de Hampton con un infiltrado con el telón de fondo de la inquietud racial de Estados Unidos hace 60 años. Las nominadas actuaciones de Daniel Kaluuya (como el mesías) y Lakeith Stanfield (como el Judas) son destacadas, y la película tiene un porte importante y clásico -la dirige Shaka King- que le quita originalidad pero le funciona.

ocho

El juicio de los 7 de Chicago.

Es la otra apuesta fuerte de Netflix para llevarse el premio gordo de los Oscar. Escrita y dirigida por Aaron Sorkin, es una maniquea fábula histórica sobre los movimientos de la década de 1960, aunque termina celebrando el verdadera espíritu americano. Acá lo representan activistas tan disímiles como Abbie Hoffman y Tom Hayden, que desde posiciones encontradas se unen para luchar contra un establishment representado por un juez que parece transitar alegóricamente un estado temprano de lo mismo que le pasa a Hopkins en El padre. Más allá de sus facilismos, Sorkin la cuenta con todo el despliegue, un par de escenas bien logradas y un mensaje liberal en un formato demasiado clásico. Capaz que con eso le alcanza.

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