CINE

Un proyecto y un cruce de película

El cine para consumir en casa preocupa a Hollywood.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
El servicio Screening Room podría perjudicar a las salas del mundo. Foto: Archivo

La industria del cine se ha visto alterada en la última semana por un proyecto tan innovador como cuestionable. Se trata de Screening Room, un servicio que literalmente pretende llevar el cine a la casa de los espectadores.

El objetivo de este emprendimiento es que los estrenos puedan ser consumidos en el hogar en simultáneo con su llegada a las salas del mundo. Los usuarios pagarán 50 dólares para tener, durante 48 horas, la película a su disposición.

Detrás de esta propuesta está un hombre que, por sus antecedentes, es claramente un visionario: fundó Napster (aquel servicio de descarga de música similar a Ares), fue presidente de Facebook y es accionista de la plataforma Spotify.

Se llama Sean Parker y por ahora es la pesadilla de un séquito de directores, que se ha volcado a los medios para manifestar su descontento.

"Para nosotros, tanto creativa como económicamente, es esencial que las películas sean ofrecidas exclusivamente en los cines para su lanzamiento inicial", señalaron en un comunicado James Cameron y el productor Jon Landau, responsables de la película Avatar.

Christopher Nolan, quien estuvo detrás de la última trilogía de Batman, fue otro de los que se mostró en total desacuerdo. Sin embargo, las opiniones en Hollywood están bastante divididas al respecto.

Son varios los directores que se han mostrado a favor del proyecto —entre ellos J.J. Abrams y Steven Spielberg—, que también ha conseguido apoyo por parte de los distribuidores, que podrían mejorar notoriamente sus ganancias.

Está claro que la industria del cine, como la de la música o como el propio periodismo, han tenido que adaptarse a los vertiginosos avances tecnológicos y mantenerse lo más acompasados posible.

Sin embargo, llevar los estrenos directamente a la televisión y a la comodidad del hogar podría ir en detrimento de las salas de cine, que durante los últimos años han tratado de hacerle frente a la crisis económica. Habrá que esperar.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados