LA GRAN MURALLA

Dos potencias que se saludan

Hoy llega la primera gran producción de Hollywood y China, un socio cada vez más clave.

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La Gran Muralla. Foto: Difusión

La gran muralla, una fantasía épica que costó al menos 150 millones de dólares, empieza con Matt Damon huyendo a caballo entre las formaciones de piedra roja del noroeste de China. Al rato está parado sobre una monumental pared de roca cuidada por miles de guerreros chinos en uniformes brillantes. Los generales hablan en mandarín sobre cómo hacer para frenar el tropel de feísimos y carnívoros monstruos que los está atacando. ¿Aguantará esta imponente megaestructura?, se preguntan.

Más o menos el mismo dilema enfrenta La gran muralla justo cuando empieza su recorrida de estrenos mundiales: hoy se estrena en Uruguay y mañana en Estados Unidos. La película filmada íntegramente en China, no fue concebida solo como un entretenimiento escapista, sino como una prueba de que la industria cinematográfica china puede entregar éxitos de taquilla mundiales y que los grandes eventos cinematográficos pueden salir por el este y llegar al mundo. El último éxito en chino en Estados Unidos y el mundo fue El tigre y el dragón, que hizo, ajustados por inflación, unos 200 millones de dólares en 2000.

"Si esto no funciona, no sé qué lo hará", dice Stanley Rosen, un profesor de Ciencia Política de la Universidad de California del Sur, quien ha estudiado los esfuerzos chinos en estos años para convertirse en una superpotencia cinematográfica. "La película encara todos los temas que ha enfrentado el cine chino para internacionalizar su industria, como el idioma o la falta de estrellas internacionalmente conocidas".

La gran muralla superó su primera prueba. Estrenada en los cines chinos a fines del año pasado, consiguió 67 millones de dólares y ya lleva recaudados unos 200 millones de dólares en todos los mercados que se estrenó.

Pero la prueba crucial recién está llegando. Los ejecutivos dicen que las perspectivas en América del Norte se centran en una pregunta: ¿están los espectadores listos para una película que es muy china, aunque tiene una estrella estadounidense en el protagónico?

El Diario del Pueblo, el vocero del Partido Comunista chino, le puso más peso encima a La gran muralla, publicando un comentario tras lo que consideró "críticas ligeras online" de la película. "Aunque sea exitoso en los mercados extranjeros, el camino por el que la cultura china sale al mundo está llamado a ser pedregoso", decía.

Dirigida por Zhang Yimou, conocido por películas como La casa de las dagas voladoras y por la ceremonia inaugural de los juegos Olímpicos de Beijing en 2008. La gran muralla encuentra a Matt Damon en la antigua China como William Garin, un desaliñado mercenario europeo. Garin y su socio (Pedro Pascal, el de Narcos), pronto descubren que la muralla no fue, como dice la historia, construida para detener a las hordas nómades, sino para protegerse de unas criaturas míticas y sangrientamente hambrientas que aparecen cada 60 años.

Garin pasa gran parte de la película aprendiendo sobre la cultura china de la autodisciplina y el sacrificio. En el medio hay impactantes escenas de acción por la defensa del muro y una subtrama que involucra a occidentales pillos que van por la pólvora china.

El elenco de estrellas chinas incluye a Andy Lau, Jing Tian y al ídolo pop Lu Han. La empresa de Disney, Industrial Light & Magic, se encargó de los efectos especiales. Para llegar a todo el mundo, cerca del 80 por ciento del diálogo es en inglés.

La gran muralla atraerá otra clase de escrutinio, porque llega en un momento en que los legisladores estadounidenses cuestionan los esfuerzos cada vez más agresivos de China que usa las películas para autopromoverse. Pero el film, si es exitoso, podría alentar más colaboraciones. Calificó, dentro de las normas chinas, como "co-producción", un estatus gubernamental que permite a las compañías no chinas llevarse una parte más grande de las ganancias. Las coproducciones reciben 43% de las entradas, comparado con el 25% de la típica importación estadounidense.

Los estudios americanos han tenido que esforzarse para contemplar los requerimientos de coproducción que obligan a la inclusión de "elementos chinos", un paraguas legal poco claro que alcanza a casi todo, desde el elenco, el financiamiento, la historia o las locaciones.

La gran muralla se filmó en locaciones por toda China, incluyendo Qingdao, el puerto del este donde el gigante inmobiliario convertido en gigante del espectáculo, Dalian Wanda, está constuyendo unos estudios y un complejo turístico de 8.000 millones de dólares para atraer la producción de Estados Unidos.

"Tengo la sensación de que Qingdao va a estar convocando a varios de nosotros en los próximos años", dijo Damon en una entrevista. "Es increíble".

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