Luc Besson apeló un veredicto que lo condena por plagio

Algunas películas que se parecen demasiado

El productor y cineasta francés Luc Besson y su compañía EuropaCorp están apelando la sentencia de un tribunal de París, que los condenó a pagar daños y perjuicios al director estadounidense John Carpenter por haber plagiado con la película Lock-Out (2012) el film de John Carpenter Fuga de Nueva York (1981).

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Guy Pearce en una arriesgada misión de rescate que recuerda a "Fuga de Nueva York".

La empresa de Bresson dice que es un "obstáculo para la libertad de creación artística". Los jueces alegaron que había similitudes en el argumento de las dos películas de ciencia ficción, aunque existieran también algunas diferencias.

La firma EuropaCorp, los directores y libretistas James Mather Stephen Saint-Leger, quienes escribieron y dirigieron Lock-Out, y el propio Besson, autor de la idea "original" del film, fueron condenados a pagar 10.000 euros por daños y perjuicios a Nick Castle, colibretista de Fuga de Nueva York, y 20.000 euros a Carpenter. También se los condenó a pagar 50.000 euros en daños y perjuicios a StudioCanal, que posee los derechos de explotación del film de Carpenter.

Los que han visto Lock-Out dicen que los parecidos exceden la coincidencia o el empleo de lugares comunes del género.

Por cierto, acusaciones reales o imaginarias de plagio han abundado a lo largo de la historia del cine y otras artes, con un extremo en la afirmación (disparatada) de que Gabriel García Márquez había levantado Cien años de soledad de un libro de Honoré de Balzac, La búsqueda del absoluto. Ningún heredero de Balzac pretendió demandar a García Márquez, pero no ocurrió lo mismo con el Terminator (1984) de James Cameron.

El escritor Harlan Ellison advirtió que su argumento incurría en varios parecidos con dos guiones que escribiera para la teleserie Rumbo a lo desconocido, demandó a Cameron y a su productora, colibretista y esposa de turno Gale Anne Hurd, y se salió con la suya. Llegó a un acuerdo extrajudicial con Cameron y su equipo, y su nombre fue incorporado a los créditos de la película, que establecen "un reconocimiento a la obra de Harlan Ellison".

En otro caso Cameron logró ganar. En 2011, el escritor Eric Ryder lo denunció a él y a la productora Lightstorm Entertainment, sosteniendo que el argumento de Avatar incluía elementos de una historia suya escrita entre 1996 y 1998 y titulada KRZ 2068. Sin embargo, la Justicia no le dio la razón. No se sabe, en cambio, que los herederos del escritor de ciencia ficción Poul Anderson se hayan preocupado porque la idea de un paralítico conectado telepáticamente a un ser artificial, que constituye uno de los ejes de Avatar, estaba ya en un cuento de Anderson titulado Call me Joe. Cuando se lo observaron, Cameron confesó que acaso en su niñez había leído el cuento pero no lo recordaba.

Se podría mencionar (aunque nunca llegó a juicio) cuánto se parecen en situación y encuadre momentos de El rey León de Disney y la serie japonesa Kimba, el león blanco. Pero en Los Simpson se dieron cuenta. En un episodio aparecía el león padre y le decía a su hijo Simba: "Debes vengar mi muerte Kimba, digo Simba".

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