Cinemateca revisa el aporte de los Taviani, los Coen y los Dardenne

Cuando las películas se dirigen a cuatro manos

El ciclo se llama, genéricamente, Los hermanos sean unidos, se lleva a cabo en la sala Pocitos de Cinemateca Uruguaya, y se extiende hasta el próximo 12 de agosto.

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Un creador de dos cabezas: los hermanos Ethan y Joel Coen.

Se trata de un conjunto de películas dirigidas por quienes alguien ha definido como "directores de dos cabezas", concretamente hermanos cineastas que comparten la labor creativa. El bloque dedicado a los italianos Paolo y Vittorio Taviani terminó ya, pero está vigente, a razón de una película por día, el que se ocupa de los norteamericanos Ethan y Joel Coen, y luego, entre el 9 y el 14 de agosto, les tocará el turno a los belgas Luc y Jean-Pierre Dardenne.

Los Taviani, los Coen y los Dardenne no son por cierto los primeros hermanos famosos del cine, y si uno retrocede hasta la prehistoria puede empezar con los Lumière, que oficialmente inventaron el cine (de hecho, el creador del aparato fue solamente Auguste, pero en la oficina de patentes inscribió la invención como realizada en conjunto con su hermano Louis). Se puede dar un gran salto y llegar más acá, e incluir a los gruesos fabricantes afroamericanos de comedia Wayans (Keenan Ivory Wayans como director y Marlon y Shawn como actores en las primeras Scary Movies, Chiquito pero peligroso y otras tonterías); a los más blancos e igualmente gruesos Bobby y Peter Farrelly (Tonto y retonto, Loco por Mary, Irene, yo y mi otro yo, Amor ciego, Pegado a ti, La mujer de mis pesadillas); a Paul y Chris Weitz (que juntos rindieron a buen nivel en Un gran chico y separados se han desdibujado un tanto); a David y Jerry Zucker (autores de varias comedias de humor "pavo pero eficaz" como la saga ¿Y dónde está el piloto?, junto a Jim Abrahams, también separados después); a los gemelos Albert y Allen Hughes, afroamericanos como los Wayans pero más talentosos (por lo menos en Desde el infierno; El libro de los secretos es menor); a los también gemelos y orientales Oxide y Danny Pang (El ojo, Los mensajeros, Peligro en Bangkok), y a los Wachowski (Andy y Larry, este último convertido luego en Lana, de Sin límites, la saga Matrix y El atlas de las nubes). No corresponde ocuparse aquí, en cambio, de realizadores que han sido hermanos pero han desarrollado carreras independientes: William y Cecil B. DeMille, Francis y John Ford, Billy y W. Lee Wilder, Ridley y Tony Scott. Los Scott han colaborado empero a nivel de producción, y Francis Ford fue con frecuencia actor secundario para su Jack. No fueron hermanos, en cambio, los soviéticos Sergei y Georgi Vasiliev, autores de Chapaiev y otros bodrios del período estalinista, pero la homonimia de apellido ha dado lugar a una perdurable confusión.

No debe ser fácil compartir el trabajo de dirección cinematográfica (Frank Capra decía que una película no podía dirigirla un comité), y los Taviani por lo menos han contado cómo lo hacen: tras escribir a cuatro manos el libreto, primero discutido oralmente mientras sacan a pasear a los perros, tiran una moneda al aire y así resuelven quién dirigirá las escenas pares y quién las impares. En cada una de ellas manda uno solo. Otras veces los créditos pueden dar lugar a alguna confusión: en algunas películas de los Coen, por ejemplo, a veces solo uno de ellos figura como director y el otro como productor, pero la verdad es que suelen dirigir juntos.

Juntos o separados, esos parientes han sabido a menudo aportar cosas de interés. Quienes quieran repasar el aporte de los Coen tienen todavía varias oportunidades: hoy va en el Pocitos Barton Fink (1991), y en días siguientes se verán la "capriana" El gran salto (1994, viernes 31), el invernal "noir" Fargo (1996, sábado 1), la surreal El gran Lebowski (1997, domingo 2), la satírica ¿Dónde estás, hermano? (2000, lunes 3), la parodia seria "noir" El hombre que nunca estuvo (2001, martes 4), las comedias El amor cuesta caro (2003, miércoles 5) y El quinteto de la muerte (2004, viernes 7) y la violenta Sin lugar para los débiles (2007, sábado 8).

En otra clave, social y humanista, se mueven los belgas Dardenne, de quienes se verán Rossetta (1999, domingo 9), El hijo (2002, lunes 10), El niño (2005, martes 11), El silencio de Lorna (2008, miércoles 12) y El niño de la bicicleta (2011, viernes 14). En el caso de los talentosos cineastas belgas, el repaso tiene por lo menos un interés adicional: servir de aperitivo al inminente estreno de su espléndida última película, Dos días y una noche, que puede llegar en cualquier momento a la cartelera y cuenta con una notable labor de Marion Cotillard.

SABER MÁS

Cuatro títulos del ciclo


El Gran Lebowski -  agosto 3, lunes

El protagonista, contestatario sesentista venido a menos en los noventa, es acosado por matones que lo confunden con otro. Allí arrancan una búsqueda, varios disparates y un ejercicio de humor imaginativo, muy Coen. Estados Unidos 1997. Con Jeff Bridges, John Goodman.

Sin lugar para los débiles  - agosto 8, sábado

En la Texas del veterano Jones irrumpe la violencia irracional y casi incomprensible. El título en castellano se equivoca: no se trata de “débiles” sino de “viejos”, adeptos a un código del Oeste que desaparece. Estados Unidos 2007. Con Tommy Lee Jones, Josh Brolin.

El Hijo  -agosto 10, lunes

Un profesor de carpintería en una escuela de rehabilitación para jóvenes delincuentes, golpeado por el impacto de una tragedia familiar y la obsesión por un adolescente. Los Dardenne exhiben atención social y fuerza humana. Bélgica 2002. Con Olivier Gourmet, Morgan Marinne.

El Niño  - agosto 11, martes

 Una joven pareja en problemas económicos encuentra una forma desesperada de resolverlos: la venta de su hijo recién nacido. Otra ojeada de los Dardenne al patio trasero de la sociedad del bienestar. Bélgica/ Francia 2005. Con Jérémie Renier, Deborah François.

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