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"Parasite" llegó al streaming: dónde y por qué ver la última película ganadora del Oscar

La película coreana ganadora del Oscar y la Palma de Oro en Cannes, llegó a Cablevisión Flow, NSNow y otros servicios de streaming. Por qué mirarla

La película "Parasite". Foto: Difusión
La película "Parasite". Foto: Difusión

Antes de que el mundo entero se pusiera a hablar del coronavirus, otro “virus” salido de Corea del Sur daba vueltas al planeta y cambiaba, en una escala muy diferente, la historia. El 9 de febrero, Parasite ganó el Oscar a mejor película, un hecho sin precedentes que cerró una exitosa recorrida internacional que había empezado a generar revuelo cuando, en mayo del año pasado, ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes.

Esa fue la primera vez que la Academia de Hollywood le dio su mayor galardón a una película de habla no inglesa y, como si fuera poco, Parasite también se llevó las estatuillas por película extranjera, guion original y dirección, por el trabajo de Bong Joon-ho. “Una vez superada la barrera de los subtítulos, descubrirán películas maravillosas”, dijo en un momento en el escenario, traductora mediante, para resumir el impacto de tal triunfo.

El éxito de Parasite es un factor que influyó para que Virus, película surcoreana de 2013 y con similitudes con el COVID-19, se convirtiera en tendencia en Netflix en las últimas semanas. Y contribuyó a que el público amplíe un poco sus horizontes y se “anime” a nuevas experiencias (como si ver películas que no son en inglés requiriera de coraje).

Igual, como para marcar terreno, Estados Unidos no permitirá que la rebelión sea tan grande. Una miniserie —o “película expansiva”, a decir del director— está en desarrollo, y aunque Bong Joon-ho seguirá involucrado, detrás estará HBO y en el elenco destacarían Mark Ruffalo y Tilda Swinton, dos del Universo Cinematográfico de Marvel. Así de hollywoodense.

La cuestión es, al margen de la adaptación televisiva, Virus como tendencia y los premios conseguidos, que después de todo este camino recorrido, Parasite llegó a los servicios de streaming en Uruguay. Desde esta semana está disponible para alquilar en Cablevisión Flow, NSNow y TCC Vivo, y es un buen momento tanto para revisitarla como para descubrirla, si es que llegaron tarde a la sensación del año.

la película

Dos mundos y una historia

Tragicomedia o comedia negra, sátira, thriller, horror movie y así. Parasite es todos los géneros en uno y se vale inteligentemente de cada uno de ellos, para componer un relato que, algunos dicen, va por las metáforas fáciles —los de arriba y de abajo, literalmente— para abordar la brecha de clases, y lo que eso comprende.

El retrato que trae Bong Joon-ho es, claro, el de una cultura muy distinta a la occidental, donde los méritos, la famosa “meritocracia”, las culpas y la gratitud hacia el otro funcionan de maneras bastante alejadas a las que por aquí conocemos. Eso hace que la experiencia Parasite sea vertiginosa y entretenida, y a la vez estremecedora: hay que ser muy, digamos, extraño (para no juzgar mucho) para no terminar interpelado y removido después de ver una propuesta así.

La película cuenta el encuentro entre dos familias tipo —madre, padre, hija e hijo— con marcada tendencia a una forma de ser desagradable (cada uno por sus motivos), pero en extremos opuestos. Los Kim son muy, muy pobres; viven en unas condiciones espantosas, ninguno tiene trabajo y tampoco demasiada perspectiva de futuro. Los Park son muy, muy ricos y tienen ese tipo de vida fría, estructurada y pulcra que el cine tantas veces mostró.

Tienen en común la simpleza y tienen de distinto el olor, y en el medio hay un montón de clichés de clase que bien podrían ser sacados de una revista de lifestyle. Todo eso aparece a medida que el vínculo, forzadísimo entre ambas familias, crece y llega a lugares inesperados.

Sin perder de vista la diferencia social, Bong Joon-ho logró con Parasite un entretenimiento visualmente poderoso, lleno de movimientos casi coreografiados, de música épica y de contradicciones. En los detalles, la película tiene un montón de oposiciones que dejan en claro que hay grietas muy difíciles de achicar, y que aunque los paradigmas cambien, las miradas externas siguen condicionando mucho a las evaluaciones internas.

En un presente de pandemia que no distingue clases ni orígenes, en un momento donde urgen la solidaridad y la empatía, Parasite es un buen espejo en el que mirar al mundo que nos rodea para, ojalá, querer construir uno mejor.

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