Entrevista

Olivier Assayas habla de "La red avispa", su primera producción para Netflix 

Se estrenó la nueva película del director francés y es una historia de espionaje y lo que deben abandonar los héroes

Olivier Assayas. Foto: La Nación
Olivier Assayas, el director francés cuando estuvo en Mar del Plata. Foto: La Nación/GDA

Sin caer en el documental pero respetando la historia, sin obviar la emotividad del cine pero evitando la manipulación. Así ve Olivier Assayas su función como director en La red avispa, una película sobre espionaje entre Cuba y Estados Unidos que llegó ayer a Netflix.

“Cuando hice Carlos (2010), obviamente esa historia no la contarían igual militantes que no militantes. Yo no me defino como militante. Soy un cineasta que intenta a su manera ser también un historiador, que intenta tener algo de perspectiva histórica sobre los hechos”, dijo Assayas.

“El cine es una gran herramienta para eso si lo usas de manera correcta, si no lo usas de un modo partidista”, dijo.

Más o menos brillante y más o menos controvertido en cada uno de sus trabajos, es indudable que Assayas (París, 1955) es un nombre con mayúsculas del cine contemporáneo gracias a películas como Las horas del verano, El otro lado del éxito (2014) o Personal Shopper (2016, está en Netflix).

Y ahora recupera junto a un “all-star” latino (Penélope Cruz, Édgar Ramírez, Ana de Armas, Gael García Bernal, Wagner Moura y Leonardo Sbaraglia) la historia de “los cinco”, un grupo de agentes cubanos, considerados como espías para Estados Unidos y como héroes antiterroristas para Cuba, que en la década de 1990 se infiltró en el movimiento anticastrista.

“No conocía esta historia”, dijo sobre esta película basada en el libro Los últimos soldados de la Guerra Fría de Fernando Morais.

“Ni había ido a Cuba. Nunca he sido castrista, pero me fascinó la historia. Creo que había algo emocionante en ella porque había mucha investigación por hacerse para entender una narrativa que era extremadamente conflictiva”, agregó.

Con bastantes tramas y subtramas que se solapan en una película a veces enmarañada (después de su estreno en la Mostra de Venecia se hizo otro montaje del filme para hacerla más comprensible), Assayas sostuvo que trató de respetar a máximo los hechos y que solo se dio “algo de espacio” y libertad para hablar de “los sentimientos” y “las emociones” de sus protagonistas.

Por otro lado, el francés no ocultó su sorpresa por poder filmar en la isla.

“Honestamente, no pensaba los cubanos nos dejarían rodar en Cuba”, explicó al detallar que su experiencia personal ahí fue “ambivalente”.

“Si no tienes La Habana, que es uno de los personajes de la película, no puedes hacer esta cinta, simplemente no funciona. Así que en ese sentido estoy agradecido porque nos dejaron rodar sin condiciones. Obviamente, no habría adaptado mi guion por razones políticas (...). Pero el día a día del rodaje no es tan fácil, especialmente si es una historia política. Sabes que te están como monitorizando”, indicó.

Un asunto con mucho peso en La red avispa es el patriotismo elevado a la máxima potencia: cómo alguien puede renunciar a su familia, a sus amigos y a toda su vida solo por defender a su país.

“Es todavía difícil de comprender”, admitió.

“Pero estos tipos eran soldados (...). René González (Ramírez) estaba en una misión (...). Y más allá de lo que pienses sobre Cuba, tienes que ser consciente de que los cubanos están orgullosos de su revolución, especialmente esa generación. Es algo importante que sucedió en un país que es una diminuta isla frente a Estados Unidos y que fue capaz de mantenerse firme”, dijo.

En cambio, Assayas opinó que los más jóvenes cubanos ya no comparten esa visión: “Se han dado cuenta de que hay algo extremadamente frustrante sobre la limitación de la libertad de prensa, de expresión, de viaje, etcétera”.

Por último, Assayas llamó la atención sobre los personajes de Édgar Ramírez (que protagonizó Carlos ) y Penélope Cruz, que en La red avispa componen la historia de una pareja atravesada por las disputas y vaivenes entre Cuba y Estados Unidos.

"El núcleo de esta película es la historia entre Olga y René", afirmó.

“Es una historia de espías que sucede en el mundo moderno, pero al final es la historia de una pareja desmoronándose y reuniéndose por el destino y por sus propios esfuerzos”, recalcó el realizador al subrayar que Ramírez pudo mostrar aquí “un lado más humano y cálido" que en Carlos mientras que de Cruz” elogió su "poderío" para generar empatía con solo unos pocos momentos en la pantalla.

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