El libro de Fernando Butazzoni tendría como director a Miguel Colombo

La novela "Las cenizas del Cóndor" camino a la pantalla

Fernando Butazzoni ha ido complementando cada vez más sus roles de e investigador periodístico con el de guionista. Sus aciertos para la pantalla grande alcanzaron uno de sus puntos más altos en la película Esclavo de Dios, de 2013, que lograba conjugar una trama política, una alta cuota de suspenso, y un entretenimiento reflexivo.

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Guionistas: Fernando Butazzoni y Miguel Colombo están trabajando codo a codo. Foto: L. Carreño

Seguramente hacia esa dirección se encamina su libro Las cenizas del Cóndor, que va camino a convertirse en película de la mano del director argentino Miguel Colombo.

El autor de la novela (editada el año pasado por Planeta) y el director trabajarán (ya están trabajando) como colibretistas, teniendo que sintetizar en el resultado una investigación periodística de muchas puntas, que abarca El Plan Cóndor, y a la vez una estremecedora historia de amor y solidaridad, que partió de un hecho real.

"Estamos en etapa de desarrollo de guión, un proceso rico y largo que demanda convertir en guión cinematográfico una novela tan profunda, tan compleja, con tantas capas. Obviamente, sería muy dificultoso si uno pretendiera llevar toda la novela al cine, algo que es imposible. Si uno tiene claro de creación de líneas narrativas, no es dificultoso", explicó a El País Colombo, artista nacido en Salta en 1978, quien cuenta con una carrera como director, guionista, productor, montajista y actor.

Dado el carácter del libro, la película seguramente esté teñida de varios géneros, aunque tanto el novelista como el director de cine rechazan encasillar el trabajo en un género específico. "Nos interesaría introducir algunos quiebres con respecto al género, para que no quede una película predecible, muy enmarcada en los cánones clásicos de cada género", elucubra el cineasta argentino, productor, montajista y director de los largometrajes documentales Huellas (2012) y Rastrojeros: utopías de la Argentina potencia (2006).

"Yo soy un gran enemigo de los géneros —suma en la misma dirección Butazzoni—, que creo que limitan las posibilidades, en la medida que uno se encajona en eso.

"Incluso la novela sin dejar de ser una novela, también es un reportaje, un ensayo, una crónica periodística: y todo eso, si lo juntás, no te da un thriller, ni un policial, ni una novela de espionaje, ni una novela política. Lo que te da es una historia", reflexiona Butazzoni.

"A mí me gustan mucho los géneros, pero no los géneros puros. En Huellas me han dicho que tiene cierto coqueteo con el western pero también tiene investigación. Hoy es medio reduccionista pensar en géneros puros", señala Colombo, quien ha trabajado mucho como montajista, y por lo tanto, a la hora de hacer un libreto, tiene muy presente el resultado que buscará en la pantalla.

Colombo nació cuatro años después del año en que la película ubicará su acción. "Llegué a Las cenizas del Cóndor desde el entusiasmo. Cuando encontré el libro no pude parar de leerlo. Me acuerdo que estaba con mi mujer, y le comenté que me encantaba el libro, que lo venía muy cinematográfico. Y mi mujer me dijo, llamalo, escribile. Y a la semana estábamos hablando con Fernando del proyecto", remata Colombo.

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