OSCAR

Noche de cine y algo de política

La La Land, una oda a la época de oro de los grandes musicales de Hollywood, parte como gran favorita a los premios Oscar de hoy. La película de Damien Chazelle (que si gana el Oscar sería el director más joven en recibirlo), en la que Hollywood se celebra a sí misma, busca la estatuilla en 14 categorías, la misma cantidad que tuvieron Titanic y La malvada.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Premios Oscar. Foto: Difusión

La votación de los más de 6.000 miembros de la Academia cerró el martes y todo indica que la comedia musical debe dominar la premiación. Se supone que el lobby de todas las películas para conseguir un Oscar se ubica entre los 100 y los 500 millones de dólares. Una película con pretensiones de ganar no baja de los 10 millones de dólares en inversión publicitaria solo para esta ocasión. Sólo una página de publicidad en una revista especializada (donde las películas se anuncian con un "para su consideración" destinado a los votantes de la Academia), ronda los 80.000 dólares. Y si uno pretende una tapa del Hollywood Reporter la tarifa se ubica en el medio millón de dólares.

Teniendo en cuenta que, según un estudio citado por la revista argentina Noticias, el Oscar suma solo tres millones de dólares de taquilla (el Globo de Oro aporta 14 millones), está claro que lo que se invierta es para prestigio y gloria.

El Oscar comienza a las 22:30 (va por La Tele y TNT) en una ceremonia que todo indica que estará sazonada con discursos contra Donald Trump y que tratará de dar vuelta la página de la polémica racial de los últimos años, esta vez con seis actores negros nominados.

El sitio Gold Derby pronostica que La La Land triunfará en 10 categorías, incluida mejor película, director, actriz, banda sonora y canción original. Sería una menos que el récord que comparten hasta ahora Titanic, Ben-Hur y El señor de los anillos: El retorno del rey. Con ocho nominaciones está Luz de luna, una película independiente dirigida por Barry Jenkins.

El comediante Jimmy Kimmel será el anfitrión por primera vez y tendrá la difícil prueba de mantener la atención en el programa de televisión no deportivo más visto en Estados Unidos. Serán tres horas frente a decenas de millones de televidentes en un show que además no espera tener muchas sorpresas.

Los Oscar, sí, se celebran en medio de la tensión política que ganó al país desde que Trump llegó al poder.

La gala empieza teñida de política con la ausencia del director iraní Asghar Farhadi —nominado por El viajante—, quien no irá en protesta a la orden ejecutiva que prohibía la entrada a Estados Unidos de ciudadanos de siete países de mayoría musulmana, entre ellos Irán.

El secretario de Prensa, Sean Spicer, dijo que Trump no verá los Oscar, pues hay un baile en la Casa Blanca. Esto no quiere decir, claro está, que no pueda reaccionar por Twitter a cualquier "momento Meryl Streep".

Streep lanzó un fuerte discurso contra Trump en los Globos de Oro y el presidente la tachó de actriz "sobrevalorada". Hoy podría ser su chance para responderle: Streep sumó su vigésima nominación por su papel en Florence, amplió su récord como la actriz más nominada, y de ganar, será su cuarto Oscar y empatará con Katharine Hepburn.

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