Entrevista

"Necesitaba encontrarme con la comedia"

Natalia Oreiro conversó con El País sobre su nueva película (Re loca) y el polémico buzo que usó en Rusia

Natalia Oreiro. Foto: Marcelo Bonjour
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Hay veces que Natalia Oreiro quiere mandar a todos al carajo. Eso dice durante su entrevista con El País y en parte, es muy difícil creerle. Por un lado, es cierto que Re loca, su último protagónico en el cine, la tiene explotando un perfil poco asociado con la actriz y cantante uruguaya radicada en Argentina.

En la comedia, que se estrena el jueves 5 de julio, Oreiro personifica a Pilar, una publicitaria que, tras sentirse completamente pisoteada en su vida personal y laboral, se mentaliza para cambiar su personalidad de una forma radical.La “nueva” Pilar, que carga con gran parte de la historia, no tiene miedo de decir lo que piensa y muchas veces, sus pensamientos están repletos de palabrotas y arranques de violencia.

Es imposible no reírse al escuchar malas palabras saliendo de la boca de Natalia Oreiro. Desde su papel como la Cholito en Muñeca Brava no se la veía con una honestidad tan brutal en la pantalla. También es cierto que, en los últimos veinte años desde la emisión de la exitosa telenovela -que llevó el estrellato de Oreiro fuera del Río de la Plata hacia Europa, Medio Oriente y Asia- la actriz y cantante construyó una presencia pública calma, carismática y casi diplomática gracias a sus tareas como la de embajadora de Unicef.

Tal vez por eso a Oreiro no le cuesta nada relacionarse con la liberación de Pilar, un hecho que ha repetido durante la promoción de la película. Re loca, con la que regresa a la comedia después de una década de roles dramáticos -y premiados, como el que hizo en Gilda, no me arrepiento de este amor-, también se estrena en plena fiebre mundialista, una que la artista solo incrementó al publicar dos canciones no oficiales que, junto a la película, harán de 2018 uno de sus años con mayor notoriedad.

¿Qué te motiva hacer una comedia ahora? ¿Por qué te dan ganas de querer hacer reír?

Porque me encanta. Me gusta muchísimo mirar comedias. Es un género que me identifica. Creo que tiene que ver con mi personalidad. Arranqué haciendo comedias en televisión y hace más de diez años que no lo hacía. Vengo de Gilda..., Wakolda, Infancia clandestina, Entre caníbales. Todos dramas. Necesitaba encontrarme con esa parte actoral mía que me divierte. Me gusta hacer reír y me gusta reírme también con los personajes que me toca interpretar, siempre desde la verdad, de esa construcción de un personaje que uno pueda reconocer en el otro.

¿Qué te atrajo de Re loca?

Lo que sucede con Re loca es la historia de Pilar, una chica común con trabajo y con todo resuelto en apariencia pero que es atravesada por situaciones cotidianas en la que le faltan el respeto, la maltratan o no la tienen en cuenta. Ella va tragando y tragando hasta que se convierte en una bomba de tiempo. Se le sale el filtro y manda a todos al carajo. Y eso es muy liberador: decir la verdad en el momento que te pasan las cosas es genial. Es una película de Martino Zaidelis que cuando me envió el guion dije: “¡Quiero hacer esto!”. Es redondo y es difícil encontrar un buen guion para hacer comedia.

Imagen promocional de "Re loca"
Vea el tráiler de "Re loca"

¿Te afectó de alguna manera el personaje? ¿Te lo llevaste contigo?

No me afectó negativamente como quizás me pasó en algunas películas dramáticas anteriores. Yo me iba muy cargada con una angustia importante. Te puedo decir que a partir del personaje me dan ganas de mandar a todos al carajo y tengo que controlarme porque salgo en la tapa de El País (risas). Tuve que trabajar mucho la parte más sacada de ella porque todos tenemos un poco de cada personaje que interpretamos. Intento no parecerme y en ciertas circunstancias de discusión no soy de las que grita, ni dice malas palabras. Trato de que el diálogo siempre prevalezca. Si yo tengo mi verdad, entiendo que vos tengas una opinión diferente y ahí consensuar. Si tengo bastante carácter y cuando siento que me estás mintiendo en la cara, medio que me saco. Se pudre mal. Pero soy muy irónica, que no creo que sea algo bueno, pero soy más de ese humor ácido que de la puteada. Al personaje, cuando se le sale la cadena, se le sale con todo. Yo le decía al director: “No voy a poder, porque yo no estoy acostumbrada”. Fueron muchos meses de hacerlo una vez, otra vez y otra vez hasta que de repente dije: “Qué buena puteadora terminé siendo” (risas). Ahora lo tengo que usar.

En la película hay varias situaciones de acoso en la calle. ¿Había una intención de retratar eso que pasa tanto en Uruguay y Argentina?

La película cae en un momento muy actual, donde hay ciertos estereotipos, actitudes, que hace algunos años era visto como algo normal y hoy ya, por suerte, empezaron a cambiar y ya no se soportan. Creo que la película tiene un costado para la mujer de valentía de decir: “Hasta acá. Esto no me gusta, no lo comparto”. Yo estoy a favor de que te digan algo lindo pero no de la grosería y muchos hombres lo toman como algo natural. A veces te genera violencia pero te da miedo contestar por una represalia o porque quizás socialmente pareciera que eso es un derecho adquirido. También reconozco que la peli, si bien toca ciertos puntos feministas, no es una película feminista. Sacando esos momentos, podría llamarse Re loco, ser interpretado por un hombre y que funcionara de la misma manera. Yo fui a verla con Ricardo (Mollo, esposo de la actriz) y él se enganchó, sobre todo con todo lo que le pasa en el auto, que la gente te tira el auto encima o querés salir del estacionamiento y te pusieron un auto, llegás a algún lugar y no te avisan que se canceló; o estás en el trabajo y te ponen como jefe a alguien que no tiene ni la cuarta de experiencia que tenés vos. El tema de las redes sociales, como que si no tenés redes sociales no existís, a mí me pasa (risas). Me sentí muy identificada ahí.

Natalia Oreiro en una radio rusa, luciendo una bandera del orgullo gay. Foto: @JuntosxNatalia
Natalia Oreiro en una radio rusa, luciendo una bandera del orgullo gay. Foto: @JuntosxNatalia

En una escena tenés un buzo con un arcoíris, que ya habías usado en una entrevista en Rusia que ocasionó revuelo, al tomarse como un mensaje de apoyo a la comunidad LGBT en un país donde es perseguida por el gobierno. ¿Había una intención cuando lo usaste?

Sí. Ese suéter lo he usado en muchas oportunidades. En mis conciertos también utilizo banderas. No fue casual la elección del vestuario pero siempre he tenido la libertad para decir y hacer, en cualquier lugar del mundo, lo que pensaba. Nunca sentí miedo por hacerlo. Puntualmente en ese caso estoy afín con la causa y cuando tengo la posibilidad de visibilizar, lo hago. Fue eso. Un guiño, una imagen, y fue muy bien recibido. Después se armó un revuelo acá. Mi mamá llamándome y preguntándome si estaba presa y yo le dije: “No mamá, no pasó nada”. Sí pasó lo otro, que era el fin de la acción en sí misma.

¿Ese buzo es tuyo?

Sí. Ese buzo es mío. No lo diseñé yo pero me lo compré.

¿La serie de Gilda sigue en camino?

La serie de Gilda se va a hacer, pero yo no participo como actriz. Está el proyecto de hacerla. En su momento hablaron de que la iba a hacer yo porque se desprendía de la película y yo dejé que lo digan, pero a mí me cuesta poder hacer una serie después que filmé la película. Me dan ganas de hacer algo nuevo.

¿Qué fue ese papel para ti?

Fue fuertísimo. Muy emocionante. Soy fanática de Gilda, de toda la vida. Cada vez que tenía la posibilidad en alguna serie o disco la homenajeaba. Luché mucho porque esa película se hiciera y fueron muchos años para conseguir esos derechos. Cuando conseguí esa posibilidad, lo tomé con una enorme responsabilidad. Era la primera vez, además, que interpretaba a alguien que existió, que está muy presente en la gente y que hay mucho material de ella. El primer miedo era que me vieran parecida y el tono de voz. Después me di cuenta que con el equipo que teníamos eso iba a estar, pero lo más difícil era poder encontrar en la mirada de ella, mientras no sea Gilda sino Miriam, esa luz, emoción y dulzura que ella tenía. Ahí me centré y me pasaron cosas hermosas con la peli y me siguen pasando. Pero fue difícil salir de ese personaje. Me costó un montón.

Natalia Oreiro
Vea el video "United by Love" de Natalia Oreiro

¿Cómo fue filmar en el Cerro el video de “United by Love”? Me hizo acordar mucho al que hiciste para “Río de la Plata”...

Sí, bueno, yo soy eso, ¿viste?. Los videoclips me permiten jugar con quien soy, al lugar al que pertenezco. Esa canción tuve mucho deseo de hacerla, de que musicalmente sonara así, que fuera una fusión de idiomas e instrumentos y yo también quería mostrar eso. Mi lugar de nacimiento, mi idiosincracia. Y fue una fiesta. Iba por el Cerro e iba la gente de la calle y se ponía a bailar conmigo. Quería ir al baño y me prestaban una casa. Hacía frío y me daban un ‘tecito’. Para mí fue algo emocionante. Cuando (el video) fue a Rusia ellos lo tomaron como propio también porque yo en un momento, como parte del sueño, me visto como de princesa Rusa, con la falda de los países. Si bien una persona podría decir: “¿Cómo te vas a vestir con algo tan típico?”, para ellos fue un homenaje. Lo hice como un tributo y les encantaba, lo veía y decían: “Wow”. Fue muy meditado de mi parte pero también fue muy espontáneo. Salió muy lindo.

Natalia Oreiro. Foto: Marcelo Bonjour
 Foto: Marcelo Bonjour

Tenés fanáticos en Argentina, Rusia, acá... ¿cómo hacés para dividir tu atención?

Nunca lo pensé en ese sentido. No pienso en mis trabajos por zona o por idioma, sino por lo que tengo ganas de hacer. Busco si me divierte me genera un desafío aceptar un personaje o participar de un disco o una canción. Creo que las cosas cuando se hacen con corazón traspasan el idioma y la frontera. Un poco fue lo que sucedió con mis trabajos en Rusia o en gran parte de Europa del Este. Yo llegaba y un montón de rusos me cantaban “Soy del Río de la Plata, soy bien candombera” y al principio lloraba, no podía cantar. Hasta que bueno, superé eso. Y me sigue emocionando. Lo mismo nos pasa a nosotros cuando escuchamos algo en otro idioma que quizás no entendemos, pero hay algo que nos está dejando sentir una misma emoción, un mismo sentimiento. La música, las películas, todas esas cosas generan mucha empatía y no creo que tenga que ver con determinado idioma o lugar de nacimiento.

Fe de errores: una edición previa de la nota  anunciaba a la película "Re loca" ya en cartel, en lugar de su estreno el jueves 5 de julio.

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