SE RENUEVA LA CARTELERA DE CINE

Las mujeres y cómo se ganaron sus derechos

A comienzos del siglo pasado, en Inglaterra las mujeres no eran gente, sino más bien mano de obra barata, madres y esposas sin derecho al pataleo y al voto.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Un grupo de mujeres trabajan duramente para conseguir que se las respete.

Esa condición —que en Gran Bretaña recién empezó a cambiar en 1928, cuando se las elevó a la británica categoría de ciudadanas— siguió siendo el paradigma en varios países, como bien se avisa en los créditos finales de Las sufragistas. Algunos ni siquiera aún lo han considerado.

La película, dirigida por una mujer, Sarah Gravon, se centra en la lucha de aquellas británicas que en la década de 1910 torcieron, literalmente a la fuerza, un debate en que estaban en franca minoría.

Las sufragistas es una película modesta para la estatura de lo que cuenta, y por momentos no puede evitar caer en el didactismo. A pesar de ser una reconstrucción de época bien británica, evita caer en los brillos propios de su género que aquí hubieran estado desubicados.

De cualquier modo, en la carrera por los premios cosechó cuatro nominaciones a los Premios del Cine Independiente Británico sin ganar ninguno: Actriz (Mulligan), Actor de Reparto (Gleeson) y Actriz de Reparto (Duff y Carter). Además, aspira a dos Satellite Awards (que se entregan en febrero) en los rubros Actriz y Guionista, y obtuvo dos Hollywood Film Awards: Actriz y Compositor del Año (por Alexandre Desplat, sumando La chica danesa).

Las sufragistas se centra en Maud Watts (una Carey Mulligan que se esmera para conseguir un Oscar), una obrera de lavandería que a través de una compañera descubre el movimiento de las sufragistas, una organización radical que buscaba, precisamente, que las mujeres puedan votar. Las intenciones de Maud parecen más mundanas, porque el mundo le resulta repulsivamente masculino. Y lo ha comprobado en carne propia: obrera y abusada desde niña, está prisionera de una vida miserable.

Tiene los requisitos para ser reclutada por Violet (Anne-Marie Duff) y entusiasmada por Edith (Helena Bonham Carter), una líder del movimiento y anfitriona de las reuniones clandestinas. La inspiración es Emmeline Pankhurst (una fugaz Meryl Streep), quien tiene las palabras justas para envalentonar a su tropa.

El precio para Maud, que es un personaje ficticio, es alto. Termina en la cárcel separada de su hijo y convertida en una paria social. No hay nada que la amilane y Mulligan le da a su personaje la necesaria dosis de fortaleza e incertidumbre, que básicamente es el centro de su estilo actoral.

El orden patriarcal lo representa el comisario Arthur Steed (Brendan Gleeson), quien tiene el deber de impartir justicia en el medio del caos de una transformación social. Sus escenas con Mulligan concentran una buena parte de la tensión de la película.

Hay apuntes que parecen traer a la actualidad algunas cuestiones. Las sufragistas, en determinado momento, apelan a los atentados en algún caso letal, para conseguir hacerse notar. Y el comisario apela a un servicio de vigilancia que hoy está omnipresente, por ejemplo, en Londres. La película no ahonda sobre eso y evita sacar conclusiones sobre la eficacia del método del terror. Las sufragistas metían miedo, eso no hay duda, y conieguieron lo que querían.

La película está pintada por tonos marrones y grises que aumentan la sensación de un mundo hostil. El diseño de producción y la fotografía recurren a la opresión de un escenario en el que no queda más remedio que rebelarse.

La película es importante y podría pedírsele un poco más de resolución en el tramo medio, cuando la acumulación de desgracias puede ser un obstáculo.

Ya había quedado claro, pero el guión de Abi Morgan (la guionista de Shame, La dama de hierro, The Invisible Woman) recurre a la insistencia. Quizás porque el tema es demasiado trascendente como para necesitar que quede claro. Y porque explicar las cosas dos veces puede ser útil en asuntos como éste que no dejan de estar vigentes.

LAS SUFRAGISTAS

Reino Unido-Francia, 2015. Título original: Suffragette. Director: Sarah Gavron. Duración: 106 minutos. Estreno: 16 de diciembre. Guión: Abi Morgan. Fotografía: Eduard Grau. Música: Alexandre Desplat. Vestuario: Jane Petrie. Montaje: Barney Pilling. Dirección artística: Jonathan Houlding, Choi Ho Man. Con: Carey Mulligan, Helena Bonham-Carter, Anne-Marie Duff, Brendan Gleeson, Meryl Streep.

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