Premio Oscar

México es el verdadero ganador del Oscar

Hollywood se rindió nuevamente ante el talento y visión de un director latinoamericano

Guillermo del Toro y Alejandro González Iñárritu
Guillermo del Toro y Alejandro González Iñárritu

Guillermo Del Toro es un inmigrante sobresaliendo en una industria extranjera. El cineasta mexicano lo dejó en claro el domingo, durante su discurso de aceptación del Oscar a Mejor director por su trabajo en La forma del agua, ganadora del premio a Mejor película y otros dos galardones (Mejor diseño de producción y banda sonora). Y el segundo abrazo que Del Toro dio en su camino a recibir la estatuilla fue al actor mexicano Gael García Bernal. El director y el actor nacieron en Guadalajara con 14 años de diferencia y si bien nunca trabajaron juntos en una película, su abrazo representa una victoria compartida entre ambos colegas para el cine latinoamericano y, especialmente, para los artistas mexicanos, que desde hace años se convirtieron en los favoritos de la Academia.

En su emotivo discurso, el director de El laberinto del Fauno saludó a sus compatriotas. Nombró a García Bernal, Salma Hayek y a los directores Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu, a los que presentó como sus compadres. Los dos cineastas también tuvieron la oportunidad, al igual que Del Toro, de estar parados en el escenario del Teatro Dolby aceptando el premio Oscar a Mejor director. Tras una “interrupción” de la racha ganadora de México en 2017 -año en el que el galardón fue para Damien Chazelle, responsable de La La Land-, la victoria del Del Toro se suma a la de Cuarón en 2014 por Gravedad, y al doblete de González Iñarritu en 2015 y 2016 por sus películas Birdman y Revenant: el renacido.

Alfonso Cuarón, Guillermo del Toro y Alejandro González Iñárritu
Alfonso Cuarón, Guillermo del Toro y Alejandro González Iñárritu. Foto: Todd Williamson, Fox Searchlight

“Creo que el mayor logro de nuestro arte y nuestra industria es borrar las líneas en la arena”, expresó Del Toro sobre el final de la ceremonia. “Deberíamos seguir haciendo eso cuando el mundo nos dice que las hagamos más profundas”, reflexionó. Es difícil no pensar en el presidente Donald Trump -que a diferencia de otras entregas, este año decidió no tuitear nada sobre los Oscar- del otro lado de esa metáfora. En los últimos cinco años, Del Toro, Cuarón e Iñárritu triunfaron como los artistas consagrados del séptimo arte en un país cuyo último mandatario logró ser elegido, en parte, gracias a la promesa de la construcción de un muro fronterizo concebido para separar Estados Unidos de México, y así frenar a la ola inmigración entre ambos países.

Los tres directores triunfaron recientemente en Hollywood en base a películas no convencionales. Se alejaron de las historias latinas de violencia, crímenes y narcotráfico que las telenovelas y Netflix han encontrado tan lucrativas y populares a la hora de mostrar la cara más oscura, aunque real, de países como México o Colombia. Del Toro convenció al estudio 20th Century Fox de financiar un romance atípico entre una humana y un anfibio ambientado en la Guerra Fría, en el que también logra hablar del racismo y la lucha de clases. Iñárritu narró junto a Leonardo DiCaprio un periplo sobrehumano con un trasfondo de amor indígena y anteriormente, junto a Michael Keaton, se adentró en la dificultad de un artista por mantenerse relevante en una industria siempre atraída por la juventud. Cuarón, por su parte, se alejó completamente de la Tierra y narró la extraordinaria supervivencia de una mujer (Sandra Bullock) en situaciones extremas.

Y el reconocimiento al realismo mágico detrás de la historia de Del Toro no fue el único momento celebratorio para los latinos. Tan solo un premio antes del de Mejor director, la película Coco -que ya se había consagrado como la Mejor animación para esa altura de la noche- también ganó el premio a la Mejor canción original, que en vivo fue interpretada en un número que incluyó a García Bernal, la cantante mexicana Natalia Lafourcade y hasta el uruguayo Federico Ramos, quien tocó la guitarra. Es cierto que “Remember me” fue escrita por dos neoyorquinos, pero forma parte de una celebración a la cultura y gente mexicana.

Miguel y Natalia Lafourcade interpretan "Remember Me" de la película Coco
Vea la interpretación de "Remember Me" en los Premios Oscar 2018

Otra consagración latina fue la del director chileno Sebastián Lelio. Una mujer fantástica , que tendrá su estreno próximamente en Uruguay, ganó el premio a Mejor película de habla no inglesa. La última producción latina en hacerlo fue la argentina El secreto de sus ojos. Además, la película chilena logró que su protagonista, la actriz Daniela Vega, sea la primera figura trans en presentar un segmento de los Premios Oscar.

La sensación de triunfo latino en Hollywood, sin embargo, está acotada a los responsables detrás de cámaras. De las mejores 100 películas de 2016, solo el tres por ciento de los personajes hablantes fueron latinos, según un estudio de la Universidad del Sur de California rescatado anteayer por el New York Times. A su vez, entre los actores nominados y premiados este año tampoco hubo figuras latinos. En Hollywood, América Latina se está haciendo oír, pero aún necesita elevar mucho más su voz para ser escuchada.

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