CINCO DÍAS PARA LA ENTREGA DE PREMIOS

Méritos políticos podrán incidir en ganar un Oscar

La iraní The Salesman en medio de la pelea de Hollywood con Trump.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Ashgard Farhadi no participará en los Oscar en protesta contra Trump. Foto: Difusión

Amenudo poco atendida, este año la categoría a mejor película extranjera, tendrá un destaque particular más allá de los méritos cinematográficos: será el premio más político de una entrega de premios Oscar que va estar marcada por la política.

A juzgar por los premios en festivales y por el destaque que han hecho los críticos de todo el mundo, la favorita podría ser Toni Erdman, la película alemana dirigida por Maren Ade y de la que ya se anuncia una versión estadounidense con Jack .

Pero, en lo que puede ser tomado como un gesto político, la colonia artística de Hollywood podría inclinarse por la iraní The Salesman de Asghar Farhadi. Sería, en todo caso, una señal muy directa contra el presidente Donald Trump, probablemente el gran villano de esta 89° entrega de los premios de la Academia.

"Con orgullo ofrezco este premio al pueblo de mi país, un pueblo que respeta a todas las culturas y civilizaciones y desprecia la hostilidad y el resentimiento", dijo Farhadi en 2012 cuando recibió el Oscar por La separación. Esta vez, el domingo 26, no estará ahí para dedicatorias o agradecimientos.

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Farhadi (de quien en Uruguay también se estrenó El pasado) anunció que no va a participar de la entrega debido a la anunciada (y por ahora postergada) decisión del gobierno de Donald Trumpo de no permitir el ingreso a Estados Unidos a ciudadanos de siete países musulmanes considerados como exportadores de terroristas; Irán es uno de ellos.

La decisión de Farhadi llega en un momento de expectativa sobre cómo Hollywood va a hacer oir su disconformidad con el nuevo gobierno. En la entrega de los Globos de Oro, Meryl Streep al recibir el premio Cecil B. De Mille, se refirió negativamente y sin mencionarlo al presidente Trump, lo que fue saludado como una toma de posición colectiva. Trump, vía Twitter, ha dicho que Streep (quien este año llega a su vigésima nominación al Oscar) era una actriz sobrevalorada.

La ausencia de Farhadi ha provocado algunos hechos inusitados para la frivolidad que suele acompañar a los Oscar.

United Talent Agency, la agencia que representa a varias de las estrellas de Hollywood (Angelina Jolie, Bryan Cranston, entre otros clase A) y también a Farhadi ha decidido cancelar, según informó The Guardian, su habitual fiesta (uno de los grandes eventos de la semana del Oscar) en solidadridad con el iraní. Donará los 250.000 dólares que costaría el ágape a la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles y al Comité Internacional de Rescate.

The salesman combina una historia sobre la vida en Teherán con una trama casi policial (a la que se le ha visto vestigios de Alfred Hitchcock) y, una vez más en Fahradi, la problemática de un matrimonio. Además, hay de una puesta en escena La muerte de un viajante de Arthur Miller, en la que participa la pareja principal. La película ha recibido elogios aunque otros han hablado de cierta repetición en los modismos del director iraní.

Otra manera de convertir el Oscar a la mejor película en habla no inglesa en un hecho político podría ser que la academia se decida por la sueca A Man Called Ove de Hannes Holm. Después de todo, como hace notar el Hollywood Reporter, trata sobre temas que preocupan en el Estados Unidos actual (el sentimiento anti-inmigración; la corrupción o el desempleo de los adultos). Holms, de quien en Uruguay se vio fugazamente Detrás de los cielos azules de 2010, lo cuenta desde el vínculo de un viudo sueco con sus nuevos vecinos iraníes.

Pero la favorita sigue siendo Toni Erdman, una comedia que llega con premios en Cannes, Toronto y en la ceremonia del cine europeo. Maden, la directora alemana de quien en Uruguay se han visto El bosque es para los árboles y Todos los demás, cuenta la historia de un padre bromista que intenta congraciarse con su hija, una alta ejecutiva alemana en Rumania. Lo hace cayéndole a la oficina disfrazado de distintos personajes, uno de ellos es ese tal Toni Erdmann.

Mirá acá el especial de El País sobre los Oscar y votá a tus favoritas.

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