entrevista

“Me pasé la vida observando a los argentinos”

Una charla con Luis Brandoni, sobre su carrera, "Un gallo para Esculapio" y qué le pareció la segunda parte de Esperando la carroza

Fuerte cruce entre Brandoni y Rosenwasser  al aire. Foto: Archivo El País
Luis Brandoni

Luis Brandoni estuvo en Xcaret en la Riviera Maya para la entrega de los premios Platino que lo tenían nominado como mejor actor de serie. Era por Un gallo para Esculapio (se puede ver en NSNow y Flow) que lo muestra en un personaje diferente. Con El País habló de eso y de su larga carrera.

—Ya pasaron 44 años del estreno de La Tregua, la adaptación de Mario Benedetti que dirigió Sergio Renán y que estuvo nominada a un Oscar. ¿Qué recuerda de su rodaje?

—Fue muy lindo. Y además fue una etapa muy particular en mi vida y en la profesión. Se dio la coincidencia que yo había estado trabajando con Sergio en las grandes novelas de la televisión y después se dio esto. Y un viernes terminé de filmar La Patagonia rebelde y el lunes empezó el rodaje de La Tregua.

—¡Que año 1974  para usted!

—Y con dos personajes tan distintos. La tregua es una película extraordinaria. Y es bueno recordar algunas cosas que pasaron con ella. Por ejemplo que no la querían estrenar y terminó en cines de segunda categoría de la calle Lavalle porque al elenco no lo conocía nadie y terminó siendo el mayor elenco de la historia argentina. Y además la veían tan dramática que a quién le iba a interesar. Y después hizo todo el camino que hizo.

Esperando la carroza
Una escena clásica de "Esperando la carroza", un gran papel de Brandoni

—¿Cómo pasó de una película como La Patagonia rebelde a meterse en su personaje de la película de Renán?

—Ese es el oficio. A mi el conservatorio me ayudó mucho a mejorar mi instrumento. Hay que formarse y yo he tenido grandes maestros a pesar de que las condiciones uno las trae. Eso es lo lindo del oficio. Tengo el mejor recuerdo de esa película.

—Y desde entonces, es como que no ha parado de trabajar.

—Y eso que he tenido paréntesis importantes. Por ejemplo cuando estuve en la lista negra de la dictadura que me tuvo casi ocho años sin filmar. Y entre 2003 y 2017 se hicieron más de 2.000 películas y yo, con suerte, hice cuatro. No estaba en tipo por lo visto.

—¿Por pasó eso?

—Por la política, claro. Los directores no me pedían. Y de esas cuatro que hice, una es la segunda parte de Esperando a la carroza que fue horrible.

—¡No le gustó nada!

—El proyecto era una especie de beca que le dieron a un amigo del gobierno que, a su vez, eligió a un amigo personal para dirigirla algo que nunca había hecho en su vida. Y era, nada menos, que la segunda parte de un clásico. Un disparate.

—¿Cómo le llegó Un gallo para Esculapio?

—A través de Bruno Stagnaro, el director. Leí la sinopsis y me interesó mucho la serie porque además tenía la oportunidad de hacer un papel distinto a los que había hecho. Y era una historia de otras características. Y no era una comedia y transcurría en un mundo oscuro. Me pareció muy interesante.

Un gallo para Esculapio
"Un gallo para Esculapio", la serie por la que Brandoni estuvo nominado al Platino

—Pensaba en aquel cine iberoamericano de hace 30 años y hoy estamos charlando aquí entre los despliegues de los premios Platino. Ha cambiado bastante el mundo del cine de la región.

—A mi me parece que esto está muy bien porque debiéramos recuperar lo que pasaba, al menos en el sur, que era poder ver cine de todo el mundo. Antes sabíamos quiénes eran los actores mexicanos y ellos sabían quiénes éramos nosotros. Así que me gustaría que las buenas películas que se hacen en Uruguay, otras que se están haciendo en Paraguay se den en los circuitos importantes. En Argentina en los años menemistas, se vendieron los cines que eran de dueños argentinos y ahora son de norteamericanos. Y el negocio les sale redondo: tienen la producción, la distribución y la exhibición.

—Usted ha representado en su carrera a varios típicos personajes argentinos...

—Me pasé la vida observándonos. De 1971 a la fecha debo haber hecho 35, 38 espectáculos de teatro y solo cuatro eran de autores extranjeros. Es la gente que mejor conozco y que mejor puedo hacer.

-Es inevitable hablar de política con usted.

-Tengo muchas esperanzas: se va a producir un cambio que se va a consolidar el año que viene con la reelección de Cambiemos. Se van a ganar tres o cuatro provincias más lo que va a crear otra paridad en las cámaras legislativas que permitirá discutir las cosas y terminar la prepotencia y el espectáculo dantesco de corrupción que ofrecieron durante la presidencia de Menem y de los Kirchner.

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