entrevista a Mercedes Morán

“Se me juntó mucho trabajo: me voy a aburrir de verme”

La notable actriz vuelve a los cines uruguayos con El amor menos pensado

Mercedes Morán
Mercedes Morán, una calidez reconocible. Foto: Ricardo Figueredo

Desde el jueves 4 de octubre Mercedes Morán reaparecerá en la cartelera de cine uruguaya, al frente de la comedia El amor menos pensado, en la que comparte la pareja protagónica con Ricardo Darín. “Juan Vera, que es el autor y director de la película, es un productor histórico de Argentina, yo lo conozco mucho, lo aprecio mucho, y sabía por él que estaba escribiendo este guion hacía tiempo. Y un día me llamó para decir que, consideraba, que había hecho la última versión del guion. Él ya me había contado que quería que lo hiciéramos Ricardo Darín y yo. Y lo leí y me encantó. Me pareció fantástico cómo aborda el tema. Y en el rodaje volví a comprobar que Juan, como productor muy importante que es, se respetó mucho a sí mismo sus tiempos de director”, adelanta Morán, cuyos vínculos con la cultura uruguaya pasan por el cine, la televisión y el teatro.

De hecho, en la última edición del festival Piriápolis de Película, el mes pasado, fue objeto de un homenaje, que tuvo como eje su relación con este lado del Plata. “Este premio en particular es diferente a otros que he recibido, porque no es un premio a ningún trabajo en especial. Siempre los premios significan un reconocimiento, pero este lo siento como un gesto de mucho cariño, y me hace muy feliz, porque yo tengo un enorme cariño por Uruguay. Tengo muchas cosas que me unen a este país, muchos afectos, muchos uruguayos que han sido muy importantes en mi vida”.

-El amor menos pensado: ¿qué le podés adelantar de esa película al público uruguayo?

-Juan Vera se tomó dos o tres años para escribirla, y se preguntó claramente qué quería escribir, sin ninguna especulación de tipo industrial. Y el resultado es de mucha calidad, pero también profundo. Es una comedia en absoluto superficial, con un manejo sutil del humor. Y además de los dos protagónicos, tiene otros personajes que también están escritos fantásticamente. Y eso permitió convocar buenos actores y que se luzcan.

-¿Te sentiste identificada con la historia?

-Sí, la historia provoca una empatía generalizada. Todo el mundo se puede sentir empático con una historia de un matrimonio de mucho tiempo, que está todo bien, y no es atravesada por una crisis de pareja. Pero a partir de que el hijo se va, y ellos vuelven a esa dinámica de a dos, y empiezan a hacerse preguntas más bien personales. Todos los que han tenido una pareja larga creo que han pasado por eso. O sea que la identificación es facilísima, cercana. Pero más allá de la historia de los dos protagonistas, todos los personajes, de alguna manera, cuentan distintas historias de amor. Distintos encuentros y desencuentros. Son como variaciones sobre ese tema: como un grupo de música que zapa sobre eso. Si no es con uno es con otro, pero el espectador con alguno se reconoce.

-Casi junto con El amor menos pensado estrenaste El Ángel.

-Sí, es una película en la que yo participé, esa historia de un caso policial icónico en Argentina, como fue Robledo Puch. Y cuando Luisito Ortega me llamó para contarme del proyecto, y me invitó a participar, le dije que sí antes de leer el guion. Hacía mucho tiempo que los dos teníamos ganas de trabajar juntos, y si bien mi participación en el film no fueron más de 10 jornadas de filmación, me alcanzaron para respirar ese ambiente que crea Luis a su alrededor, un clima absolutamente inspirador. Él es un artista muy destacado, y la película la presentamos en el festival de Cannes y lo que pasó fue increíble.

-Interesante el tratamiento que hicieron del tema.

-Sí, creo que es una película fantástica por cómo el director maneja el tema, y cómo le funciona el disparador de este personaje. Curiosamente, debe de ser una de las películas más luminosas, sobre un tema tan oscuro. Creo que lo que habíamos visto hasta ahora de Luis era cómo manejaba el misterio y la oscuridad. Y acá todos esperábamos que no esta historia tan truculenta iba a hacer una cosa muy negra: pero él la llenó de color, y de música. Además del trabajo que hizo con el protagonista, y se debe por supuesto al talento de Toto Ferro pero también al trabajo que hizo el director con él que fue formidable.

-Ambas películas anduvieron muy bien en Argentina.

-Sí, celebramos mucho lo bien que arrancaron ambas películas, que fueron primeras, dejando atrás a los tanques americanos, lo que significa un triunfo enorme, porque las películas de estas latitudes compiten en desigualdad de condiciones con esa otras producciones. Así que bueno, el objetivo es siempre romper esa inercia del espectador argentino, porque el espectador que no suele ver cine argentino, contó con esas dos películas valiosas.

-¿Vos cómo nos ves a los uruguayos?

-Más tranquilos, menos estresados. Siempre me llamó mucho ese vínculo que tenemos los argentinos con los uruguayos y los uruguayos con los argentinos. Justamente una de las películas que presenté hace poco en un festival, Sueño Florianópolis, habla un poco de ese vínculo de amor y odio que se tienen un poco los países vecinos. Y para mi sorpresa la fuimos a presentar a Karlovy Vary, en Europa Oriental, y nos preguntábamos si se iba a entender esa cosa del vínculo entre Argentina y Brasil, la rivalidad del fútbol y demás. Y fue grande la sorpresa que lo entendieron perfectamente, y me decían que de algún modo a todos los países les pasa lo mismo, eso de tener un país vecino que funciona como espejo. Y se genera una relación como de hermanos, de amor-odio, que se retroalimenta. Con competencia, celos, y esas cosas. Y la relación entre Uruguay y Argentina no está exenta de eso. Tengo muchos amigos argentinos que tienen como una debilidad por Uruguay y los uruguayos. Y del lado uruguayo pasa un poco lo mismo, aunque no tanto.

-¿En televisión tenés algún proyecto entre manos?

-No, no voy a hacer televisión. Prefiero acompañar un poquito las películas, ir a los festivales. La verdad que se me juntó mucho trabajo: me voy a aburrir de verme. Y a la gente yo creo que también la tengo que hacer descansar después de todo esto. Ahora voy a dirigir teatro, en Madrid. Y quiero dirigir, para poder estar un poco del otro lado.

El amor menos pensado
Mercedes Morán y Ricardo Darín en una comedia sobre el matrimonio
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