CRÍTICA - CINE

Maternidad sin recetas mágicas

Es tanto que no sé cómo nombrarlo", dice Liz acerca de la maternidad, eso que sus compañeros de trabajo, la niñera, y otras madres del parque parecen asumir como una bendición.

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"Mi amiga del parque" es la cuarta película de Ana Katz. Foto: Difusión

"Nombralo Nicanor", le responde uno de los pocos hombres de esta película, que es padre pero que parece no entender la crisis emocional que vive Liz (excelente Julieta Zylberberg). En las películas de Ana Katz los protagonistas se rompen. Esta vez eligió a una madre primeriza, recién mudada, que se quedó sin la suya hace unos meses, y se comunica con el marido por Skype (Daniel Hendler, que en todas los films de su esposa interpreta personajes poco queribles).

Liz está sola y necesita ayuda. Su vida se balancea entre la calma del parque, los paseos bajo el sol de invierno, los besos a Nicanor, y el llanto por las noches, la soledad en una casa fría, la culpa por sentirse desbordada, la polenta con sal, las ojeras marcadas, y los pantalones cómodos y viejos. Hasta que conoce a "las hermanas R", Rosa (la mejor actuación de Ana Katz hasta el momento) y Renata (Maricel Álvarez): otras de las madres del parque, pero muy distintas al resto, y que le proponen que las acompañe en algunas aventuras que Liz no termina de comprender.

Los guiones de esta cineasta están cercados por subtextos que rodean a la trama, por eso en Mi amiga del parque la relación entre Liz y "las hermanas R" abre un abanico temático que crece en paralelo con las acciones narrativas: ¿Hay prejuicio de clase hacia las hermanas o son realmente extrañas? ¿Están interesadas en Liz por cuestiones materiales o son tres mujeres que se ayudan entre sí? ¿Es madre quien cría o quien parió? ¿Qué tipo de madre se puede ser y cómo se decide?

En su forma de presentar y acercarse a los personajes, el cine de Ana Katz contiene al espectador. Emana una sensación de solidaridad y complicidad comparable a algunas películas de Woody Allen, Mike Leigh o Nanni Moretti. Además, como Allen y como Moretti, es una cineasta que manipula la neurosis para exponerla en primera persona, como si compartirla con el público fuera una manera de poner en orden los pensamientos y de reírse de lo ridículo que puede lucir el desequilibrio.

Es un cine que no se preocupa por deslumbrar con bellos encuadres ni por destrezas técnicas. Le importa narrar usando ese tono tan difícil de hallar de la risa después del llanto, del arrepentimiento luego de la exageración, y, principalmente, del relacionamiento con el otro, más o menos conocido, más o menos confiable, pero convertido circunstancialmente en un imprescindible. Un "alguien" que recuerda que, por más difícil que parezca la vida, nunca estamos completamente solos.

Mi amiga del parque [****]

Argentina / Uruguay, 2015. Director: Ana Katz. Guión: Ana Katz e Inés Bortagaray. Música: Leo Maslíah. Fotografía: Guillermo Nieto. Sonido: Jésica Suárez. Elenco: Julieta Zylberberg, Ana Katz, Maricel Álvarez, Mirella Pascual, Daniel Hendler. Duración: 85 minutos.

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