CINE

Magia detrás de una radio de locos

Filman documental acerca de la mítica radio del Vilardebó.

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Cano dirige su segundo largo, esta vez junto a Leticia Cuba. Foto: N. Pereyra.

A la documentalista Alicia Cano le alcanzó una película (El Bella Vista, 2012) y dos cortometrajes (El hilo, 2012 y Apuntes salteños, 2013), para ser vista como una de las jóvenes promesas del cine uruguayo. Mientras ejerce como docente y desarrolla otros proyectos cinematográficos, se encuentra editando un nuevo largometraje acerca del funcionamiento de la radio Vilardevoz, que funciona dentro del manicomio y es gestionada por un grupo de psicólogos y de pacientes ambulatorios, todos ellos en situación de calle.

La particular emisora, que cuenta con una fonoplatea, cumple este diciembre 18 años. Su programación se emite cada sábado desde las 9.00 hasta las 16.00.

El proyecto es una codirección compartida con Leticia Cuba, y producida por Mutante Cine, productora fundada por Fernando Epstein y Agustina Chiarino. Hace dos semanas Un viaje de locos (nombre provisorio del film), fue beneficiario del fondo de coproducción Ibermedia y consiguió socios mexicanos. El interés de cineastas mexicanos no es casualidad. "Esto empezó cuando una psicóloga amiga nos invitó para filmar una visita guiada que cuatro pacientes conductores realizarían al aeropuerto", cuenta Cano. "En el próximo mes iban a viajar a México a un encuentro de radios locas."

Las cineastas se toparon con un potencial que las conquistó de inmediato: "ese día descubrimos una historia de amor entre dos de ellos, el miedo a morir en el avión, el terror a perderse en un mercado multitudinario y la alegría de estar construyendo un sueño". Eufóricas, se comunicaron con los productores y les dijeron: "queremos hacer una película y empieza en un mes".

Las directoras, el fotógrafo Andrés Boero, el sonidista Rafael Álvarez y la productora Eugenia Olascoaga, acompañaron al equipo durante su estadía en el norte, y durante dos meses rodaron en el Vilardebó el funcionamiento de la radio y a los cuatro protagonistas del film.

"La principal particularidad es que no hubo investigación previa. Es el polo opuesto a lo que hice en El Bella Vista (que fue guionada y los protagonistas de la historia recrearon las escenas para la película). Es un documental de seguimiento puro: investigamos con la cámara", explica, y recuerda al método que ha desarrollado en su filmografía Mario Handler. Como consecuencia, Cano, Cuba y la montajista Lucía Casal, se enfrentan ahora a una ardua tarea en la sala de edición, "tenemos muchas películas posibles entre las que elegir porque podríamos haber filmado hasta el infinito". Luego del corte final, un colega mexicano hará su aporte.

Cano, que está interesada en el cine de corte social, dice que este género se convirtió en un espacio para conocer el mundo, su entorno y a sí misma. "También me doy cuenta cada vez más de que tiene que ver con mi aporte personal a esa preocupación de en qué mundo queremos vivir".

Sobre Un viaje de locos, agrega que le apasionó cómo esta radio es un ejemplo de la fortaleza del ser humano para reinventarse a sí mismo. Incluso cuando no se tiene nada para cambiar: "es como si hicieran un acto de magia".

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