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Lo que se lleva el público de un negocio multimillonario

Disney finalmente comprará Fox y cambiará la manera en que vemos las películas

X-Men
X-Men se podría integrar al universo Marvel que hoy tiene Disney

Por si no nos habíamos percatado con la omnipresencia de Netflix , entre otras evidencias, la potencial compra de Fox por parte de Disney es otro aviso de lo inevitable: ya no vamos a ver las películas como solíamos hacerlo. El futuro del cine es en streaming y de unos pocos.

El miércoles, el Departamento de Justicia de Estados aprobó la compra la mayoría de los activos de 21st Century Fox por 71.300 millones de dólares. Es un paso más de la compañía del ratón Mickey hacia la dominación (con la ambición que le permita la ley) del negocio del entretetenimiento.


Sería la primera vez que un estudio compra a otro.

Este año Disney y Fox se llevaron el 45% de la taquilla estadounidense, gracias a éxitos como Pantera negra (de Disney, a través de Marvel) y la ganadora del Oscar, La forma del agua que es de Fox.

Pero, en realidad, el verdadero negocio está en el streaming. Con la compra, Disney se asegura una plataforma de contenidos como para salirle a competir a Netflix y Amazon, los servicios más populares.

El momento es el propicio. El próximo año, Netflix pierde los derechos contratados con Disney, que ya ha anunciado su intención de salir a competir en el mercado del on demand.

Twenty Century Fox fue uno de los seis grandes estudios de la edad dorada de Hollywood y fue el último en fundarse, en 1935. Dirigidos por Darryl F. Zanuck durante 30 años, produjeron clásicos como las películas de Shirley Temple y Tyrone Power, buenos John Ford (El joven Lincoln, Viñas de ira, Qué verde era mi valle), un buen Fritz Lang (El regreso de Frank James) y películas como La malvada, Laura y La novicia rebelde.

Aunque un fondo así de películas siempre suma, a Disney le interesan productos que aún no tienen fecha de vencimiento y sobre los que pueda construir sagas: con Fox viene Avatar (de la que James Cameron ya prometió cuatro partes) y, principalmente, la parte que le falta de Marvel que es todo el universo de los X-Men y marcas como Cuatro fantásticos, Deapool y Wolverine.

Así Disney podrá sumar esas franquicias o cruzarlas a sus propiedades recientes: Pixar, Marvel y Lucasfilm (o sea Star Wars). Que una compañía tenga ese poder en la industria del entretenimiento es lo que ha hecho sonar las alarmas de los críticos del acuerdo.

Para seguir adelante, Disney tendrá que desembarazarse de 22 canales deportivos locales que tiene Fox. No lo complica mucho desde que también es la dueña de ESPN. El 27 de julio el negocio estará a consideración de los accionistas de Fox y Disney.

Disney ha anunciado que está dipuesto a pagar 35.700 millones de dólares al contado y que emitirá 343 millones de nuevas acciones para los accionistas de Fox, que así se quedarán con el 19% de Disney.

La compañía creada por Walt Disney y que en la década de 1930 cuando se fundó era despreciada por el resto de los estudios, hoy ya es dueña de todas las divisiones de Walt Disney Studios, de ESPN, una de las principales cadenas deportivas del mundo, del canal ABC y todos los parques de atracciones. Con la compra de Fox Enterntainment sumaría 20th Century Fox, Fox Searchlight, Blue Sky (los estudios de La era del hielo), la cadena FX, el 73% de National Geographic, llegaría al 60% de Hulu (otro servicio de streaming), Endemol (los responsables de cosas como Gran hermano) y Fox Star, que es dominante en el mercado indio.

La posibilidad de poder armar su propio sitio de streaming y de acceder a marcas y archivo es lo que llevó a que Comcast hiciera una oferta de 65.000 millones de dólares en efectivo por los activos de Fox. Eso llevó a que Disney subiera su oferta a 71.300 millones, mitad en efectivo y la otra mitad en acciones. Comcast -que es propietaria de NBC y de otro de los grandes estudios (Universal, que tiene el 9% de la taquilla de Estados Unidos este años)- estaría buscando un socio comercial para subir la oferta, según informes en la prensa especializada.

Fox es propiedad de la familia Murdoch desde 1984. En este negocio con Disney no están incluidos los estudios Fox, ni tampoco las cadenas de noticias y deportes que tiene el grupo. Esos dos rubros son los otros dos grandes negocios del entretenimiento actual.

El streaming se va a volver cada vez más competitivo. Hoy, mundialmente, está básicamente dividido entre Netflix y Amazon Prime Video, ambos disponibles en Uruguay. Otro jugador, aunque menor y sin alcance global, es Hulu.

A ellos se va a sumar una versión premium de YouTube, que está semana compró Weird City de la revelación de los últimos Jordan Peele, el director de ¡Huye!. YouTube, que es propiedad de Google, ya ofrece servicio en 16 países del hemisferio norte y en Corea del Sur. Sale unos 12 dólares al mes.

Más allá de los miles de millones, de las especulaciones financieras, de las leyes y los monopolios, el resultado final de toda esta movida se sentirá en el público. O sea aquellos que vamos a estar en casa teniendo en la pantalla un mundo cada vez más ancho y ajeno

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