Quiere filmar una película sobre el affaire Volskwagen

Leonardo DiCaprio como productor y activista ecológico

Por si la investigación de la que están siendo objeto por autoridades norteamericanas, con prolongaciones -en Suiza y Alemania, por lo menos (es probable que pronto se sumen otras) y la baja en el precio de sus acciones y en el grado de confianza que le otorgan las calificadoras de riesgo no alcanzaran para provocar un dolor de cabeza a los ejecutivos de la empresa Volkswagen, Leonardo DiCaprio ha resuelto añadirles una complicación adicional.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Di Caprio, una estrella que está preocupada por el medio ambiente.

El actor ha comprado los derechos de un libro que pronto saldrá a la venta sobre sobre el escándalo de las emisiones de gas de los automóviles de la compañía y su sistema para hacer trampa en los controles, y ha decidido producir una película sobre él.

La película será hecha en coproducción por Paramount yla empresa de DiCaprio, Appian Way, y el anuncio se hace casi en forma simultánea con la dimisión del presidente de Volkswagen, Martin Winterkorn, quien está siendo investigado por la Fiscalía alemana. Los daños asestados al medio ambiente (esta vez por Volkswagen) han sido una reiterada preocupación de DiCaprio, que dirige una fundación interesada en la ecología a la que ha dedicado millones de dólares, habló el año pasado ante la ONU para interesar a diversas autoridades en el tema, y en 2007 produjo La última hora, un documental que analizaba el calentamiento global, la deforestación y otras calamidades conexas.

No es la primera vez que la industria del automóvil se ve involucrada en un escándalo de este tipo. En 1971, el Ford Pinto producido por la Ford Motor Company fue un éxito de ventas... hasta que se reveló que un defecto de fbricación (materiales endebles, el tanque de combustible colocado en un lugar inadecuado) lo hacían pasible de incendiarse fácilmente. El año pasado, Toyota tuvo que retirar ocho millones de autos del mercado al descubrirse un fallo en el pedal del acelerador que había sido pasado por alto (u ocultado) por parte de los encargados del control de calidad. Y ahora estalla el escándalo Volkswagen.

El caso del Ford Pinto generó en su momento una versión cinematográfica que incluía un vasto elemento de ficción (El proceso final, 1991, director Michael Apted) y oscilaba entre el drama judicial y el conflicto familiar, con Gene Hackman y Mary Elizabeth Mastrnaotnio como dos abogados, padre e hija, que representaban ante los tribunales a las dos partes en conflicto (la ampresa automovilística y las víctimas de su negligencia, respectivamente).

En El proceso final se narraba en realidad una historia ficticia con referencias a un caso real. Otros escándalos corporativos que han llegado al cine se han mantenido en cambio más cerca de la realidad. En 1999 Michael Mann realizó El informante, con Al Pacino, Russell Crowe y Christopher Plummer, que disparaba sus dardos contra la industria del tabaco (específicamente, la empresa Brown & Williamson), sus trucos para engañar al público acerca de los reales riesgos para la salud que enfrentan los fumadores, y el uso de sustancias añadidas al tabaco que incrementaban el poder adictivo del producto. La película incluía también una reflexión sobre el periodismo honesto y los dolores de cabeza que suelen provocar las grandes corporaciones.

SABER MÁS

Escándalo con un toque sexual.

Los titulares sensacionalistas de la prensa venden películas. Un escándalo reciente aunque de otro tipo (en este caso sexual) se convirtió también en un film: la historia de acoso, violación o relaciones consensuadas (según a quien se oiga) que le costó la carrera política a Dominique Strauss Khan, ex-director del FMI, y que fue llevada al cine por Abel Ferrara en "Welcome to New York", con Gérard Dépardieu en el discutido papel protagónico.

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