El Reino Unido ha sido siempre tierra de grandes intérpretes, y el Oscar lo sabe

Las otras invasiones inglesas

El primer ganador de un Oscar a mejor actor protagónico fue Emil Jannings (por The Last Command, 1928), un suizo que prosiguió luego una exitosa carrera en Alemania. En la misma ceremonia se entregaron los Oscar correspondientes a la temporada 1929, y el ganador del premio en ese rubro fue Warner Baxter por encarnar al héroe westerniano Cisco Kid en In the Old Arizona.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Actores británicos se han llevado en total de 36 Oscar a labor protagónica.

Faltaba apenas un año para que los británicos entraran en el cuadro. El ganador de 1930 fue el inglés George Arliss, un especialista en personajes históricos que se alzó con la estatuilla por dos películas (Disraelí, The Green Goddess), dando inicio a una larga tradición.

Hollywood siempre ha sentido una fascinación especial por la escuela interpretativa británica. Al cine inglés se le puede hacer toda clase de objeciones (poca imaginación, estilo sobrio y contenido pero no muy entusiasmante), y no en vano sus mejores representantes (Chaplin, Hitchcock) terminaron huyendo a Hollywood, haciendo un cine que parecía muy norteamericano (David Lean) o siendo considerados unos excéntricos para cuya revaloración debió pasar mucho tiempo (Michael Powell y Emeric Pressburger).

Si no puede ver el video haga click aquí

¿Será necesario agregar que las mejores películas rodadas en Gran Bretaña en los últimos 40 años lo han sido por directores norteamericanos? (Joseph Losey, Stanley Kubrick, James Ivory). Sin embargo, hay un punto difícil de negar: se trata de un cine generalmente bien escrito y bien actuado. En cuanto a ideas visuales, a los ingleses no se les cae una, pero tienen actores de primera línea y gente que sabe escribir. Al fin y al cabo, se trata del país que vio nacer a Shakespeare.

Si no puede ver el video haga click aquí

CIFRAS.

El dato se confirma cuando uno repasa la lista de ganadores del Oscar de los últimos 87 años. Entre los 87 ganadores hay 60 norteamericanos, 18 británicos (empleando el calificativo en un sentido amplio que abarca no solamente a estrictos ingleses sino también a escoceses, galeses (por ejemplo Hopkins) e irlandeses del norte y del sur.

Si no puede ver el video haga click aquí 

Hay intérpretes de otros lados, desde el ruso Yul Brynner al francés Jean Dujardin, un puertorriqueño (José Ferrer), pasando por un par de austríacos (Paul Muni, Maximilian Schell), un neozelandés (Russell Crowe), un australiano (Geoffrey Rush), un italiano (el inexplicable Roberto Benigni), pero la lista de "no norteamericanos" del Oscar es mayoritariamente británica, empieza con Arliss y llega hasta el flamante Eddie Redmayne de La teoría del todo, y entre esas dos puntas incluye a Ronald Colman, Robert Donat, Alec Guinness, Rex Harrison, Anthony Hopkins, Jeremy Irons, Ben Kingsley, Charles Laughton, Victor McLaglen, Ray Milland, David Niven, Laurence Olivier, Paul Scofield, Daniel Day-Lewis (tres veces) y Colin Firth.

Lo mismo ocurre en el listado de nominados que no llegaron a ganar: hay setenta y cuatro nombres provenientes de las Islas Británicas, contra 30 de otros lados. Esos porcentajes lo dicen todo.

SEÑORAS.

Algo parecido ocurre en el rubro actriz protagónica. En 87 entregas y 88 ganadoras (porque en 1968 hubo un empate entre Katharine Hepburn y Barbra Streisand) ha habido 55 Oscar ganados por norteamericanas, 18 por británicas (Vivien Leigh dos veces, Joan Fontaine, Greer Garson, Olivia de Havilland dos veces, Elizabeth Taylor dos veces, Julie Andrews, Julie Christie, Maggie Smith, Audrey Hepburn, Glenda Jackson dos veces, Jessica Tandy, Emma Thompson, Helen Mirren y Kate Winslet), y catorce más por gente de otros lados, incluyendo dos estatuillas para Alemania (en ambos casos Luise Rainer), dos australianas (Nicole Kidman, Kate Blanchett), tres canadienses (Mary Pickford, Norma Shearer), tres francesas (Claudette Colbert, Simone Signoret, Marion Cotillard), una israelí (Natalie Portman), dos italianas (Anna Magnani, Sophia Loren), dos para Suecia (en ambos casos Ingrid Bergman) y una sudafricana (Charlize Theron).

El desnivel entre las nominadas pero no ganadoras británicas y las de otros lados es igualmente llamativo: 67 contra 42.

Jorge Abbondanza ha sostenido alguna vez que Estados Unidos sigue teniendo algo de colonial, y que a nivel actoral por lo menos sigue viendo a Gran Bretaña como la Madre Patria. Tal vez sea cierto, tal vez no, pero no deja de resultar gracioso que la preferencia por el talento británico predomine en la industria, incluso cuando se buscan intérpretes para encarnar a "afroamericanos" o africanos a secas. En Londres nació el Chiwetel Ejiofor que protagonizó 12 años de esclavitud, y de Londres provino también David Oyelowo, que interpreta a Martin Luther King Jr. en Selma (él no fue candidato, pero la película sí). Hasta Idris Elba, otro "afro" que está en el tapete (Prometeo, Mandela) no es "afroamericano" sino "afrobritánico". La sombra de William Shakespeare es larga, ha cruzado el Atlántico y perdura todavía.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados