CINE

Una inspiradora historia deportiva llega al cine

Los protagonistas de Volando Alto hablan del film previo a su estreno.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Estrellas: Eagerton y Jackman, en la alfombra roja. Foto: EFE.

En Uruguay el nombre de Eddie "The Eagle" ("El Águila" no es muy conocido, pero en Inglaterra fue algo así como un héroe nacional. Ahora su historia de esfuerzo y perseverancia ha inspirado la película Volando Alto, que se estrena la próxima semana. Con motivo del estreno en Londres, los protagonistas, Taron Egerton y Hugh Jackman hablaron del film.

El joven Taron Egerton —que protagonizó la genial Kingsman: El servicio secreto— se pone en la piel de Michael Edwards, conocido como Eddie "El Águila", el primer atleta británico que participó en unos juegos olímpicos de Invierno en la categoría de salto de esquí. Edwards logra realizar su sueño gracias a la ayuda del retirado saltador de esquí Bronson Peary (Hugh Jackman). Desde chico el deportista fantaseaba con participar de las Olimpiadas y finalmente lo logra cuando conseguir formar parte del equipo británico para los Juegos Olímpicos de Calgary (Canadá) en 1988.

En una conversación con EFE, Jackman, de 47 años, explicó que Volando Alto "no es solo una película sobre deporte" sino que se centra en el caso de "un chico que tiene una meta en su cabeza y que no va a parar hasta que la consiga".


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"El público amará a Eddie porque no se rinde ni un poco. No tiene dinero, nunca ha tenido una oportunidad y lo que consigue con tan pocos recursos es inspirador", apuntó.

El actor inglés de 26 años, Taron Egerton, coincidió con su compañero en la gran pantalla al afirmar que la cinta cuenta "la historia de una amistad entre dos personajes inusuales".

"Eddie está decidido a ir a los Juegos de Invierno y Peary es un tipo infeliz que ha perdido su camino. Son polos opuestos pero aún así ambos se resuelven sus problemas mutuamente", explicó. Además de ser el primer saltador de esquí británico en unos juegos olímpicos, Eddie Edwards conquistó el corazón del público cuando, a pesar de quedar último en la competición, celebró su marca mientras aleteaba sus brazos como si fuera un águila en pleno vuelo.

El carisma y la espontaneidad del atleta británico provocó que Egerton no se pudiera "resistir" a interpretar a un personaje "tan único y maravilloso", que rompe con la imagen típica de deportista debido a su bigote, sus gafas circulares y su pasión por beber leche a deshoras. "La gente conecta con Eddie porque no se toma en serio, es divertido", añadió convencido un sonriente Jackman.

La película, dirigida por Dexter Fletcher, se convierte en una comedia familiar y alegre cargada con grandes dosis de humor de la que se desprende que lo importante no es ganar o perder, sino ser perseverante y luchar contra todos los obstáculos hasta conseguir la meta.

Como parte de esa superación personal, tanto Hugh Jackman como Taron Egerton desafían sus temores y emprenden su viaje hacia el cielo tras saltar desde 70 y 90 metros de altura ataviados con unos coloridos monos.

En tono de broma y con una voz más pausada y grave de lo habitual, el australiano señaló que durante el largo tiempo que estaba en el aire sentía una sensación de "gloria" cercana "al Nirvana" combinada con "ganas de comer".

"Quizá no hayamos hecho nosotros todos los saltos", advertía entre risas Jackman, a lo que Egerton contestó con las cejas arqueadas: "¡Habla por ti!".

Egerton carga sobre sus hombros con todo el peso cómico de la película, en lo que supone un ejercicio de versatilidad al regalar escenas como su incursión en una sauna llena de deportistas noruegos o sus múltiples caídas en la nieve.

Tanto es así que durante es estreno europeo de Volando Alto. en Londres, Jackman alabó el trabajo de Egerton —que fue nominado a los BAFTA—, de quien llegó a decir que "llegará lejos" y será "uno de los grandes".

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