Hoy en Cine Arte del Sodre dos películas de los Taviani

Los hermanos siempre unidos

Cine Arte del Sodre exhibe en la sala Nelly Goitiño un doble programa armado en base films del tamdem italiano integrado por los hermanos Polo y Vittorio Taviani. A las 18.00 va Padre Padrone 1977), caso real de un joven pastor con inquietudes intelectuales que enfrenta a su despótico padre.

Un vigoroso cuadro social que deriva del neorrealismo, con fuerza y autenticidad. Palma de Oro y premio Fipresci en Cannes.

A las 20.00 va La noche de SanLorenzo (1981), un film en el que los Taviani rememoran la noche de del título de 1944. La lluvia de estrellas fugaces suscita el deseo de que de que terminen la guerra y la ocupación nazi, entre lo épico y lo reflexivo, con la frescura de una mirada infantil.

Los Taviani no han sido por cierto los primeros hermanos famosos del cine, y un listado inompleto puede empezar con los Lumiéres, equivocarse con los rusos Vassiliev, y llegar más cerca hasta los Coen o los Dardenne. Pero han ido sin dudal a lo largo de varias décadas, dos de los integrantes significativos de la denominada "terza generaziones" italiana, los realizadores que se iniciaron en forma simlutánea a la Nouvelle Vague Francesa.

Nacidos en San Miniato, en la provincia de Pisa, Italia, Vittorio el 29 de setiembre de 1929 y Paolo el 8 de noviembre de 1931, se vieron influidos por el cine neorrealista y en particular por la obra de Roberto Rossellini.

Vittorio estudió Derecho en la Universidad de Pisa, a donde dos años más tarde le acompañó Paolo, que se inclinó en bellas Artes. Juntos se dedica ron al cine tras el impacto que les produjo Paisá, de Rossellini, que vieron poco después de su estreno en 1946. Coescribieron y dirigieron varios cortos y el documental LItalia non é un paese povero (1960) financiado por la compañía estatal de petróleo, ENI y censurada en su momento por la productora por sus crudas imágenes de la miseria.

Con la experiencia adquirida, en 1962 los Taviani filmaron su primer largometraje de ficción, Un uomo da bruciare, sobre conflictos obreros y la Mafia. El tema social reaparecería con variantes en la obra posterior de los cineastas

En 1973 los hermanos abordan una producción más costos, Retrato de un traidor, ambientada en las guerras napoléonicas, con Marcello Mastroianni el papel de un aristócrata convertido en dirigente de una sociedad secreta que luego da la espalda a su causa. El éxito internacional les llegaría empero en1977 con Padre padrone, que arrasó en Cannes, ganando la Palma de Oro y el premio Fipresci.

Con una producción cada dos o tres años, realizadas siempre de manera conjunta donde alternan el papel de director, dejando una escena para cada uno y sin interferir en la dirección del otro, han continuado trabajando hasta bien entrada su novena década de vida. Son una presencia sistemática en festivales como lo confirmara no hace mucho la reciente y valiosa César debe morir.

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