Cine

Un golpe para el niño que fuimos

Un año después de su nominación al Oscar llega a la Sala Zitarrosa (hasta el 28 de febrero) El niño y el mundo. La historia está protagonizada por un niño que no tiene nombre ni voz —solo emite sonidos—, y vive con sus padres en una zona campestre donde cultivan la tierra sin mucho éxito. Su vida se ensombrece cuando el padre parte en busca de trabajo.

El niño huye en su búsqueda, atravesando aventuras que coinciden con el camino industrial del cultivo de algodón, primero en el campo, luego en la ciudad y finalmente en la costa donde se exporta. Con una creatividad admirable, Abreu reformuló la estética del mundo tal y como lo conocemos utilizando distintas técnicas como el dibujo con crayola, acuarelas y el collage. Aunque el relato es realista suelen aparecer pequeños destellos fantásticos, como unas burbujas de colores que evocan una música que simboliza la añoranza de esa infancia feliz. Abreu utilizó la animación de forma sorprendente: los personajes y decorados aparecen y desaparecen del plano de acuerdo al cambio emocional, y la profundidad de campo de los encuadres reproduce varias dimensiones, como si fuera una alternativa artesanal al 3D. A pesar de la simpleza (fantástica) de los diseños y de la belleza de la música, este es un film para adultos, cuyas emociones no quedarán impunes luego de atender a su reflexión, hermosa y devastadora.

El niño y el mundo [****]

Brasil, 2013. Dirección y guión: Alê Abreu. Música: Gustavo Kurlat y Ruben Feffer. Duración: 80 minutos.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)