Obituario

George Hilton, un cowboy uruguayo con acento italiano

Fue la estrella de cine más importante e internacional nacida en nuestro país; filmó más de 70 películas muchas de ellas spaghetti westerns

George HIlton
George Hilton, un uruguayo en el Far-West

Jorge Hill Acosta y Lara recorrió un largo camino: empezó en el teatro independiente uruguayo (actuó en la obra inaugural del Teatro Circular, Cómo él le mintió al marido de ella, de Shaw) y se convirtió, ya como George Hilton, en uno de los rostros más característicos del spaghetti western, un género bastardo que los italianos llevaron a la estatura de arte.

Hilton, que falleció a los 85 años, fue la más grande estrella de cine salida del Uruguay: trabajó en más de 70 películas en un cine popular que, además, del western, lo llevó al otro género propio de los italianos, las películas de terror conocidas como giallo. Integró con nombres como Franco Nero, Giulliano Gemma y Terence Hill, una época de oro del cine popular italiano.

Había nacido para estrella y cuando, según sus propias palabras, Montevideo “le quedó chica”, enfiló para Buenos Aires primero (trabajó en Después del silencio y Los tallos amargos, entre otras) y después para Italia. Allí su porte distinguido y sus facciones que recordaban a una combinación de Alain Delon con Clint Eastwood, le consiguieron rápidamente un lugar en el cine italiano.

Su primer spaghetti western ya marcó el tono de su carrera. En 1966, en Tiempo de masacre de Lucio Fulci compartió elenco con Franco Nero, interpretó a Jeff ‘Slim’ Corbett y peleó contra un ranchero opresor y corrupto. Los spaghetti western siempre fueron así de simplones, barrocos, excesivos: estaban más cerca de Marcial Lafuente Estefanía que de John Ford. Estuvo en situaciones similares en películas como Dos hijos...de Ringo, Poker con pistolas y Vado... l’ammazzo e torno de Enzo Castellari, citada por Quentin Tarantino como una de las películas que lo influenciaron.

Además fue protagonista de giallos (Perversión macabra, Extrañas gotas de sangre), películas de acción, policiales (L’assassino è costretto ad uccidere ancora), de guerra (La batalla del desierto) películas eróticas (La llamada del sexo) como si todo le interesara. Con el director más prestigioso que trabajó fue Marco Ferreri (en El harén) y compartió elenco con gente como Klaus Kinski, Ernest Borgnine, Van Heflin, Carrol Baker.

Su única película uruguaya fue El lugar del humo, que en realidad era argentina pero se filmó acá y en la que estaban Enrique Guarnero, Armando Halty, Gloria Demassi y Francisco Napoli. La película, dirigida por Eva Landeck, no fue recibida con mucho beneplácito por la crítica. En 2016 fue homenajeado en el Festival de Cine de Punta del Este.

“El mundo pertenece a los atrevidos” era una de sus frases favoritas (y el título de un documental sobre su vida que se estrena este año) y bien que lo pintaba. Del Teatro Circular a Cinecitta, hay un largo camino y Hilton, que nunca ganó más premio que el del favoritismo del público, lo recorrió con elegancia y un montón de películas.

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