Acontecimiento

Cada generación tiene su Joker y a ésta le tocó uno muy oscuro de Joaquin Phoenix

La película se estrena el 3 de octubre en Uruguay donde se llamará "Guasón: pon tu mejor cara"; acaba de ser ovacionada en el Festival de Venecia y con pretensiones de Oscar

Joker
Joaquin Phoenix como el Joker

El Joker —o el Guasón para públicos hispanoparlantes y más veteranos— es una figura repetida en la cultura popular y un desafío interesante para los actores. Los elogios a la encarnación del villano interpretada por Joaquín Phoenix, en el Festival de Venecia y las primeras señales de que será un serio contendiente en los próximos Oscar, deja claro que el archivillano de Batman siempre representa un hito actoral.

En su momento, y eso es a mediados de 1980, parecía imposible que alguien pudiera hacer un mejor Guasón que Jack Nicholson en el Batman de Tim Burton. Visto hoy está clarísimo que era una apreciación apresurada. No hace tanto, lo que conseguía Heath Ledger en Dark Knight, era de una calidad superior: el fallecido actor tomaba un personaje icónico, lo desarmaba y lo llenaba de maldad pura; su Oscar póstumo fue más que merecido y la confirmación tardía de que era uno de los actores más dotados de su generación.

En todo caso, Ledger presentó un nuevo paradigma para el Joker. Lejos del original que interpretaba César Romero y que jugaba a tono con la ironía camp de la serie con Adam West y Burt Ward, desde entonces Joker son personajes complejos y personales. Eso a veces sale mal (¿Jared Leto?) o por lo visto muy bien como parece ser el caso de Phoenix.

La nueva película, dirigida por Todd Phillips —que en Uruguay se estrenará como Guasón: Pon Tu Mejor Cara, el 3 de octubre— ha sido recibida con aplausos en la Mostra veneciana. Y se espera que pase lo mismo cuando se exhiba en el Festival de Toronto, la siguiente escala de la temporada que lleva a los Oscar.

Aquí se narra el camino a la locura y el mal del cómico fracasado Arthur Fleck, hasta convertirse en el brutal Joker, villano en una ciudad, Gotham, sumida en el caos y la violencia, la ausencia de moral y que maltrata constantemente sus aspiraciones de hacer reír.

“Lo atractivo del personaje es que es muy difícil de definir y tampoco queríamos hacerlo. He tratado de identificar algunos lados de su personalidad, pero luego daba un paso atrás, porque quería que fuera una obra de misterio", explicó Phoenix en una rueda de prensa veneciana, en la que fue ovacionado.

Joaquin Phoenix
Joaquin Phoenix presentando Joker en Venecia

El actor, que tuvo tres nominaciones al Oscar pero nunca lo ganó, relató que se preparó durante ocho meses para dar a este mítico personaje de pelo verde e inquietante sonrisa “un aspecto totalmente propio”.

Y no se inspiró en versiones anteriores. De hecho, a juzgar por el tráiler y por las críticas (casi unánimente elogiosas) después de su exhibición en Venecia, parecería más cerca del Travis Brickle de Robert De Niro en Taxi Driver, quien, después de todo, era una especie de antihéroe que vivía en una Nueva York sumida en el caos y la violencia y la ausencia de moral. También podría estar emparentada con otra películas de Martin Scorsese, El rey de la comedia, en la que un comediante tomaba medidas extremas cuando era ignorado por los medios. El protagonista de esas dos películas, De Niro, tiene un papel en Joker.

Para Owen Gleiberman, de Variety, Phoenix es impresionante como enfermo mental convertido en payaso asesino y la película habla en realidad de “los incels”, los llamados célibes involuntarios, aislados y deprimidos, que terminan ideando tiroteos masivos llenos de odio.

“Fue difícil interpretar ese personaje porque no se puede definir. Ningún psiquiatra podría atribuirle una patología específica. Mi Joker debía tener siempre un aura de misterio”, confesó Phoenix.

Quizá lo más complicado de elaborar fue la icónica risa del villano, hasta alcanzar “tres o cuatro” tonalidades en función del contexto en el que se encuentra o de su estado de ánimo.

El objetivo, logrado, era que su carcajada evocara una historia “dolorosa” y evitar que sonara “ridícula”. Porque la risa del Joker no es divertida, refleja soledad, desequilibrio y perfidia, al mismo tiempo que sus ojos revelan tristeza y decepción.

“Me gusta ver la luz de Arthur, no solo su tormento, sino también su alegría, su lucha interior en busca de la felicidad”, destacó Phoenix.

Pues su objetivo “no es ver el mundo ardiendo”, sino encontrar su identidad y lograr la aprobación de quienes le rodean.

Cada generación tiene su propio Guasón.

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