CRÍTICA DE CINE

De la nada a la fama en rimas

"Cuando escuché a N.W.A., cuando supe sobre lo que rapeaban, me di cuenta de lo nuestro era una pose de chicos blancos", dijo una vez Axl Rose, cantante de Guns nRoses.

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El nacimiento del "gangsta rap" es el tema central de la película dirigida por Gray.

El rockero se refería a que —ante la brutal realidad sobre la que rimaban los integrantes de N.W.A.— la imagen de revoltosa de la banda que él comandaba era irrisoria. Tenía razón, por supuesto.

Nacida entre tiroteos de pandillas rivales y el constante acoso racista de la policía, esta banda se apoderó de la comunidad del hip hop, convirtiendo al "gansta rap" en el estilo predominante. Y lo hizo a fuerza de letras crudas y una actitud puramente capitalista y emprendedora, sin mayores consideraciones sobre la pureza del arte o la música. En otras palabras: N.W.A. puso una importante grano de arena para que el hip hop se impusiera como la principal corriente en la música popular internacional hoy, con lo que produce la Casa Disney como único contrapeso.

Y todo eso gracias a la inversión inicial de Eazy-E, quien puso las ganancias de las drogas que vendía para financiar las primeras grabaciones de N.W.A., convencido por su amigo Dr. Dre: "Vos vendés drogas, ¿no? En vez de vender drogas, vendamos temas". Palabras más, palabras menos, el argumento de Dr. Dre.

Si se quiere, también se podría tener en cuenta que las drogas que Eazy-E vendía en las calles de Compton, y que lo ponían en constante riesgo, venían "avaladas" por el gobierno de Ronald Reagan (vean la película Kill the messenger, con Jeremy Renner, para más información. O lean sobre el escándalo "Irán-Contras").

La historia tiene múltiples ramificaciones, y el director F. Gary Gray las va llevando con eficacia y sin brillo. Se trata de una película convencionalmente narrada: presentación de personajes, momento decisivo que impulsa la acción y desarrollo del clásico trayecto de un artista que llega a la fama y luego tiene que bajar del Olimpo.

Por eso, no se necesita ser fanático del hip hop para apreciar la película. Letras explícitas cumple con todos los requisitos de una película del subgénero "rags to riches" (algo así como "de la nada al éxito"). Sin embargo, a la película la ayuda —y mucho— la inmutable realidad del racismo estadounidense. Cuando algunos de los personajes ven la paliza que varios policías le dan a un indefenso Rodney King —policías que luego serían absueltos por un jurado in totum blanco— es difícil no recordar la ola de maltratos y asesinatos cometidos por la policía de Estados Unidos en los últimos años contra los negros. Irónicamente, este rebrote racista se da durante la primera presidencia de un negro en Estados Unidos.

La película se estira un poco más de la cuenta (no demasiado, por suerte), pero consigue transmitir el entusiasmo que generó el "gangsta rap" cuando salió —entre balazos y sirenas, y con rimas crudas y misóginas— de las calles de Compton.

SABER MÁS

Letras explícitas [***]

Estados Unidos, 2015. Título original: Straight Outta Compton. Dirección: F. Gary Gray. Producción: Matt Alvarez, Scott Bernstein, Dr. Dre, David Engel, F. Gary Gray, Ice Cube. Guión Jonathan Herman, Andrea Berloff, sobre historia de S. Leigh Savidge, Alan Wenkus y Andrea Berloff. Elenco: O’Shea Jackson Jr., Corey Hawkins, Jason Mitchell, Neil Brown Jr., Aldis Hodge, Paul Giamatti. Canciones): N.W.A., LL Cool J, Tears For Fears, The Game, Funkadelic, 2 Live Crew, Ice Cube, Snoop Dogg, Tha Dogg, Tupac Shakur, Dr. Dre. Estreno: 5 de noviembre.

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