CINE

"Explota, explota", el musical del uruguayo Nacho Álvarez, se estrenó en San Sebastián

La ópera primera del cineasta uruguayo Nacho Álvarez, que incluye recreaciones de clásicos de Raffaella Carrà, se estrenó en San Sebastián 

"Explota, explota", del uruguayo Nacho Álvarez se estrenó en San Sebastián. Foto: Difusión.
"Explota, explota", del uruguayo Nacho Álvarez se estrenó en San Sebastián. Foto: Difusión.

El debutante uruguayo Nacho Álvarez revolucionó este miércoles el Festival de San Sebastián con la comedia musical Explota, explota, una historia de amor que ocurre en los años setenta, donde salpica entre risas furibundas críticas contra los abusos, la censura y la falta de libertad de las mujeres. Nacho es hermano de Fede Álvarez, cineasta con carrera en Hollywood y películas como No respires o La chica en la telaraña.

Coproducción española e italiana, la película tuvo su premiere en el prestigioso festival de cine en el marco de las Proyecciones RTVE.

“Cuando la hicimos yo no sabía que se venía el COVID-19, hubiese avisado”, comenta a la agencia Efe este director con el mismo sentido del humor que cubre su película: “Yo solo quería hacer una película linda, pensada desde la manera más graciosa y más irónica”.

Y sobre todo, corean sus protagonistas Ingrid García Jonson, Natalia Millán, Fernando Tejero y Fran Morcillo, que se desplazaron a la ciudad española de San Sebastián, “muy necesaria” en estos momentos de angustia que provoca la pandemia.

“No sabíamos lo benéfica que iba a ser esta película cuando la hicimos”, afirma Millán, al tiempo que desea que “la disfrute mucha gente y que vayan al cine a verla, que el cine es seguro”, remata.

La idea del cineasta uruguayo era “contar desde los años 70 lo que está pasando actualmente”. “Si bien la censura en esos años era mucho más dura, hoy hay censura, pero es invisible, digital, y también hay autocensura, palabra terrible”, considera Álvarez, que se escalofría al pensar que “pases toda tu vida controlándote”. Y lo mismo con el papel de la mujer, que entonces “no podía ser libre, porque la señalaban, pero que sigue pasando ahora”.

Ingrid García Jonson, protagonista de películas como Hermosa juventud o Ana de día, se transmuta aquí en una joven bailarina que busca su espacio en plenos años de represión franquista. En Explota, explota baila y canta y recrea en números musicales las míticas canciones de Raffaella Carrà, versionadas por Ana Guerra.

“Tuve la suerte de que Tony Espinosa estuviera conmigo seis horas al día para que me aprendiera las coreos”, confiesa García Jonson a Efe, “enamorada” de su “María”, una mujer demasiado moderna para los años que le tocan vivir.

“Lo que me interesaba era su desarrollo, al principio un personaje casi genérico, el tipo de mujer de los años 70 a la que se reconoce casi por la voz y por cómo se mueve, casi un dibujito animado, y a medida que avanza la peli, cómo a través del baile y de cantar, de pronto encuentra su voz hasta que se transforma en esa segunda Rosa”, dice al respecto.

Rosa es Natalia Millán, una “diva” de la tele que ha pasado “de todo” para estar donde está. Esta mujer “sobrevivía” en ese entorno gracias a “una coraza enorme, hermética, una máscara que era su armadura, porque tenían que aguantar todo tipo de humillaciones y descalificaciones, y mantenerse ahí”.

A su lado, Fernando Tejero confiesa que se leyó las biografías completas de varios realizadores de la época, de Hugo Stuven a Valerio Lazarov, para decorar con toques de realidad a su divertidísimo Chimo, un personaje “deleznable, un tipo que abusa de su poder y que es un acosador”, y que obligó al actor a “ponerse una máscara, actuar y no juzgarle”. Aunque la realidad, remata, los productores de aquella época eran así.

“Es que la película también es un homenaje a las mujeres; estos personajes de Explota, explota son mujeres que luchan”, mientras que “los hombres a su lado somos basura”, ríe Tejero.

Autor también del guion, Nacho Álvarez vio “de chico” mucho cine español—-su abuelo lo era—, un cine en el que siempre había “muchas malas palabras”, que en su comedia quiso dejar atrás. Es un rasgo más de esta película familiar, divertida, sin más pretensión que salir con una sonrisa en la cara y cantando —y bailando— algún tema de la Carrà. La película llega a las salas españoles el próximo viernes, 2 de octubre y aún no hay fecha anunciada para una posible llegada a salas uruguayas.

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