Cine

Las estrellas son los padres

Desde Dakota Johnson a la hija de Bono, muchos herederos salieron a buscar su camino.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Los hijos de los famosos que son criados en Hollywood suelen vivir con exposición.

Ahí está él, actor nominado al Oscar, fotogénica estrella de Hollywood acostumbrada ya a las alfombras rojas, los gritos de los fans y las demandas de los paparazzi. Ella, sin embargo, apenas adolescente, toda ortodoncia y esos ojos increíbles que parecen cambiar de color a cada segundo, no sabe nada de esos oropeles salvo que forman parte de la vida profesional de su papá. Cómo podría sospechar Angelina Jolie que años después ésa sería su vida también. Que los fotógrafos gritarían por ella. Que los Oscar serían para ella. Y menos podría haber imaginado Jon Voight que un día sería conocido no como el brillante intérprete de Perdidos en la noche sino como el papá de Angelina.

Este año parece haber sido generoso para una buena cantidad de artistas de segunda generación (y hasta tercera), que obligan a pensar si el talento se hereda o si el ambiente define aptitudes y vocaciones. Nacidos en cunas de oro, criados en el mundo del cine y la música, los herederos buscan recorrer su camino y, en muchos casos, lo hacen con el perfil bajo que sus padres no tienen desde mucho antes de que ellos nacieran.

El apellido despista pero, aunque se dedique a otra cosa que su papá, el carisma de Eve Hewson traspasa la pantalla. La actriz de The Knick y de Puente de espías es hija de Paul Hewson, o Bono de U2. A los 18, la chica que ahora tiene 24 se fue de Irlanda a Nueva York para estudiar actuación y su familia, antes de enfrentar el síndrome del nido semivacío, prefirió seguirla e instalarse en el penthouse que le compraron a Steve Jobs. Los hijos de estrellas de la música, la TV o el cine criados en Hollywood no suelen disfrutar del anonimato que tuvo Hewson. Hay excepciones.

Gracias a que vivió toda su vida entre Francia y Estados Unidos, hasta que ella no decidió lo contrario poco se había visto y se sabía de Lily-Rose Depp. Ahora, la hija de Johnny y Vanesa Paradis empezó a trabajar como musa de Karl Lagerfeld —como su mamá a su misma edad— y a actuar en cine. Para eso la ayudó tener amigas con padres en la industria. Participó de dos películas de Kevin Smith porque es la mejor amiga de su hija, que también actúa. En uno de los films, Yoga Hosers, también aparecen papá Johnny y Génesis Rodríguez, la hija del Puma.

Para Dylan Penn la aversión de su papá Sean por el mundillo de Hollywood derivó en un escudo protector que le permitió crecer en paz. Pero como es la hija de Penn y Robin Wright, tarde o temprano, como su hermano menor Hopper, estaba destinada a actuar.

Otro que pasó desapercibido durante muchos años fue John David Washington. Un estudiante más y un deportista dotado que cumplió el sueño de su papá de jugar fútbol americano de manera profesional. Hasta que la edad y algunas lesiones lo alejaron de las canchas y lo acercaron al negocio familiar: la actuación. Es hijo de Denzel Washington y protagoniza la serie Ballers, de HBO.

En 1975 Melanie Griffith tenía 18 años, una intensa vida social en Los Ángeles y la indeleble marca de ser la hija de Tippi Hedren, protagonista de Los pájaros. Pero todo empezó a cambiar ese año cuando fue elegida como Miss Golden Globe, un título honorario de los premios de la industria para los hijos e hijas de estrellas. Ese mismo lugar lo ocupó años después su hija Dakota Johnson, antes de ser Anastasia Steele en 50 sombras de Grey. Un puesto que ocupó por un rato su mamá por Secretaria ejecutiva.

En el caso de la familia Reynolds/Fisher/Lourd el paso de la antorcha sagrada fue un más traumático. Mamá Debbie (Reynolds), estrella de Hollywood de las de antes, la dulce señorita que protagonizó Cantando bajo la lluvia, se casó con el cantante Eddie Fisher, y tuvieron a Carrie, que muchos años después se convertiría en la princesa Leia en una pequeña película de aventuras llamada Star Wars. Claro que antes, Fisher dejó a Reynolds por su mejor amiga, una chica llamada Elizabeth Taylor, y la niñez de Carrie se complicó bastante. Algo de eso contó en el libro Postcards from the Edge, que luego sería el film que protagonizaron Shirley McLaine y Meryl Streep interpretando una versión ficcional del disfuncional dúo. A este se le sumó ahora Billie Lourd, la nieta de una y la hija de la otra, que está empezando en Hollywood. Además de formar parte del elenco de la serie Scream Queens, Lourd consiguió lo que muchas actrices de su edad sólo habrían podido soñar: participar de varias escenas de Star Wars: Episodio VII-El despertar de la Fuerza.

"Jamás usé el nombre de mi papá para conseguir una reunión. Por suerte nunca tuve que hacerlo", contaba Duncan Jones al diario británico The Independent. Claro que el director de los films En la luna y 8 segundos antes de morir sí admitía en esa misma entrevista que fue gracias a su papá, David Bowie, que le llegó la inspiración para dedicarse al cine. "Estaba todo el tiempo con él en el set de Laberinto. También recuerdo la fabulosa puesta en escena del Soho de los años cincuenta de Absolute Beginners. Todo eso me produjo una impresión muy fuerte", afirmaba Jones, testigo privilegiado del trabajo de uno de los artistas más importantes de este siglo y el anterior, ese que admiran millones y que para él es sencillamente papá.

OTRAS VUELTAS DEL TEMA.

Esa cara me suena: Cuando el hijo tiene que hacer de hijo.

Cuando Hollywood necesita actores para las versiones jóvenes de sus protagonistas, contar con un hijo que se les parezca y esté dispuesto a la freudiana aventura de interpretarlo es un hallazgo que se valora mucho.

Así sucedió con Mamie Gummer, la hija de la famosa Meryl Streep, que años antes de repetir su vínculo en pantalla para la película Ricki and the Flash, había personificado a la versión más joven del personaje de su mamá en el film Pasión al atardecer.

De hecho, en esa oportunidad fue Streep quien interpretó a su hija como adulta, ya que en la película la mayor parte de la trama ocurría en el pasado.

Claro que la versión más acabada del nepotismo reciente y conveniente se cometió en Straight Outta of Compton, el film que retrata el surgimiento de la banda de hip hop NWA comandada por Ice Cube.

Para interpretarlo, los productores contrataron al actor debutante OShea Jackson Junior, que aunque el nombre no lo indique es el hijo mayor del músico.

De hecho, el nombre real del rapero conocido como Ice Cube es OShea Jackson, y fue él el que se encargó personalmente de entrenar a su hijo para el papel. Muy parecidos físicamente, el experimento funcionó y hasta se habla de posibles premios para el joven Jackson, que entre muchas otras cosas tuvo que actuar de estar enamorado de la actriz Alexandra Shipp que interpreta a su mamá.

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