CINE

Una estrella en busca de su destino artístico

Shia LaBeouf hace dedo y quiere que sea una obra de arte.

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Shia LaBeouf, actor y artista. Foto: Reuters

Shia LaBeouf es uno de esos actores que uno no termina de entender del todo. Si bien en pocos años logró lo que pocos en varias décadas —ser un actor reconocido—, esto parece no importarle demasiado, ya que cuando se encontraba en la cima de su carrera decidió navegar por aguas más turbias.

Quizás sea eso lo que le impide ser una auténtica estrella a pesar de tener una trayectoria de casi 20 años, haber sido un niño Disney y ser el protagonista de una de las sagas más taquilleras del mundo, Transformers. En tres películas fue víctima y amigo de los robots gigantes que en realidad son autos. También ha trabajado con grandes directores de Hollywood (Steven Spielberg lo hizo hijo de Indiana Jones en El reino de la calavera de cristal) o del circuito de los festivales (estuvo en Nymphomaniac del danés Lars Von Trier).

Pero no fueron sus actuaciones (que incluyen, entre otras, una bizarra participación en el video de la canción "Elastic heart" de Sia, donde interpreta a un atormentado amante enjaulado bailando con una niña), sino su conducta fuera de cámara lo que lo que lo ha hecho llegar a las noticias. Lo que no consigue Spielberg, seguro te lo dan los paparazzi.

Por un lado, las peleas, entradas a rehabilitación y arrestos han creado una imagen de un actor complicado. Pero por el otro, parece muy comprometido con su vocación paralela: un artista a medio camino entre un vanguardista y una estrella consentida y caprichosa.

Como cuando decidió realizar una maratón de su filmografía, que duró 72 horas, en Nueva York. Allí, sentado en una butaca de cine se pudo ver al actor reír y bostezar (también taparse la cara por la vergüenza) mientras realizaba ese ejercicio de masoquismo autocomplaciente. Gracias a una transmisión via streaming, se veían las reacciones del actor y el mundo entero pudo, en teoría, acompañarlo.

Pero este no ha sido el único proyecto "distinto" de LaBeouf. Junto a dos amigos LaBeouf, Nastja Rönkkö y Luke Turner creó LTR, una unión para distintos proyectos y performances en diversas partes del mundo. También fue una acción de ese colectivo cuando se presentó en una alfombra roja con una bolsa en la cabeza que decía: "I am not famous anymore" ("Ya no soy famoso") o el video "#Introductions", con discurso motivacional centrado en la frase "just do it", que se viralizó.

Desde el 23 de mayo y hasta el 23 de junio, y gracias a Twitter, LTR se encuentra en un viaje a dedo por Estados Unidos. Utilizan la red social del pajarito celeste para brindar las coordenadas de su ubicación con el hashtag #takemeanywhere. Así, quien quiera puede levantarlos para que continúen su recorrido, el cual se encuentra auspiciado por el Finnish Institute de Londres, y el Museo Boulder de arte contemporáneo.

El arte no es lo que solía ser y La Beouf se aprovecha de eso. Algunos dicen que a costo de su carrera. Pero a él no parece importarle.

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