CINE

El equilibrio que solo alcanzan los maestros del cine

Se estrenó Misterios de Lisboa del chileno Raúl Ruiz.

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Belleza: obra maestra de Raúl Ruiz que llega a la cartelera. Foto: Difusión

Es, claro, una experiencia temeraria, pero para el que se atreva, y tenga el tiempo, es altamente gratificante. Es que las cuatro horas y media que dura Misterios de Lisboa, la que resultó la penúltima película del chileno-francés Raúl Ruiz, es toda una aventura cinematográfica.

Ruiz, que por esta película ganó la Concha de Oro al Mejor Director en el Festival de San Sebastián, ha sido saludado como uno de los grandes cineastas de la historia, básicamente por la crítica internacional que es la que casi ha tenido acceso exclusivo a su obra. Los críticos, con razón, han alabado el manejo de su arte. Y siempre ha sido el más europeo de los directores latinoamericanos.

Su carrera abarcó casi 50 años y dos nacionalidades. Va desde sus primeros cortos de la década de 1960, a su película póstuma, La noche de enfrente, estrenada en Cannes en 2012 y en Uruguay en 2013; Ruiz murió el 19 de agosto de 2011, a los 70 años.

Esa carrera —que abarca unos 120 títulos como director entre cortos, películas, documentales— se desarrolla en Chile y en Francia, adonde fue en su exilio y donde filmó desde 1973.

En Uruguay se conocieron (por Cinemateca Uruguaya) sin duda las más importantes: Tres tristes tigres (1968), Genealogías de un crimen (1997), El tiempo recobrado (1999) y La comedia de la inocencia (2000). Su libro, Poética del cine editado en español por Sudamericana en el año 2000, es de lectura esencial para entender su cine y el cine.

Ruiz era el heredero de una tradición de grandes maestros, una categoría que le calzaba a la perfección: su cine es muy personal e intenta resumir las pretensiones de las bellas artes a veces a partir de grandes textos literarios con refinado manejo de la imagen.

Su estilo fue afinándose con los años y para la altura de esta Misterios de Lisboa (que va en Cinemateca Pocitos dividida en dos partes, a las 19:00 y a las 21:00) se luce para contar una historia que filmó en Portugal a partir de una majestuosidad de intrigas, amor, mucho cine y algo de melodrama que, se entiende, no es para cualquiera pero les recuerda a muchos que así de grande, así de desafiante solía ser el cine.

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