“Hijos de la libertad” va desde hoy a las 21 en History Channel

Empieza miniserie sobre revolución estadounidense

Esta noche a las 21, History Channel emite el primero de tres episodios de la miniserie Hijos de la libertad, ficcionalización de algunos episodios que condujeron a la independencia de los Estados Unidos. Los capítulos dos y tres se emitirán a la misma hora el día de mañana y el martes 7.

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La primera independencia exitosa de las Américas.

La fecha parece bastante adecuada, claro: ayer se cumplieron doscientos treinta y nueve años de la Declaración de la Independencia de los Estados Unidos, el documento culminante de la única revolución exitosa (acaso porque fue una revolución conservadora) que haya ocurrido en el mundo en los últimos trescientos años.

Concediéndose un amplio margen para la ficción, la serie se centra en las vida privadas y públicas de varios de los personajes que hicieron esa Independencia: Samuel Adams (Ben Barnes) y su primo John (Henry Thomas, que hace mucho tiempo fue el niño de E.T.), Paul Revere (Michael Ray-mond-James), John Hancock (Ryan Eggold) y el doctor Joseph Warren (Rafe Spall) entre otros. También asoman en la historia Jason OMara (de The Good Wife) como el prócer George Washington, y Dean Norris (de Breaking Bad y Under the Dome) como Benjamin Franklin. El bando enemigo incluye a Marton Csokas como el general británico Thomas Gage, encargado de reprimir la rebelión de los colonos de Boston, y Emily Berrington como su esposa Margaret.

La serie ha generado en los Estados Unidos algunas controversias. La menos interesante de todas es sin duda la impulsada por quienes han acusado al programa de "ensuciar la memoria" de los Padres Fundadores. Según afirman fuentes más creíbles, ocurre más bien lo contrario: es cierto, al parecer, que se describe a los personajes como falibles, contradictorios, movidos a veces por intereses egoístas. Es decir, humanos, y no héroes de bronce. Pero no falta quien señalara con fundamento que algunos de ellos fueron en realidad peores.

Es más atendible la objeción de quienes señalan que el guión inventa demasiado, lo que convertiría la miniserie en "ficción histórica" y no en una reconstrucción fidedigna de hechos reales. El sitio web del propio canal se cura en salud al respecto, informando que Hijos de la libertad es "una interpretación dramática de eventos que desencadenaron una revolución. Es ficción histórica, no un documental. El propósito de nuestra miniserie es capturar el espíritu del tiempo, transmitir las personalidades de los personajes principales, y enfocarse en episodios reales que han determinado nuestro pasado".

Naturalmente, la literatura, el cine y la televisión están llenos de historias inspiradas en hechos reales pero que se han distanciado de ellos en mayor o menor grado, espacio que pueden ocupar desde las novelas de Walter Scott, Eduardo Acevedo Díaz o James Albert Michener hasta películas que van de El acorazado Potemkin, Octubre y Alejandro Nevsky de Eisenstein a El Álamo de John Wayne. Quien crea que una miniserie puede reemplazar a un buen libro de historia está cometiendo un error grave, aunque no deja de resultar gracioso que History Channel haya rechazado el programa Los Kennedy, con Gregg Kinnear y Barry Pepper por considerarlo "poco histórico" (aunque era una versión sintética pero bastante decente de los hechos reales) y en cambio siga proporcionando, semana a semana, cosas como la incomparable Alienígenas ancestrales, en uno de cuyos capítulos se vio a George Washington teniendo un Encuentro Cercano del Tercer Tipo. Cabe suponer que Hijos de la libertad está por encima de ese último disparate, y casi todo el mundo ha reconocido sus "valores de producción", la robustez de algunas escenas de acción y la calidad de la música de Hans Zimmer, por lo menos.

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