El Festival de Cine llega a séptimo día de exhibiciones

Un documental y Cortázar animado

Prosigue en siete salas (a las cuatro de Cinemateca y al Life 21 se incorporan desde hoy las dos de Cine Universitario) la 33a. edición del Festival Cinematográfico Internacional del Uruguay. Hoy se exhiben una quincena de títulos, por lo que se vuelve algo complicado destacar apenas dos o tres.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
El escritor Norman Manea en "Le beau danger"

Para empezar por algún lado (y además porque es también uno de los títulos en competencia internacional) cabe consignar que en Sala Dos va Le beau danger, documental alemán dirigido por René Frölke sobre el escritor rumano (radicado en Nueva York) Norman Manea, que nació en Bucovina en 1936, y fue deportado junto a su familia a un campo de concentración en 1941. Sobrevivió, se hizo escritor, y emigró desde Rumania a Occidente en 1986.

Se ha señalado que el film se apoya en la literatura de Manea, en lo que alguien definiera como " un acuerdo entre el retrato documental y el texto literario". Las imágenes y las palabras, se ha dicho también, se cuestionan y se responden las unas a las otras. La película plantea la interrogante de cómo las memorias y la experiencia del exilio puede devenir en literatura y en cine.

El film toma su título de la entrevista a Michel Foucault realizada por Claude Bonnefoy en 1968: "Al final, la única patria real, el único terreno firme sobre el que podemos caminar, el único hogar donde podemos parar y refugiarnos, es el lenguaje mismo, el lenguaje que aprendimos en la infancia". Allí radica según Foucault y según el director Frölke el "hermoso peligro" al que hace referencia el título.

Otra propuesta llamativa, en el Pocitos: Historias de cronopios y de famas, un proyecto colectivo coordinado por el argentino Julio César Ladueña y estrenada a los 100 años del nacimiento de Julio Cortázar que insumió 6 años de producción. Se eligieron diez de los 64 microrrelatos del libro homónimo de Cortázar y se encomendó cada uno de ellos a un artista plástico, dibujante o historietista específico, cuya propuesta fue a su vez trasladada a un equipo de ani- madores.

De ahí proviene la deliberada diversidad de los diez capítulos que integran la película, y que van de lo musical a lo narrativo, del empleo del relato en "off" a la deliberada ausencia de sonido, del énfasis humorístico a la mayor seriedad y en algún momento a la abstracción. Cada uno de los autores aporta su propia visión, aunque todos persiguen, de una u otra manera, mantener una fidelidad esencial al espíritu cortazariano.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados